𝐏𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐣𝐞𝐬 𝐚𝐝𝐮𝐥𝐭𝐨𝐬 (+𝟏𝟖)
En el mundo clandestino de una poderosa organización criminal, Nathalie es una cazadora letal y eficaz; su misión: capturar al reciente héroe Betterfly, un hombre que se ha convertido en una espina constan...
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Los cuatro se quedaron en silencio, petrificados; la intrusión ya había sido detectada, y aunque lo habían anticipado en algún momento, no esperaban que el supremo supiera tan pronto de su presencia.
Aquello era un mal presagio; si el supremo estaba enterado, mandaría refuerzos y quien sabe que refuerzos.
—Cuando descubrí la verdadera identidad de Betterfly supuse que sería cuestión de tiempo para que el hijo viniera por él —La voz del supremo retumba de nuevo, grave y omnipresente, colándose en cada rincón del lugar—, aunque sí que eres lento Adrien Agreste, tardaste demasiado en darte cuenta. —Suelta con un deje burlón, lleno de veneno.
El joven aprieta los puños, molesto por el insulto directo, su respiración se agita, quería responder, pero antes de que su rabia estallara, la voz continúa tan afilada como un cuchillo.
—Pero lo que no esperaba era que ustedes, Shadybug y especialmente tú, Nathalie me traicionaras.
Todos voltearon hacia la mujer, la atención se clava en ella como una aguja, la piel se le eriza al instante, siente que se encogía, reducida a nada por el simple sonido de aquella voz, ese timbre la había marcado desde siempre, y como cada vez, le devolvía la misma sensación; miedo, pequeñez y vulnerabilidad.
—Te lo di todo —Sigue la voz, con un tono lleno de falso reproche—, y tú me devuelves esto, esperaba al chico tonto, sí, pero nunca a ti, ¿Es así como me pagas?
Ella traga saliva, el temblor en sus manos era inevitable, pero aun con el miedo calándole los huesos, es capaz de abrir la boca.
—Es la manera correcta de pagarte —Escupe con apenas un hilo de voz al principio, que poco a poco se fue afirmando—. Todos esos años, no se me permitía reír, ni sonreír, ni siquiera llorar. Si lo hacía, era castigada, si mostraba el mínimo interés en algo, lo destruías, nunca viste por mí… solo por ti.
—Me haces ver como un monstruo —Una carcajada ronca retumba como eco—. Pero sin mí, no serías absolutamente nada.
—Hubiera preferido no ser nada a ser en lo que me obligaste a convertirme —Afirma con voz temblorosa— Pero se terminó, no pienso obedecerte nunca más.
—Qué desilusión —La voz expresa con un dejo de decepción calculada—. En verdad esperé tanto de ti, te entrene especialmente para que fueras mejor.
—¿Entrenarme? Trataste de moldearme a tu antojo pero de una manera retorcida —Exclama molesta—. Me privaste de todo, nunca pude elegir ni una sola cosa en mi vida, pero esto es lo primero que elijo, quiero vivir muy lejos de ti.
—Querida… ¿Crees que escaparas de mí?
—Ella ya fue clara —Betterfly interrumpe con un gesto severo—. Déjala en paz.
—Esta pelea familiar no es de su incumbencia —Responde con desdén—. Pero hay otra que sí lo es…
El héroe respira hondo, cansado de los juegos, de los rodeos, de la manipulación que emanaba en cada palabra.