Cedrit juega con la humedad y con Elliot por supuesto, adora cuando el omega se pone mandon.
—Ya basta, metelo. Te necesito.
Sonríe, deja de jugar para tomar su polla y acariciar el culo de Elliot con su glande. Presiona con tantita fuerza, no puede evitar dejar fluir sus feromonas al sentir la presión en su miembro, la cavidad de Elliot es húmeda, estrecha y caliente. Así que derrama tantas feromonas como quiere, la reacción de Elliot es excitante, pues al instante que su sistema entra en contacto con el aroma, su cuerpo se calienta, sus ojos se ponen vidriosos a punto de lagrimear, jadea y lo más exquisito, su culo se contrae tantas veces que Cedrit lleva su cabeza hacia atrás extasiado, gimiendo el nombre de Elliot.
El omega se aferra al respaldo del sofá, jadea mientras le acerca el culo al alfa. Este gime de nuevo por lo excitante que es ver a Elliot tan necesitado. Cedrit hunde su polla hasta la base rápidamente y de una sola estocada. Sus manos toman de la cintura a Elliot, las aprieta con firmeza, dejando marcado la piel del contrario. Se inclina hacia adelante buscando los labios de Elliot, este hace todo lo posible por seguirle el ritmo que él mismo pidió.
Gime al sentir la cadera de Cedrit moverme, cavando en su interior. El beso lo desmorona, la lengua del alfa le invade, dejando a sus pulmones sin aire. Al momento de separarse ambos respiran de manera errática. Elliot sonríe al ver su polla expulsando su semilla. Su orgasmo le genera espasmos, sin embargo, siente deseos de más.
—Más, más... Cedrit.
Las manos del alfa se aferran a la cintura mientras se mueve.
—Ah... Elliot. Me encanta. Te he extrañado.
Elliot se desarma. Aprovecha el momento para moverse rápido, golpeando con fuerza. Un Elliot laxo se retuerce. Cedrit lo toma atrayendo a su pecho, lo rodea con sus brazos sin dejar de moverse.
—Elliot, Elliot... —susurra el nombre como si fuera un salvavidas.
Mordisquea su hombro, penetra con fuerza para alcanzar su tan esperada liberación. Al sentirlo cerca, saca su miembro evitando derramar su semilla dentro.
Elliot no está en celo, pero su alta fertilidad por su gen dominante podría traer a invitados no deseados.
—Lo has sacado...
Cedrit lo mira, ve en esos ojos azules preocupación. El alfa besa su frente
—Evitamos responsabilidades innecesarias, por ahora. Vayamos a la cama.
Cedrit lo levanta en brazos mientras Elliot lo guía.
Ambos se dejan caer, Cedrit acomoda a Elliot rodeandolo, acaricia su estómago y reparte besos en su nuca.
—No me pidas que me aleje, mi alma agoniza al tenerte lejos.
Elliot se pregunta, donde acabó ese alfa temido y frío. Ahora parece un cachorrito, uno tierno. Y le encanta.
—No voy a pedirte nada de eso cariño.
Elliot se acomoda para estar lo más posible cerca, su espalda pegada al pecho de Cedrit, este comienza acariciando su pierna, viaja a su vientre y sube hasta su pecho, toca, se siente más firme que la primera vez que lo tocó.
—Estoy seguro que haremos que esto funcione.
—Ya funcionamos.
—Con Colin.
Cedrit reparte besos en el hombro, su mano libre viaja hasta uno de los pezones del contrario, Elliot cierra los ojos al sentir el tacto.
—No lo quiero, pero lo respetaré. Por ti, por nosotros.
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Punto Ciego.
General FictionAl comienzo todo fue perfecto. Su alfa, su relación y finalmente su matrimonio. Todo era concebido como una vida perfecta. Hasta que se dio cuenta que su amado esposo era un lobo con piel de oveja. Aquello que era color de rosa, se oscureció. Con e...
