𝐍𝐀𝐑𝐑𝐀𝐃𝐎𝐑 𝐎𝐌𝐈𝐂𝐄𝐍𝐓𝐄.
Los días siguientes fueron como cruzar un puente, lento pero firme: no todo era perfecto, pero cada pequeño paso hacía que el camino se sintiera menos empinado.
-Día 7-
Tn llegó al café con el estómago revuelto, pero también con ganas. Había mandado un mensaje grupal simple: -“Necesito verlas. Hoy a las 4. Las extraño”. Las tres respondieron al instante con emojis de corazón y “¡Por fin!”.
Valen fue la primera en llegar, con su energía de siempre: abrazó a su hermana tan fuerte que casi la deja sin aire.
—¡Mira nada más a la desaparecida! ¿Dónde estabas, eh? Pensé que otra vez estabas muy metida en tu trabajo, como antes.
Lillian llegó enseguida, con Andrea detrás. Se sentaron en la mesa del fondo, pidieron lattes y unos pastelitos. Al principio hablaron de tonterías: el nuevo corte de pelo de Valen, el drama del trabajo de Lillian, la serie que todas estaban viendo. Pero Tn sabía que no podía esquivar lo importante.
Respiró hondo y empezó.
—Chicas… perdón por alejarme tanto. No fue porque no las quisiera. Fue porque… me daba vergüenza contarles lo mal que estábamos César y yo.
Les contó todo con lujo de detalles: las mentiras, los silencios que se volvieron rutina, los tres meses separados, cómo César se fue a casa de sus papás, la depresión que los consumió a ambos, el beso sorpresa de Luis.
-Me quedé helada, chicas. Lo empujé de inmediato, pero él me dijo que llevaba años enamorado de mi. No lo vi venir, de verdad. Y César… lo vio todo desde lejos. Fue la gota que derramó el vaso.
Valen abrió los ojos como platos.
—¿Luis? ¿Tú “hermanito” que siempre estaba ahí? Ay, no mames. Yo siempre pensé que ese wey te veía con ojos de enamorado. Pero ¿besarte? Qué descaro.
Lillian negó con la cabeza.
—Y César viéndolo… pobre. Se habrá sentido el hombre más idiota del mundo. Pero me alegra que hablaran.
Andrea, la más sensible, tomó la mano de Tn.
—¿Y ahora cómo están? ¿De verdad lo están intentando?
Tn sonrió, chiquito pero sincera.
—Sí. Estamos yendo a terapia juntos. Hablamos todos los días, aunque sea de cosas chiquitas. Ya regreso a la casa otra vez, ese día nos la pasamos acomodando su ropa en el clóset y terminamos abrazados recordando nuestras salidas. Es torpe, pero… real. Me da miedo que vuelva a pasar, pero también siento que esta vez lo estamos haciendo diferente.
Valen soltó una carcajada.
—Nunca pensé ver a mi cuñado ir a terapia de pareja... -dijo - Nah, mentira, mi cuñado es capas de eso y más, solo por tratarse de ti.
Lillian agregó con picardía:
— César daría la vida por Tn de ser necesario -afirmó- sin dudarlo, ese hombre está bien enamorado desde que se conocieron, lo amarraste muy bien amiga.
Rieron hasta que les dolió la panza. Hablaron de recuerdos viejos: la vez que se disfrazaron para Halloween y terminaron en una fiesta, las noches de karaoke donde Tn cantaba rancheras llorando de risa. Tn sintió que el peso se aligeraba con cada anécdota.
Antes de despedirse, Andrea dijo bajito:
—No te vuelvas a alejar, ¿ok? Nosotras estamos para lo bueno y lo malo. Siempre.
Tn las abrazó una por una.
ESTÁS LEYENDO
𝙎𝙞,𝙎𝙞 𝙚𝙧𝙚𝙨 𝙩𝙪 {𝘾𝙚𝙨𝙖𝙧 𝙋𝙖𝙧𝙧𝙖 𝙮 𝙏𝙣}
Romance𝙋𝙚𝙧𝙢𝙞𝙩𝙚𝙢𝙚 {𝘾𝙚𝙨𝙖𝙧 𝙋𝙖𝙧𝙧𝙖 𝙮 𝙏𝙣} 💌𝑺𝒆𝒈𝒖𝒏𝒅𝒂 𝑻𝒆𝒎𝒑𝒐𝒓𝒂𝒅𝒂💌 -Y es que eres tú La mujer que yo soñaba Que algún día me acompañara Y poderla presumir [...] No fue falta de amor. Fue falta de palabras. Entre silencio...
