60. Timidez divina

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—¿No te da lástima cortarlo? Con lo largo y bonito que lo tienes.—Abultó sus labios el castaño, sosteniendo un largo mechón de cabello negro entre sus dedos.

Kim suspiró viendo sus propios cabellos caer desde sus hombros, cubriéndole ligeramente el pecho.

Los dos estaban en la habitación de Kim, con el pelinegro sentado en un pequeño banco junto a su cama y Hoseok sentado en la orilla de la misma.

—¿Por qué no mejor lo despuntó? Así que te tomas el tiempo para pensar si realmente quieres cortarlo.—Sugirió Jung.

Taehyung se mordió los labios antes de negar.

—No, tengo que cortarlo.

—¿Todo?

—Todo.

Jung suspiró.—¿De qué sirve que te cortes el cabello? Nunca he entendido a la gente que hace esto para "cerrar ciclos".

El otro se rio suavemente, el nerviosismo siendo presente en su voz.

—Lo sé, es ridículo.

—¿Y entonces?

Tomó un mechón entre sus dedos, enredándolo y soltándolo unos segundos después.—Puede parecer algo ridículo, pero cortar mi cabello es una forma de dejar atrás mi cobardía.

El castaño pareció todavía más confundido.—¿Tú cobardía? ¿En qué aspecto tu eres cobarde?—Arqueo una ceja.

—En muchos.—Sonrió Kim.—Soy indeciso y pesimista... Y eso esta dañando a la persona que me gusta... Mhm...—Se sonrojó un poco antes de susurrar.—Que amo...—Recompuso.

Jung se rio un poco antes de tomar las tijeras y el peine que tenía a su lado en la cama, abriéndolas y cerrándolas causando un ruidito chirriante y atronador.

—Muy bien, si eso es lo que simboliza perder tu lindo cabello largo, lo haré.—Dijo determinado.—Ahora, ¿Cómo debería cortártelo? ¿A qué altura?

Taehyung le miró de reojo al ladear el rostro.—Lo dejó en tus manos.

—¿Tanto confías en mí?—Preguntó conmovido.

Kim asintió sonriente.—Tu cabello luce bien siempre así que... Confío en que harás algo bueno con el mío.

Jung limpio una lágrima imaginaria de la esquina de sus ojos ante la conmoción y Taehyung rodó los ojos con evidente diversión, volviendo la vista al frente.

—En ese caso, daré mi mejor esfuerzo.—Sonrió Hoseok, alzando las mangas de su pijama hasta sus codos como si se preparará para un reto de vida o muerte.—Prepárate, que ni siquiera tú te vas a reconocer cuando te veas al espejo.

Aún con los nervios a flor de piel el pelinegro se limitó a asentir, mirando de reojo hacia abajo, entre sus piernas cruzadas, como uno a uno iban cayendo los mechones de largo y obscuro cabello, Hoseok se terminó levantando e iba de un lado a otro cortando mechón por mechón, murmurando entre dientes antes de volver a hacer un nuevo corte, como si buscará el mejor ángulo posible para dejar impecable a Taehyung.

Mientras sentía cada vez más ligereza en su cabeza, Taehyung no pudo evitar recordar que, siendo honesto, dejar su cabello largo durante tanto tiempo no había sido porque fuera un look que le gustará o favoreciera, claro, se veía atractivo, pero siendo honestos, algo muy dentro, en el fondo de su corazón, nunca le permitió cortarlo porque aquel era el único atractivo que Park Jimin le halagó durante años, diciéndole que se veía genial con el pelo recogido y jugando con su flequillo de forma casual cuando estaban juntos.

¿Por qué seguir llevando esa carga cuándo desde hace tiempo qué ya no sentía amor romántico por Park Jimin? A este punto ya ni siquiera había algo que los uniera.

𝑬𝒍 𝒅𝒊𝒍𝒆𝒎𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝒔𝒆𝒙𝒐 • [ ᴋᴏᴏᴋᴛᴀᴇ ]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora