43||MADUREZ

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"Eres lo único que hace que me levante en las mañanas."

AÑO 851
Y A S M I N

Hange da las órdenes y nos dividimos en dos equipos. El escuadrón de Levi se encarga de proteger a Eren y nosotros nos encargamos de darle el golpe final al acorazado. Respecto al titán colosal, Armin nos indica que intentará negociar con él.

Llegamos a la ubicación de Reiner, pero todos nos llevamos una sorpresa cuando no encontramos su cuerpo en la misma posición en que lo dejamos. Su nuca ya no está al descubierto. Preparo el cargador de mi lanza relámpago. De todas formas, debemos intentarlo.

Lo siguiente que pasa no nos deja mucho tiempo para reaccionar a ninguno de nosotros. Vemos como el portador del titán colosal se eleva hacia lo alto con su equipo de maniobras. Hange deduce que va a transformarse, pero ni Moblit ni yo sabemos porqué lo haría teniendo a Reiner tan cerca. Ella ordena que nos alejemos, pero ya es demasiado tarde.

Una enorme luz nos envuelve, lo último que ven mis ojos es a Moblit empujando a Hange mientras soy expulsada por el impacto. La explosión me ha alcanzado. Aterrizo en el suelo y me golpeo la cabeza. Siento que estoy perdiendo la consciencia poco a poco. No puedo levantarme, mis párpados se abren y cierran, pero a cada segundo los siento más pesados. Veo mucho humo y casas ardiendo a mi alrededor hasta que me cierro mis ojos.

Cuando los vuelvo a abrir, noto que el fuego se ha convertido en una lámpara. Me quedo observándola como si fuera lo más bonito en todo el mundo. No entiendo lo que está pasando, pero estar cerca de un lugar caliente y distraída con la luz del fuego me hace olvidar un poco de la hambre que tengo atorada desde anoche. Mis piernas son pequeñas, todavía no alcanzo el mostrador, pero aún así extiendo mi brazo y hago el esfuerzo por tocarla poniendo mis pies de puntitas. No da resultado. Soy muy pequeña.

— ¡Eh, niña! ¡Lárgate de aquí! —Reconozco al hombre de la barba negra. Me ha vuelto a reñir. Esta vez me arroja una lata vacía de esa bebida espumosa que toman todos aquí. Logra golpearme la cabeza—. Si te veo otra vez, te juro que te daré de comer a los perros, ¿entendiste?

Retrocedo con cuidado y luego obligo a mis pies a huir y salir corriendo del lugar. Siento que mi estómago ruge por el hambre, pero decido ir a otro sitio para buscar algo de comida y agua. Doblo en una esquina y ahí me interceptan esos hombres. Sus rostros son familiares. Ya los he visto. Recuerdo haber estado pensando ese día «Me han encontrado de nuevo.» «¿Por qué esté lugar tiene que ser tan pequeño?»

— Al fin te hallamos desgraciada —Uno de ellos me agarra de la muñeca y me la aprieta con fuerza. Hago una mueca de dolor—. ¿Cuando vas a entender que no tienes lugar a dónde ir? ¡Somos tus dueños, entiéndelo ya!

Me arrastran con ellos sin ninguna otra alternativa. Vuelvo a ese lugar que no me trae ningún recuerdo bonito. Por el contrario, vuelvo a revivir como me quitan la ropa, me tocan con sus manos grandes y sucias y de paso me hacen bailar por migajas de comida. ¿Cómo terminé ahí? Solo sé que cuando se cansan de mí o no hago lo que ellos quieren, me encierran en ese cuarto oscuro. No me dejan salir sino hasta que se cansan de escucharme gritar de hambre o miedo.

—Oi, despierta. Estás soñando —Mi mente sigue reproduciendo esa escena confusa, pero poco a poco se va desvaneciendo al escuchar su voz.

Termino de abrir mis ojos y ahí está él. Mi mirada conecta con la de Levi. Me aparto unos cabellos de mi rostro sin dejar de mirarlo. Una sonrisa triste es lo único que logra tomar forma en mi rostro.

𝐅𝐢𝐧𝐝 𝐲𝐨𝐮 𝐚𝐭 𝐒𝐮𝐧𝐬𝐞𝐭 |𝐋𝐞𝐯𝐢 𝐀𝐜𝐤𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora