Mob estaba tan nervioso y emocionado que sentía que se le salía el estómago por la boca.
No deseaba mostrarle sus emociones a Reigen quien no dejó de mirarlo desde que salieron de la oficina. Sabía que sospechaba de su estado de ánimo, quizás por eso le compró un helado a la mitad del camino sin preguntarle y aunque eso lo hizo sentir que estaban en una cita, no logró distraerlo por completo.
Pero el postre ya tenía rato que se había terminado, ahora las palabras escandalosas de su maestro y su plática interminable sobre un trabajo que tuvo la semana pasada durante su ausencia era lo que amenizaba el ambiente entre ambos. Aún sin tocar la plática que tuvieron el día anterior, sin poder creer del todo que Reigen se ofreció a ayudarlo con tanta facilidad a pesar de la mirada desagradable que Ritsu le lanzó cuando mencionó incluirlo en ese raro viaje.
–Entonces esa cosa llena de fuego casi me chamusca el cabello, ¿Te imaginas como me vería sin mi flequillo? No, ¿Sabes qué? Mejor olvida eso, debe ser una horrible imagen mental. Por fortuna ahí estaba Hanazawa y lo evaporó en un instante; creo que él sabe mucho sobre peluquines ¿No? En caso de necesitarlo le preguntaría algún consejo o donde conseguir una peluca barata, o tal vez solo me quiso evitar la tragedia de usar una. Oh mira, ya llegamos.
Finalmente el torrente de palabras que solía ser su maestro se detuvo en cuanto llegaron a su destino, el azabache trago seco.
La tienda de trajes era el segundo paso que Mob tenía que dar, el primero fue enviar su solicitud y cuando lo llamaron para concretar una entrevista, le temblaron tanto las manos que casi se le cae el teléfono. Por suerte suya ahí estaba Reigen para decirle que responder y lograr que no lo descartarán al momento.
Y ahora estaban aquí, ante una imponente tienda que no sabia como alguien con el salario de Reigen era capaz de costear, pues a todas luces parecía un sitio de lo más elegante.
–No te dejes engañar –mencionó Reigen como adivinando sus pensamientos, una sonrisa ladina se le dibujó en el rostro–. Aunque parezca impagable, aquí hay muchas opciones económicas.
Asintió aunque no se sentía del todo seguro sobre lo que decía, ¿Hace cuanto tiempo que no veía a Reigen usar otra cosa que no fueran esos trapos grises y su deslucida corbata rosa? Las cosas cambian con el tiempo y se notaba que quizás Reigen pensaba que todo era igual que en los ochentas cuando compró su conjunto.
Rió por lo bajo, sabía que su maestro no era tan viejo pero burlarse de él en sus pensamientos se volvió un hábito después de varios años juntos.
Por fin pudo entrar a la tienda sin sentir cómo le temblaba todo el cuerpo, respirando el aroma de las telas sin usar pero bien conservadas, nuevas y dispuestas para encontrar un dueño que las portará. A lo lejos vio el mismo modelo de traje que usaba su maestro pero en tonos grises renovados, lo pasó de largo ya que no quería verse como un mini-Reigen usando algo así.
–No creo que te vaya un estilo tan agraciado como el mío –mencionó su maestro mirando en la misma dirección, él no se inmutó pero se sintió avergonzado por verse atrapado en el acto–. Tu eres más de colores vivos, ¿Sabes? Cuando tuve mi primer empleo usaba algo como esto. Creo que es adecuado para un novato, con el tiempo serás capaz de usar tonos mas oscuros, incluso yo pienso en cambiar mi traje a uno negro aunque se vería muy serio. O tal vez solo cambie mi corbata por una roja. En fin, deberías probarlo.
Le extendió un traje azul marino, le gusto a primera vista y vio el precio; estaba dentro de su presupuesto así que no perdía nada por ver cómo le quedaba. Se dirigió a los vestidores y empezó a ponerse las prendas de tela rugosa.
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Seré yo (Mobrei)
FanfictionCuando el mundo cambie y todos también lo hagan Cuando yo cambie y tú también lo hagas No dudes que contigo, siempre seré yo Age swap AU Etiquetas añadidas con el paso de los capítulos
