36.

1.4K 94 13
                                        

𝐂𝐄𝐒𝐀𝐑 𝐏𝐀𝐑𝐑𝐀.

-al final les deje un comunicado, leanlo-

Deslicé el dedo por la pantalla del celular sin siquiera saber qué estaba buscando. Quizá distraerme. O quizá castigarme, como había hecho las últimas noches.

El estudio ya estaba en silencio, mis hermanos se habían ido hace un rato, y el eco de las guitarras aún flotaba entre las paredes como si no supieran que la música ya había terminado.

Yo tampoco lo sabía.
No últimamente.

Tenía los ojos rojos, la cabeza cargada, y el insomnio instalado como huésped permanente. Otra noche sin dormir. Otra noche preguntándome en qué momento todo empezó a sentirse así… distante. Frágil.

Una vibración me hizo bajar la vista.

Tn_Gamezoff subió una historia.

No dudé en abrirla. Ni un segundo.
Aunque sabía que dolería.
Aunque algo en mí rogaba que no fuera lo que imaginaba.
Aunque el orgullo me gritaba que ya no viera más.

Era un boomerang.
Ella. Luis.
Ella riendo con el cabello suelto, lentes oscuros, esa risa suave que solía darme a mí.

Solo a mi...
Se le olvidó ocultarme la historia. Como siempre

Él detrás, empujándola con ese descaro disfrazado de confianza. Frente a un puesto de churros, como si todo fuera tan inocente.

“Día de antojos con mi team favorito”, había escrito. Con un corazón. Y una cámara.

¿Desde cuándo él era su favorito?
Idiota.

Lo peor vino segundos después.
Luis reposteo la historia. Con una canción de fondo.
Esa canción.
La misma que bailamos en nuestra boda. La que me hizo llorar en medio del vals mientras ella me prometía quedarse.
Ahora estaba sonando en un video con él.

Sentí un ardor extraño en el pecho. Tragué saliva.
No había besos. No había abrazos. No había nada, técnicamente, “prohibido”.

Pero yo conocía a Luis.

Conozco esa forma de mirarla, de buscar cada oportunidad para estar cerca. Conozco ese disfraz de amigo que nunca me convenció del todo. Y ella… ella lo sabe. Sabe que él me incomoda. Sabe lo que siento cuando lo oculta.

Porque eso es lo que hace.
Ocultarlo.

No me dice cuándo sale con él. No me lo menciona como si fuera un detalle menor.
Y eso… eso es lo que más duele.
Que ya no me cuente todo. Que sonría para otros mientras a mí me dice que está cansada.
Que se ría como antes, pero no conmigo.

Dejé caer el celular en el sofá como si quemara. Cerré los ojos. Me recargué contra el respaldo.
La mandíbula me temblaba, pero no iba a llorar. No esta vez.
No podía reclamarle. No aún.

Porque yo también guardaba algo.
Algo que intenté decirle. Algo que ella no quiso escuchar.
Y ahora, irónicamente, me toca tragarme mis palabras mientras espero… que me diga las suyas.

Estamos jugando a ver quién habla primero.
Quién se atreve a romper el silencio.
Pero mientras tanto… nos estamos rompiendo a escondidas. En lo callado. En lo no dicho.

Y lo más jodido de todo es que no sé si nos estamos dando un tiempo, o si simplemente nos estamos perdiendo.

•••

𝙎𝙞,𝙎𝙞 𝙚𝙧𝙚𝙨 𝙩𝙪 {𝘾𝙚𝙨𝙖𝙧 𝙋𝙖𝙧𝙧𝙖 𝙮 𝙏𝙣}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora