𝐂𝐄𝐒𝐀𝐑 𝐏𝐀𝐑𝐑𝐀.
La noche cayó como si alguien hubiera apagado el mundo.
Me quedé en mi antiguo cuarto, con la luz apagada, mirando el techo sin parpadear demasiado, como si de pronto parpadear fuera un lujo que no podía darme. Tenía el celular a un lado, pero ni un mensaje, ni una llamada. Nada.
Dormir me fue imposible.
Cada vez que cerraba los ojos, veía la terraza, su rostro, y escuchaba esa frase: "Es lo que necesito".
Necesita alejarse de mí. Eso era lo que realmente quería decir.
No supe en qué momento amaneció, pero la luz entrando por la ventana me pareció cruel. El mundo seguía, aunque el mío se hubiera quedado detenido.
Carlos pasó a tocarme la puerta, preguntando si bajaba a desayunar. Le dije que no. No tenía hambre.
No tenía ganas de nada.
¤▪︎¤▪︎¤▪︎¤
Los primeros días fueron un infierno.
Pasaron los días... lentos, pesados.
Cuando las tardes se quedaban vacías, me encerraba en la terraza de mi habitación, mirando al cielo, imaginando qué estaría haciendo ella, si pensaba en mí… o si ya estaba aprendiendo a vivir sin mí.
Me levanto tarde, no porque tenga sueño, sino porque abrir los ojos significa afrontar otro día sin ella.
El teléfono seguía siendo un recordatorio cruel. A veces sonaba y el corazón se me aceleraba… solo para descubrir que no era ella.
Dejar de esperar se sentía imposible.
¤▪︎¤▪︎¤▪︎¤
Miraba el marco de la foto que descansaba sobre un mueble, esa en la que estábamos sonriendo, tomados de la mano,en el día de nuestra boda.
El reflejo del atardecer entraba por la ventana y se posaba sobre el cristal, iluminando nuestros rostros congelados en aquel instante perfecto. Pero mis ojos no podían sostener el mismo brillo que alguna vez llevé ahí; ahora se nublaban de tristeza.
El vacío que se sentía por su ausencia dolía más de lo que jamás imaginé.
Mi amá entró a mi cuarto, se sentó a un lado mio mirando de reojo hacia donde miraba yo, suspiro tomando una de mis manos y la acarició.
Paola: Cesar... no puedes dejar que esto te consuma. Tienes que levantarte.
Negué.
Paola: Hijo, no puedes seguir así. Yo sé lo que duele un amor, pero no puedes dejar que la tristeza te gane.
No pude evitar soltarme a llorar. Ella me abrazó, acarició mi espalda, y me dijo que tenía que confiar en el tiempo.
Paola: Si es para ti, volverá. Si no, la vida te enseñará otro camino.
Me quedé pensando en eso.
Yo no quiero otro camino, yo la quiero a ella.
Mi amá me limpió las lágrimas con sus manos y me pidió que por lo menos intentara comer, que bajara un rato con todos. Lo hice solo porque me lo pidió ella. Durante la cena, traté de poner atención, pero mis pensamientos siempre terminaban en el mismo lugar: ¿estará pensando en mí, como yo en ella?
¤▪︎¤▪︎¤▪︎¤
Dos semanas. Quince días en los que me he ido desgastando por dentro. No puedo fingir que todo está bien, pero tampoco quiero que mi familia cargue con mi dolor.
Mis hermanos ya se cansaron de verme tirado en la cama.
Carlos y Cristhian entraron a la fuerza a mi cuarto y me arrebataron las cobijas.
Carlos: Ya basta, popreno. Te estás apagando.
Cristhian: Ya estuvo, gemela. Te vas a enfermar así —me dijo.
—No entienden —les respondí con la voz ronca.
Cristhian: Claro que entendemos wey...
Carlos: Pero encerrado no vas a solucionar nada.- interrumpio
Sé que tienen razón, pero no tengo fuerzas.
Intentaron sacarme a correr con ellos, pero no pude. Me negué una y otra vez. Al final, los dos se tiraron en mi cama y se quedaron conmigo.
Nos quedamos callados, solo escuchando música bajita en su celular. Esa compañía silenciosa me ayudó más de lo que ellos creen.
---
Esa misma noche Luna, mi hermana, toco la puerta de mi habitación. Llevabo días evitando a todos, hasta a ella...
Luna: César. Te extraño mucho, extraño cuando eres tú, cuando haces chistes o cuando me ayudas con mis
tareas - suspiró - Vuelve a ser tú, por mí...
Paso por abajo de la puerta una foto, éramos ella y yo riéndonos de una tontería en el sillón. Dejé caer una lágrima manchando la foto.
Sus palabras me dolieron, porque es verdad. Me he convertido en un fantasma de lo que era antes.
Abrí la puerta encontrándome con sus ojos, esos que se iluminaron en cuanto abrí la puerta.
—Lo intento, Luna. De verdad lo intento —le dije bajito.
Ella me abrazó y se quedó ahí conmigo un rato.
¤▪︎¤▪︎¤▪︎¤
Unos días después, mi amá entró a la sala con esa voz que siempre usaba cuando quería que hiciera algo sin discusión.
Hoy ya no me pidió, me ordenó.
Paola: Ve por tu hermana a la escuela. Necesito que salgas, que respires.-Yo estaba sentado en el sofá, viendo un programa que ni siquiera entendía. — Se quedó hasta tarde por una actividad y tu papá no puede ir.
—¿A qué hora? —pregunté sin muchas ganas.
Paola: Ya deberías salir si quieres llegar a tiempo —dijo
Suspiré, me levanté y tomé las llaves. No me apetecía, pero supuse que me haría bien salir.
No esperaba que ese simple favor me llevara directo a un cruce que no quería tener…
El tráfico estaba pesado, pero no me importaba. La radio sonaba bajito, lo suficiente para que el silencio no me devorara. Llegué a la escuela, estacioné y esperé unos minutos hasta que vi a Luna salir con su mochila. Sonrió en cuanto me vio.
Luna: ¡César! —corrió hacia mí, abrió sus brazos en volviéndome por completo —. ¿Me llevas a la plaza un rato? Tengo que ver algo con mis amigas.
—Luna… —comencé a decir que no, pero su cara hizo que cediera—. Está bien, pero rápido.
Les dije en un capítulo que ya sabíamos
quien iba a sufrir más, avisadas estaban eh!
En otros temas...
Quería hacerles maratón pero no eh tenido tiempo :(
Por mientras les subo este capítulo preciosass.
Igual si veo mucho apoyo en este cap en estos días
lo hago ;)
Las amoo!
ESTÁS LEYENDO
𝙎𝙞,𝙎𝙞 𝙚𝙧𝙚𝙨 𝙩𝙪 {𝘾𝙚𝙨𝙖𝙧 𝙋𝙖𝙧𝙧𝙖 𝙮 𝙏𝙣}
Romance𝙋𝙚𝙧𝙢𝙞𝙩𝙚𝙢𝙚 {𝘾𝙚𝙨𝙖𝙧 𝙋𝙖𝙧𝙧𝙖 𝙮 𝙏𝙣} 💌𝑺𝒆𝒈𝒖𝒏𝒅𝒂 𝑻𝒆𝒎𝒑𝒐𝒓𝒂𝒅𝒂💌 -Y es que eres tú La mujer que yo soñaba Que algún día me acompañara Y poderla presumir [...] No fue falta de amor. Fue falta de palabras. Entre silencio...
