Ben
Salgo directo a la casa de Keily, estos días no la vi muy a menudo y creo que haciéndole una visita sabré el por qué de su ausencia, además, Julie, Mike y Raphael se están encargando de las carpetas y asuntos por un momento que me ausente no sucederá nada.
Cojo aire y toco la puerta en la cual a través de ella se escuchaba muchos murmullos que cesaron al escuchar mis golpes.
La puerta se abre y me encuentro a Leo el hermano pequeño de Keily.
-Hola novio de mi hermana. No te puede ver, está enferma.
Miro al pequeño que me sonríe y me fijo que le falta uno de sus dientes que hace que se me asome una sonrisa, pero entonces caigo en que Keily está enferma.
-¿Enferma?-Pregunto en un susurro.
-Si con mocos está toda fea.- dice poniendo cara de asco.
-¡Leo!- dice una señor mayor el abuelo de Keily.
El pequeño suelta un "Ups" y sale corriendo a nose donde.
-Pase príncipe disculpe los modales de mi nieto pequeño.
Yo sonrió y le digo que no importa.
-Keily ¿Está bien?
-Si príncipe... Solo que tuvo una semana dura, tiene algo de alergia y ayer se torció el tobillo, al quedar un mes para su transformación no puede curarse tan deprisa. -me explica con calma.
Pero yo solo pienso en su tobillo, si estará bien, ¿A que es alérgica? ¿Le dolerá mucho? ¿Por qué no vine antes?
-Si desea verla príncipe, está en la planta de arriba tercera habitacion a la izquierda.
Yo asiento y le doy las gracias, pasando por el pasillo antes de subir las escaleras saludo a la familia de Keily que hablaban alegremente en el comedor.
Subo las escaleras y su aroma se me pega fuertemente en mis fosas nasales... No está sola. Me tenso ante ese pensamiento no me gusta. Es mía.
-¿Te duele?
-Un poco pero menos mal que no llego a ser una rotura- le dice mi mate a aquel hombre.
Abro la puerta tan siquiera preguntar y los ojos de ella se abren al percartase que soy yo, sus mejillas se vuelven rojas y toda su atención se dirije a mi. Después me fijo en el hombre a su lado. Es más mayor que ella con diferencia, de piel pálida.
-Hola- saludo seriamente.
-Hola- dice Keily algo avergonzada...¿De mi?
-Hola alteza, es un placer conocerle- me dice el pálido.
Extiende su mano hacia mi y se la cojo apretándole con algo más de fuerza de lo debido pero no me doy controlado. Lo suelto al ver que hace una mueca pero el imbécil aún sonríe más.
-Joder príncipe si que tiene fuerza. Keily me comentó que estabas fuerte y que ibas al gimnasio, además de tu rango en la guardia real, pero pensé que exageraba- Dice haciendo que Keily se sonroje más.-Bueno os dejo a solas, Keily te vuelvo a ver mañana.
Ella le sonríe pero no pronuncia ninguna palabra, de hecho no dijo nada desde que entre, solamente un miserable "hola".
-¿Que te sucedió?-pregunto curioso y con cierto tono de molestia.
-Me cai en gimnasia y me torci el tobillo, sin contar que se me junto todo y tengo alergia a la hierba recién cortada y el jardinero de clase la estaba cortando.
Dice sonriente desde la cama, me siento junto a ella .
-¿Y el quien era?- preguntó más intenso de lo que pretendía parecer.
-Es mi fisio y hermano mayor. Savana mi mejor amiga es su mate.-dice por fin asomando una sonrisa- Quería saber cómo reaccionabas si me ves con alguien aunque pensé que ya conocías a mí hermano.
La miro frunciendo el ceño y algo tenso.
-No, solo conozco a Leo.- le afirmó en un tono duro haciendo que ella se tense.
Ella frunce el ceño y yo solo pienso en cuántos hermanos tiene... Es decir leo y ella se parecen pero el palido no tiene nada que ver con ella.
-Pense que había venido al picnic... Bueno el es mi hermano mayor Tristán, estudio medicina y es el que me diagnóstico la alergia a los 12 años.
Me informa mientras me sigue mirando y sus dedos se entre lazan entre si... Pero ese gesto no dura mucho por qué coge un pañuelo y se suena los mocos.
Me fijo en sus ojos hinchados y algo rojos debido a la alergia , en su nariz moqueando y algo pelada de tanto sonarse los mocos, bajo más la mirada hacia su cuerpo cubrido por las sábanas menos la pierna vendada que está expuesta encima de un cojín.
-Entiendo -le respondo- ¿Estás mejor?
Ella pone el pulgar hacia arriba y sonríe.
-No te preocupes, no puedo respirar bien -suelta una risa- pero sigo viva.
-Mas te vale seguir viva mucho tiempo-le comento.
Ella asiente sonrojada y me quedo en su habitación un poco más mientras hablamos de cómo a ido su semana. Me comenta que en general bastante bien, que la alergia le da bastante fuerte, que tiene la esperanza que tras la transformación la alergia se reduzca o desaparezca definitivamente y que está deseando conocer a su loba.
-¿Como será?- pregunta a la nada- es decir... Me la imagino muchas veces y tengo ganas de saber cómo es, que le gusta y saber todo sobre ella.- me mira con una profundidad en sus ojos y un brillo único al hacerme esas preguntas- ¿Tu te hacias las mismas preguntas?- me dice mirándome fijamente y apretando la mano donde tiene sujeta la sábana... Dios me gusta ese gesto...
Meneo la cabeza levemente e intento concentrarme en su pregunta.
-Algo asi- me sincero- tenía más ansia de encontrarte que de mi transformacion... Mi padre tardó tres años en encontrar a mi madre, fueron pocos años sabiendo cuánto tardaron mis abuelos... Pero no pensé encontrarte tan pronto y saber que siempre estabas ahí, de algún modo siempre supe que eras tú. Nose como explicártelo pero cada vez que te veia entrar a la biblioteca, como tus labios se movían al explicarme algo o la forma en la que tenemos varias cosas en común me ponían demasiado feliz... Eso es lo que quería desde un principio.
Ella me mira perpleja y demasiado roja... ¿No le estará dando algo?
-¿Estás bien?- le pregunto preocupado.
-Oh s-si-me dice- es que mmm no me esperaba esa respuesta sinceramente.
Pero me encanta.
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Mi lobo
Hombres LoboSEGUNDA PARTE DE: MI MATE, UNA BETA. Julietta,Ben, Eros y Darío el futuro de la manada son ellos cuatros hijos de la diosa luna, Beth y Adam les dieron la vida pero no siempre podrán protegerlos como ellos desean sus pequeños. Deben aprender a servi...
