Capítulo XLIV

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Sam estaba a punto de llorar, sus emociones eran confusas. Su amor por Daiki le dolía más de lo que imaginaba.
No sabía que sentía realmente, a lo mejor eran celos por ese pasado de su esposo, o era rabia por odiar que alguien se le acercara a su amado.

Caminaba rápidamente, sus ojos apunto de estallar en llanto pero él se resistía a llorar. Tenía que por lo menos confiar en su esposo antes de sacar conclusiones pero no quería verlo en ese estado, tenía que pensar en donde iría a dormir hasta poner en orden sus emociones.

-¿Qué te pasa Sam?- pregunta Kar con voz de preocupación. Había seguido al menor hasta su habitación después de que salió corriendo al ver la escena entre Daiki y Jun.

- No, no pasa nada...- contesta casi en un susurro.

Kar se le acerca y con una de sus manos le acaricia una de la mejillas de Sam -Dime lo que te pasa...

Sam se quedó quieto y miró hacia abajo - ¡N-nada...!

- Sam, no me hagas enojar, porque sabes lo que pasa después.

El menor sonrió forzosamente y no le contestó. Kar levantó el mentón del contrario y acercó su rostro al de él -Dime ¿Qué te pasa?

Sam se sorprende y se queda quieto al ver la cercanía del rubio, sigue en silenció desviando la mirada.

-Sino me dices que pasa no te voy a soltar- le dijo en un susurro mientras lo sujetaba de las caderas, sonrió algo pervertido. Pero Sam se negaba a contestarle.

Kar lo besó sin que este tuviera opción de negarse, seguido mordió el labio inferior de Sam dejando una pequeña herida.

- Si no me dices lo que te pasa seguiré ¿Eso quieres?- le dijo en forma amenazadora. Sam se sorprendió y miró hacia otro lado aún si responderle.

-¡Sam no me hagas enfadar! - dice con un tono de voz más o menos elevado. Desliza una de sus manos al miembro del contrario y lo acaricia por encima de la tela de su pantalón.

-¡P-para!....- logra decir el menor con su rostro completamente sonrojado y evita mirarlo.

-¡Eres sorprendente!... Que pervertido, ya te estas poniendo duro y eso que apenas te he acariciado- Soltó una sonrisa burlona. Solo vio el rostro todo rojo del menor.

-¡y-yo...!- comienza a hablar y se aleja de él -¡no soy yo! Es mi cuerpo...- le grita evitando mirarlo.

Kar continua con su acción y desabrochó el botón del pantalón del menor mientras lo besaba -Sam ¿te gustan mis caricias?- le murmura en sus labios.

Sam se sonrojó tanto por esa pregunta que no le salieron las palabras.

- Sam, respóndeme. - insiste, se quita la camiseta dejando su pecho a la vista del menor mientras sigue besándolo apasionadamente beso que el menor corresponde y lo mira algo confundido.

- ¡Sam te amo!- le susurra, desliza hacia abajo el pantalón de Sam junto con el bóxer, seguido con una de sus manos tomó su miembro y lo empieza a masturbar y con la otra mano juega con los pezones del menor.

-¡P-para... por favor!- dijo entre jadeo por aquellas caricias que el rubio le proporcionaba a su cuerpo.

Kar cierra sus ojos y suspira al escuchar esa pequeña frase deteniendo completamente sus acciones.

-¿Quieres que pare?

-¡Si!- exclamó con una voz firme y convincente. Ni él mismo sabe de donde sacó fuerza para soñar convincente pero lo cierto es que lo hizo, le da una mirada seria tratando de regular su respiración.

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