55. A tu lado

229 39 47
                                        

"Para ti, quién era incapaz de sonreír en los días difíciles, te ofreceré un brillante mañana 

Antes de caer en la interminable noche, ven y toma mi mano fuertemente 

Aquellos días que querías olvidar los derretiré con la calidez de mis brazos 

Ya no hay nada que temer, estemos juntos hasta el amanecer."


Yoru ni kakeru (夜に駆ける) - YOA SOBI



Ver su destrozado estado fue lo peor, ojos desprovistos de luz y escandalosas lágrimas que le recorrían las mejillas, con aquella expresión de consternación propia de quien había acabado de escuchar algo que, en años pasados nunca se creería.

"Odio que me ames." Había declarado en medio de su aturdimiento, sumido en miles de emociones que abrumaban su ser, y luego como el idiota que era le había exigido que se fuera, porque ni siquiera tuvo el valor suficiente para ser él quien diera el primer paso y se marchará.

Al perder de vista la silueta temblorosa de Taehyung por fin pudo soltar todo el aire retenido en sus pulmones, cayendo de rodillas al piso con las mejillas húmedas, antes de soltar un gutural grito cargado de frustración, dándole golpes al césped bajo sus dedos y observando las gruesas lágrimas impactar entre sus manos.

Jadeó lastimero, terminando en cuclillas en el césped mientras sollozaba, arañando los extremos de sus brazos al abrazarse a sí mismo.

¿Qué tan idiota había sido todo este tiempo? ¿Siempre fueron estos sus verdaderos sentimientos?

A este punto ya ni siquiera lo sabía, ya ni siquiera era capaz de reconocer lo que sentía.

Siempre había sido de esta forma, lastimando todo a su paso, quemando aquello que lo rodeaba, hiriendo sus propios sentimientos y los de los demás en el proceso.

Con las piernas temblando se puso de pie, refregando sus lágrimas antes de caminar tambaleante hacia la acera para tomar un taxi, al menos traía el suficiente dinero como para pagar uno de vuelta de casa.

Cuando llegó bajó aturdido, yendo hasta la entrada de su casa y usando su propia llave para abrir la puerta, cerró sonoramente  aún sabiendo que eso podría despertar a su madre y hermanas.

Y así paso, Suran apareció en el umbral de las escaleras, usando una pijama de color rosa claro y llevando el pelo revuelto.

—¿Jimin?

Le preguntó, en medio de la obscuridad.

El rubio no dijo nada.

La mujer suspiró con pesadez, terminando por bajar rápidamente las escaleras y encendiendo la luz de la sala.

—Park Jimin, ¿Sabes que horas son? Es increíble que sigas haciendo esto cuando...

La castaña se obligó a callar, cuando percibió un suave sollozo de parte de su joven hijo.

Jimin jadeó entre el llanto, abrazándose a sí mismo y apretando los extremos de sus brazos.

—¿P-Por qué soy así?—Le preguntó entre lágrimas, con ojos nubosos y expresión lastimera.—¿P-Por qué no puedo hablar de forma racional sin lastimar?

Suran boqueo, mirándolo con asombro.

—Y-Yo nunca he pensado así de Taehyung... Nunca lo he odiado.—Sollozó más fuerte.—¿T-Tengo algún problema? ¿Heredé esta personalidad de mierda de aquel imbécil?

𝑬𝒍 𝒅𝒊𝒍𝒆𝒎𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝒔𝒆𝒙𝒐 • [ ᴋᴏᴏᴋᴛᴀᴇ ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora