46. Roto IV

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"Ay otoño, tengo frío 

Te robaste mi jardín 

Ay invierno, que agresivo 

Brisas del invierno, qué crueles son"

Dead Leaves - Ambar Lucid


Taehyung trató de llevar una vida de lo más normal, como siempre lo había hecho.

Primero le pidió a la dueña de la tienda de conveniencia más turnos, en primera porque al estar de vacaciones tenía mucho tiempo libre, en segunda porque era una oportunidad para juntar más dinero, y en tercera y siendo la razón más importante de todas:

Porque quería mantener la mente ocupada.

Sus días se fueron resumiendo en una rutina monótona, en donde salía de casa a las seis de la mañana para ir a la tienda de conveniencia hasta las tres de la tarde, estos los lunes y martes, los miércoles y jueves tomaba el turno de las 3 a las 9 y los fines de semana mantenía su horario habitual en las noches.

Salía ocasionalmente con Jimin, quien inesperadamente había dejado de ir de fiesta en fiesta, ahora solo se mantenía en casa, y se había replanteado la posibilidad de ingresar a una academia de baile, pues aunque siempre fue fan del estilo contemporáneo y el ballet nunca lo practicó de forma profesional, lo que aprendió lo sacó de videos de YouTube y programas televisivos.

Taehyung estuvo más que de acuerdo con su idea, y lo alentó a llevarla a cabo.

El resto de su tiempo libre lo usaba para perder el tiempo en casa, viendo sus series favoritas, anime, películas o leyendo esos mangas que alguna vez en su infancia se compró, tenía unos quince volúmenes de Kuroshitsuji, así que los releyó, y nuevamente se rio hasta que le dolió el estómago y los ojos le lagrimearon cuando llegó al panel en donde Ciel se valía de un falso ataque de asma para tirar el huevo de pascua del príncipe Soma.

No importaba cuando años pasasen, ese capítulo siempre le daría tanta risa.

Lo cierto es que mantener este ritmo de su vida no estaba mal, aunque es claro que se sentía un poco solo, no la estaba pasando tan pésimo como esperaba.

Hasta ese día.

Fue un dieciséis de diciembre, cuando asistió a cubrir un turno de la mañana, sus horas se extendieron, teniendo que quedarse hasta las cinco de la tarde como un favor para Crystal, quien justo cuando iba de camino al trabajo recibió una llamada de la guardería de su hijo en donde le hicieron saber que el niño estaba afiebrado.

Por ello le pidió como favor a Taehyung esperar unas horas más en su turno hasta que ella pudiera ido por su hijo y lo atendieran, en caso de que las cosas se pusieran más difíciles enviaría a otra de sus amigas a suplir su lugar.

Afortunadamente no paso y para cuando dieron las 5:13 de la tarde la mujer llegó a la tienda, con las mejillas rojas y la frente sudorosa luego de andar con tanta prisa.

—Oh, al final llegaste.—Dijo Kim detrás de la caja luego de haber escuchado la campana que indicaba la entrada de un "cliente" y ver a la muchacha en la puerta.

—Si, ya estoy aquí.—Suspiró cansada yendo hasta el lado de Taehyung en donde dejo la pequeña bolsa que siempre cargaba detrás de un estante, se giró para hacerle una suave venía al pelinegro.—Muchas gracias, Tae, te juro que te lo recompensaré.

𝑬𝒍 𝒅𝒊𝒍𝒆𝒎𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝒔𝒆𝒙𝒐 • [ ᴋᴏᴏᴋᴛᴀᴇ ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora