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-𝐍𝐀𝐑𝐑𝐀𝐃𝐎𝐑 𝐎𝐌𝐈𝐂𝐄𝐍𝐓𝐄-


Las últimas tomas terminaron cuando el solo ya empezaba a bajar. El equipo recogió rápido, las cámaras se guardaron, y el yate se convirtió en territorio completamente libre. La música subió. La hielera se reabrió. Y la tarde se instaló con esa vibra de fiesta pequeña y perfecta que solo pasa cuando estás en el lugar correcto con la gente correcta.

César salió de cambiarse con una playera limpia y el cabello húmedo, y fue directo a buscarla. La encontró con Valen y Lillian, ya con otra bebida en la mano y la risa más suelta que por la mañana. Se le pegó por detrás, le rodeó la cintura y le besó la sien.

-¿Cómo te fue mientras grababa?

-Bien -dijo ella con dulzura exagerada-. Tus hermanos son unos mitoteros.

César no dudó ni un segundo.

-No es novedad.

-¡Oye! -protestó Carlos desde atrás.

-Es la verdad -dijo César, sin soltarla.

Tn lo miró con adoración. Él le guiñó el ojo.

-Voy por algo de tomar, chula- ella asintió solamente.

Se dio la vuelta y se fue.

Fue entonces cuando Lillian, con la mejor intención del mundo y agarrando el mejor momento posible, abrió la boca.

-Oye Tn, ¿ya escuchaste bien la canción? ¿Toda la letra?

-Sí -respondió ella con una sonrisa-. Es preciosa.

-¿Verdad? -dijo Lillian-. Cuando Carlos me la mostró por primera vez yo le dije que...

Se detuvo sola. Demasiado tarde.

Tn giró la cabeza muy despacio hacia su cuñado. Lo recordó, ellos sabían...

-¿Cuándo te la mostró?

Carlos abrió la boca. La cerró.

-Hace... un tiempo.

-¿Cuánto tiempo?

-Tn...

-Cuánto. Tiempo. Carlos - dijo en pausas.

-Semanas -admitió Lillian sin poder evitarlo, tapándose la boca justo después-. Perdón, perdón, perdón.

Tn dejó su bebida sobre la mesa con una calma que no engañaba a nadie y miró a Carlos, luego a Cristhian, luego otra vez a Carlos.

-Ustedes sabían.

-Técnicamente -dijo Carlos levantando un dedo- nosotros respetamos el proceso creativo de...

-Carlos.

-¿Sí?

-Cállate.

Carlos cerró la boca.

-¡Era de César decirte! -intentó Cristhian.

-¡Pero algo! ¡Una indirecta, una miradita, un "oye Tn estás segura de todo"! ¡Algo! ¡Semanas, Cristhian! No que nos íbamos a decir todo como buenos cuñados, ¿eh?

-César nos iba a matar si...

-¡Pues que los mate! ¡Ese era su problema!

Valen ya no pudo más y soltó la carcajada que llevaba rato guardando. Lillian se escondió detrás de su bebida muerta de risa y de culpa a partes iguales.

𝙎𝙞,𝙎𝙞 𝙚𝙧𝙚𝙨 𝙩𝙪 {𝘾𝙚𝙨𝙖𝙧 𝙋𝙖𝙧𝙧𝙖 𝙮 𝙏𝙣}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora