Kou sujetaba mi mano mientras me llevaba por los alrededores del Club, llagamos hasta el área de las piscinas, las luces que iluminaban el lugar se reflejan en el agua lo que le daba un toque romántico y tranquilo al momento. Nos quedamos observando dicho lugar mientras Kou soltó mi mano y se giraba a verme.
- Esto es un buen lugar para hablar - comenzó a decir Kou mirándome fijamente - Cuentame lo que te estás pasando - me dijo cruzándose de brazo a lo cual me sorprendí por su pregunta.
- ¿Cómo sabes que me está pasando algo? - me cruce de brazos mientras fruncía el ceño devolviendole la mirada - ¡Estoy bien! - Exclamé y giré mi cabeza a un lado para evitar ver su mirada acusadora.
- Te ves lindo cuando mientes - musitó posando sus manos sobre mi rostro obligándome a mirarlo fijamente - Llévame a La Mansión, quiero saber que pasa en ese lugar - dijo muy serio relajando su mirada la cual estaba llena de curiosidad.
- No será bueno tenerte tan cerca - Le dije con media sonrisa, buscando en su mirada lo que quiera hacer una vez en la Mansión, lo miré fijamente a lo que el me sonrío sin soltar mi rostro de sus manos y acercó sus labios a los mios dandome un cálido beso el cual me pareció que solo quería evitar el tema.
Lo sujete por los brazos y lo aleje un poco de mi, le sonríe mientras mi mirada lo observaba intentando descifrarlo lo cual me fue imposible. Di un suspiro y asentí con la cabeza.
- Vamos si eso es lo que quieres - comencé a decirle acercandome más a él - Pero no te quejes luego de las consecuencias - le dije con un tono de voz provocativa y una mirada perversa. No dudo en que halla entendido lo que quise dejarle dicho con eso.
- Aceptaré gustoso las consecuencias - respondió con el mismo tono coqueto y atrevido para luego morder levemente una de mis mejillas. - ¡Vamos! - exclamó sujetándome de la mano y nos dirigimos a la salida.
Llegamos a La Mansión, él me había seguido en su auto cosa que agradecí ya que con el cerca no me concentro. Nos parqueamos para luego entrar, Kou se quedó mirando el lugar.
La idea de que el estuviera en La Mansión no me agradaba mucho, me preocupaba lo que Asahi pudiera pensar si se entera el tipo de relación que Kou y yo llevamos.
Pude divisar a Kury en la sala parece que no hacía mucho tiempo que había llegado. Me acerqué a él y Kou me siguió.
Cosa que me sorprendió cuando Kury alzó la mirada para vernos y en ese momento Kou y Kury se quedaron fijamente mirándose, no dijeron nada por unos instantes. Yo al ver que ninguno decían nada, carraspeo para sacar a ambos de sus trances. Se veían como si hubiera atracción entre ellos o algo así pero las miradas que se daban eran realmente confusas.
Cuando me prestaron atención me cruce de brazos con el ceño fruncido algo molesto por el comportamiento de ambos.
- Kury, este es Kou. Es un viejo amigo y tenia curiosidad por conocer La Mansión y quiere quedarse un tiempo. - digo presentándolos para luego suspirar. - Espero que no halla inconveniente que se quede- culmino mirando a Kury con una leve sonrisa.
- No hay ningún problema Daiki, y si es amigo tuyo, bienvenido - dice en un tono de voz suave y con el rostro sonrojado. No me di cuenta cuando el rostro de Kury comenzó a ponerse rojo pero se veía muy tierno que no puede evitar sonreír.
- Muchas gracias por permitirme quedar - comenta Kou con su sonrisa coqueta y le pasa una de sus manos para saludar a Kury el cual corresponde y solo asiente con la cabeza.
- Kury ¿Sabes si Asahi está en su habitación? - le pregunto interrumpiendo su momento de silencio mientras mira a Kou. Él voltea a mirarme y suelta la mano de Kou.
- No ha salido de su habitación desde que llego. Fue lo que me dijo el encargado de limpiar los cuartos, y lo vi decaído, creo que algo le pasa - me dijo en un tono de voz preocupado.
- ¡Iré a verlo! - exclame y me di media vuelta - los dejo solos para que se conozcan - dije esto último con una media sonrisa y me dirigí a la habitación de Asahi.
A lo mejor y Asahi esta molesto por lo que pasó antes de irme al Club, pero jorder, debería entender mi posición. Desaparecer tan derrepente sin decir nada a nadie y luego llegar como si nada hubiese pasado, eso es algo que me molesta. No se como lo enfrentare, pero ahora que estoy calmado espero que las cosas terminen bien. Quiero a Asahi, es agradable estar con él, y siempre sonrió a su lado y eso me gusta. Solo espero arreglar las cosas con él.
Al llegar a la puerta de la habitación voy a tocar pero decido entrar sin avisar, él nunca ha puesto seguro a su puerta y es una suerte que sea así en momentos como éste, estoy seguro que no me iba a abrir si sabia que era yo.
Cuando siente que alguien abrió la puerta levanta su cabeza de la cama y se queda sorprendido al verme. Tiene una sabana sobre él como si tuviera frió.
- Tenemos que hablar - digo entrando y cerrando la puerta detrás de mi poniéndole el seguro a está.
- ¿Estás molesto conmigo? - pregunta con voz tímida sentándose en la cama y bajando su cabeza para no mirarme, agarrando la sabana mientras me acerco a él.
- Sabes que es imposible para mi estar enojado por mucho tiempo - digo sentandome en la cama dándole la espalda y siento como unos brazos me abrazan de las cintura aferrándose a mi espalda.
- Perdoname por no avisarte donde estaba, solo que las cosas se complicaron y no tenia modo de avisarte - musita abrazandome con fuerza.
- ¡Te extrañe! - exclamo y me giro un poco entre su abrazo para mirarle el rostro.
En sus ojos se reflejaban unas lágrimas que se asomaban, le sonríe y le acaricie con mis dedos su mejilla para luego depositarle un cálido beso en los labios el cual correspondió, me soltó de la cintura y enlazo sus manos en mi cuello atrayendome hacía él. El beso se volvió mas intenso mientras el me halaba acostándose hacia atrás quedando sobre él. Deslice mi lengua dentro de su boca jugando con la del él, sus dedos se enlazaban en mi cabello, tome una de sus manos en lazando sus dedos con los mios mientras la otra mano de Asahi estaba sobre su estomago apretando la sabana con fuerza.
Definitivamente lo mejor de las peleas son las reconciliaciones, tenerlo de esta manera es lo que más me gusta, todo el rostro de Asahi esta totalmente rojo, nos separamos del beso jadeando en busca de aire.
Él me mira con esa mirada de deseo y no puedo evitar morderle el cuello a lo que el da un gemido que me hace sonreír.
- Definitivamente te extrañe Daiki - me susurra con una sonrisa y deposita un corto beso en mis labios.
- Entonces no vuelvas a desaparecer así para que no me extrañes - le susurre para luego quitarle la camiseta y el comenzó a quitar los botones de mi camisa.
Comencé a depositarle pequeñas mordidas en su cuello ligadas con besos mientras bajo mis labios recorriendo su pecho.
Me despojo de mi camisa ya con los botones fuera y él con sus manos comienza a acariciar mi pecho con sus cálidos dedos bajando hasta el botón de mi pantalón.
Asahi es bueno en esto, es suke pero creo que es mas uke que seme, su rostro y su cuerpo no parecen que pueda ser seme, es mas yo no me lo imagino ukeando a alguien.
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La Mansión
Fanfiction( Advertencia: este contenido contiene relaciones chicoxchico si no te gusta este genero por favor no lo leas) La historia se centra en una hermosa mansión donde los hombres homosexuales van a divertirse, pasan muchas cosas a los que viven allí...
