¿El final?

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-Sinceramente, creo que estás haciendo un drama de todo esto, Chantal.-Dijo Tessa sirviendose jugo.

-¡¿Un drama?! ¡Cuando me entere quien fue la perra que estubo con Draco a noche le arrancaré cada pelo de su cabello con este tenedor!-Exclamó la rubia oscura levantando el tenedor como si fuera un tridente.

-Chantal, baja ese tenedor, todos te están mirando.-Murmuró Blaise molesto entre dientes.

-Pareces un triton.-Se burló Nott. Chantal clavó el tenedor en la mesa y fue corriendo hacia donde se encontraba Draco, tenía unos asuntos pendientes con unos chicos de quinto, no creo que le agrade ser interrumpido por Chantal.

-Oye, tu.-Gritó tomandolo por los hombros dandolo vuelta.-Si quieres estár con cualquier zorra por mi, hazlo. Pero para la próxima vez hazlo en un lugar donde nadie se entere y no puedas avergonzarme. Ahora cuando camine por lo pasillos murmuraran cosas, y ya no serán alagos, no dejaré que nuestra antigua relación arruiné mi reputación, quiero que todo el mundo se entere que no fuiste suficiente para mi, que solo seguía contigo porque eres tan egocentrico que nadie mirara más alla de esa cabellera y esos ojos, ¿y sabes qué Draco?-Chantal tenía los ojos cristalizados.-Me dabas lástima, y lo sigues haciendo, si no dejas de vivir bajo la sombra de tu padre, escondiendote debajo de su ala como un pichón asustado porque eso es lo que eres, te metes en problemas esperando que tu papi los solucione, aparentas creer que tienes el mundo en tu mano y que te las sabes todas, ¿pero sabes qué? Si fueras todo lo crees que te habrías dado cuenta que hace años me enteré que me usabas, ¿y sabes por qué? ¡Todo el mundo escuche el por qué!-Gritó Chantal a todo el comedor quien hace rato se había quedado en completo silencio para escuchar la discusión.-¡Por qué no eres ni lo suficientemente hombre para decirle a una chica que te gusta! ¡Tienes que usar a su amiga para hacercarte! ¡Das pena! Todos piensan que soy una mala persona, que soy una hipócrita, insoportable, engreida, pero solo se que me tienen envidia, pero el punto es que si fuera mala persona te habría dejado para que vivas en la soledad, pero que quedé contigo con la esperanza de que dejea de ser un niño escondido en el armario y enfrentes algo una vez en tu vida sin la ayúda de tu papi, pero ni eso pudiste. La gente me llama falsa, y es verdad, no seria apropiado mostrarme tal cual soy, las monedas tienen dos caras y en la vida hay que ver ambos lados, además, soy geminis. Pero tu, ni siquiera falso eres, porque no tienes ni una sola cara desente. Das asco Draco Malfoy.

Volvió a sentarse en su lugar habitual como si nada hubiese pasado, Draco no sabía a donde mirar ni a quien mirar, todo el comedor se encontraba en silencio, ninguno comía ni murmuraba nada al respecto, estaban como en una especie de shock. Sólo se escuchaba el ruido que Chantal hacia al comer su cereales. Hasta la mesa de profesores se había quedado en silencio.

-Eh... Estudiantes.-Murmuró Dumbledore golpiando con la cuchara su copa.-Vallan a clases.

Todos se levantaron la vez, pues nadie queria quedarse en ese incomodo silencio.

No había desayunado nada, sentía nauseas al ver la comida, no quiero imaginarme si la probaba. En todo el alboroto me acerqué rápidamente a Draco, y lo aparté del alboroto.

-Hey.-Le dije agitada, no sé porque últimamente me cansaba rápido.-¿Estas bien? Por lo de Chantal.

-Sé que deberia estár enojado por avergonzarme asi pero... no mintió. Tiene razón, soy un cobarde, ni siquiera pude defenderme en ese momento, ni siquiera puedo defenderme por mi mismo, siempre tiene que hacerlo mi padre y estoy arto. Ni siquiera pude encontrar la forma yo mismo de contradecir eso, y lo más importante ni siquiera pude decirte a ti... lo que sentía, tube que usar a Chantal. Tiene razón, doy asco.

-Draco, no todos somos valientes en esta vida, y no está mal tener miedo, tienes doce años, tienes toda una vida por delante para decidir quien eres, no puedes decir que eres un cobarde si todavia no te descubriste a ti, dejaste que tu padre te diga quien debes y como debes ser, no lo hagas.-Le tomé de la mano para darle fuerza.-Y sobre mi, no eres el único cobarde en esta situación, yo tampoco pude decirte lo que sentía.

La Heredera de SlytherinHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora