48||DESPEDIDA

323 44 101
                                        

(Actualizando tarde, pero actualizando jajaja)

AÑO 854
Y A S M I N

Despedirnos de Sasha es difícil para todos. Sus padres y hermanos adoptivos han quedado devastados con la noticia. Jean y Connie sepultan de tierra el ataúd dónde ahora se encuentra nuestra chica patata.

Han asistido muchos miembros de la legión al entierro, pero no todos se quedan por mucho tiempo. Solo nosotros. Sus verdaderos amigos.

Mikasa se ha quedado junto a su tumba por más de dos horas. Yo tampoco he querido moverme. De hecho, no cuento con la fuerza suficiente para hacerlo. Me he encerrado en mi misma desde aquel abrazo con Levi.

Pensar en que lo último que oí de la voz de Sasha era que quería comer luego de la emboscada, me ha cerrado el apetito por completo. Tampoco he querido volver a pronunciar palabra por miedo a volver a escuchar mi voz rota y romper en llanto de nuevo.

Una ligera llovizna envuelve todo el cementerio. Veo las gotas caer en el suelo y mojar el césped. Sin embargo, mi cerebro tarda en darse cuenta que yo no me estoy mojando. La razón se encuentra justo a mi lado.

Levi me está sosteniendo un paragüas.

Observo su figura con el rabillo de mi ojo, luego devuelvo mi vista al suelo. Él está conmigo. Eso devuelve un poco de consuelo a este inevitable clima de nostalgia y sufrimiento.

Intento sostener el paragüas por mi misma, pero fracaso de forma irremediable. Mi mano está muy fría, sacarla de mi bolsillo no ha sido buena idea.

— Yasmin, tienes que descansar —
El tono de su voz refleja genuina preocupación por mí. Trago saliva e intento buscar mi voz y la valentía para pronunciar palabra.

No puedo estar en silencio para siempre.

— Quiero...—Mi voz suena como un susurro. Intento hablar más fuerte y segura así que levanto la mirada, solamente para encontrarme a oficiales de la policía Militar golpeando a Niccolo.

Intento acercarme, pero Levi me detiene del brazo. La conmoción también llama la atención de Mikasa que se pone de pie del suelo. Jean y Connie se encargan de alejar esos soldados de Niccolo.

— ¿De verdad Sasha está muerta? —Su pregunta viene cargada de un terrible significado.

Niccolo si quería a Sasha.

Jean le explica la verdad. Confiesa su descuido y como una niña entrenada fue la que apretó el gatillo.

— Yasmin, es suficiente —Levi me toma del hombro—. Debemos...

— Quiero irme a casa —admito. Mi vista centrada en Niccolo llorando sobre la tumba de Sasha.

Mis palabras son suficientes para que Levi me saque del cementerio y volvamos a nuestra casa cabalgando a Percy. Abrazar su espalda nunca se había sentido tan bien.

Me duermo a mitad del camino, pero Levi me despierta cuando llegamos. Me guía dentro de la casa y me deja recostada en la cama de nuestra habitación. El cansancio me vence de tal forma que ni siquiera puedo darle las gracias de una forma decente.

‎El ruido de la cocina me levanta horas más tarde. Despierto algo desorientada y con ligeras palpitaciones en la cabeza. Decido que lo mejor será tomar una ducha. Regreso a la habitación mientras seco mi cabello con una toalla y me percato que Levi me ha preparado la cena.

‎— Espero que ya tengas hambre —amenaza cruzándose de brazos.

‎El dulce olor de su sopa de arroz me llena los sentidos. Como en silencio, saboreando cada ingrediente; aunque me incomoda un poco que él no cene conmigo.

‎— ¿Ya comiste? —cuestiono con timidez.

‎— Así es —contesta estirando los brazos sobre la cama. Tiene puesta una sencilla ropa de casa. En realidad, extrañaba verlo vestido así. El calor se asoma en mis mejillas cuando me atrapa viendolo—. ¿Te sientes mejor?

‎— Dormir me ha ayudado —confieso bajando la mirada. Termino de cenar y me apresuro a llevar el plato a la cocina.

‎Lavo, seco y guardo todo en su lugar, luego decido colocar agua para el té.

‎— ¿Recogiste tus resultados, Yasmin? —pregunta a mis espaldas. No me atrevo a mirarlo de frente para responder eso.

‎Pero tengo que hacerlo. No tiene caso ocultarlo.

‎— Lo hice —confirmo. Él no dice nada, pero siento sus pasos acercándose. Trago saliva con dificultad—. No leí lo que decía. Arrojé el sobre desde el dirigible.

‎— ¿¡Qué hiciste qué!? —exclama disgustado y me voltea bruscamente para que quede frente a él—. ¿En qué quedamos, Yasmin? Se suponía que esos exámenes nos ayudarán a entender tu condición.

‎— Lo sé, simplemente...—Lo observo, pero luego bajo la mirada. Recuerdos de su comportamiento aislado en Marley vienen a mi mente—. No quise amargar más mi existencia. La muerte de Sasha no me hizo pensar con claridad.

‎— Demonios, Yasmin. ¿Qué voy a hacer contigo? —Me suelta y retrocede—. Tienes que estar demasiado loca para hacer algo así.

‎— Tú tampoco ayudaste al distanciarte de mi, ¿sabes? —reprocho. Su mirada se llena de asombro—. Pensé que haríamos esto juntos, pero al final terminaste dejándome sola.

𝐅𝐢𝐧𝐝 𝐲𝐨𝐮 𝐚𝐭 𝐒𝐮𝐧𝐬𝐞𝐭 |𝐋𝐞𝐯𝐢 𝐀𝐜𝐤𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora