Gabriel está en el jardín, cortando algunos tallos de las flores que crecen allí, como cada sábado le gusta dedicarse a su jardín.
El aire fresco de la mañana, el aroma de la tierra húmeda y el delicado crujir de los tallos bajo sus tijeras le brindan una paz que rara vez encuentra en otro lugar, ya que su mente no estaba del todo en su labor.
Sigue atareado con los sucesos de anoche; el recuerdo aún lo persigue, y con él, la vergüenza.
No quería que su primer te amo fuera de ese modo, él había imaginado algo más romántico, algo más significativo, pero ya había pasado y no había vuelta atrás.
Al menos, ya no sentía que su estómago estuviera lleno de piedras, aunque todavía le daba vueltas la sensación de que no fue como lo había planeado.
Así que, en un intento por despejar su mente, se centró en sus flores.
Cuando despertó esa mañana, lo primero que pensó fue en ir a verla, quería asegurarse de que en verdad estuviese bien después de todo lo que ocurrió anoche, pero mientras más lo pensaba, más se dio cuenta de que eso lo haría parecer un desesperado.
Así que decidió quedarse en su propia casa y distraerse un poco; al menos así calmaría su pobre mente.
—Entonces, ¿Cómo te fue con ella? —La voz de Marinette interrumpe sus pensamientos.
Había olvidado que la joven estaba ahí, no es raro, pues ella no hace ruido, no pronuncia sonido alguno a menos que sea necesario, por eso a veces, se le escapa su presencia.
—Bien. —Responde con tranquilidad.
—¿Solo bien? —Ella ladea la cabeza, observándolo con curiosidad.
—Sí, Nathalie está bien.
—¿Y del otro asunto?
—Ella está interesada en otro hombre. —Responde con toda la calma y paciencia del mundo.
Marinette lo mira, extrañada, demasiado extrañada —Eres el único hombre en el mundo que dice eso con una sonrisa.
—¿Estoy sonriendo? —Él parpadea.
—Lo estás —Lo que más le desconcierta es su actitud—, ¿Y eso es todo?
—Ella está bastante interesada en él, y está bien.
—¿Seguro que estás bien con eso? —Entrecierra los ojos.
—Sí, a veces se gana, y a veces se pierde —Él mantiene su expresión serena—, ¿Cuál es el problema?
—¿Estás bien con que ella ame a otro y no a ti?
—Lo estoy —Contesta de manera natural—, ¿Quieres seguir hablando sobre eso?
La joven lo observa en silencio, no sabe si lo que le sucede al hombre es estupidez o resignación; tal vez ambas.
El hombre mantiene su postura tranquila, él quería desviar su mente de ese asunto pero Marinette no tiene la intención de dejar escapar el tema.
—No entiendo, te gusta. ¿Por qué no haces nada? —Su pregunta lo toma por sorpresa.
No es que no haya considerado esa posibilidad, sino que su situación es mucho más complicada de lo que parece.
Si tan solo pudiera explicarselo o siquiera decirlo, pero antes de que logre ordenar sus pensamientos, una voz interrumpe desde sus espaldas, cargada de molestia.
—¿De quién están hablando? –Ambos voltean.
Adrien los observa con los brazos cruzados y una expresión tranquila en el rostro, pero su tono transmite todo lo contrario.
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Como una polilla cazando en la oscuridad ‖Gabenath‖
Fanfiction𝐏𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐣𝐞𝐬 𝐚𝐝𝐮𝐥𝐭𝐨𝐬 (+𝟏𝟖) En el mundo clandestino de una poderosa organización criminal, Nathalie es una cazadora letal y eficaz; su misión: capturar al reciente héroe Betterfly, un hombre que se ha convertido en una espina constan...
