Asahi caminaba por los alrededores de la mansión buscando a Daiki, gritaba su nombre pero no escuchaba respuesta alguna. -no creo que me valla a responder - pensó con tristeza mientras corría al enorme jardín - ¿por qué tiene que ser una casa tan grande en momentos como estos? - dice para sí mismo pero no se detiene, gira su cabeza mirando a todos lados.
Llega hasta la orilla del lago y se queda quito al mirar a Daiki de espalda a él, los nervios comenzaron a traicionarlo, dudaba en acercarse y no sabía que decirle. No pudo soportar mas la presión y sus lágrimas comenzaron a caer suavemente por sus mejillas una detrás de la otra. Suspiró y se acercó diciendo su nombre está vez sin gritarlo, solo lo suficientemente fuerte para que él lo escuchara.
Daiki había escuchado su nombre por una voz que reconoció al instante pero prefirió hacer como que no escuchó nada, estaba furioso pero Suspiró levemente para no mostrar su enojo.
-¡Daiki...! - vuelve a repetir Asahi ya muy cerca de él.
- ¿Aún tienes mas cosas que decirme? ¿no fue suficiente ya? - pregunta en tono cortante volteando para mirar a Asahi con una mirada fría y llena de ira. - ya todo está dicho, si eso es lo que deseas ya lo acepte. Rogar es algo que nunca he hecho ni lo haré - comenta lo mas serio que le sale.
Está dolido pero es alguien fuerte y no piensa caer por una relación más que termina. Todos siempre se han alejado de él, simplemente las personas desaparecen sin decir nada y sabía que Asahi no será la excepción, pero también tenía sentimientos por él. Esperaba que está relación duraría mucho tiempo pero se equivocó nuevamente.
- Y... Yo... - sus palabras no le salían por el nudo que se había formado en su garganta por las palabras de Daiki. -¿Por qué no puedo decir lo que quiero? - grita poniéndose de una manera histérica lo cual sorprendió a Daiki, cierra sus ojos y aprieta fuertemente sus puños - ¿por qué demonios no puedo decir que te amo, que quiero casarme, que me gustan tus besos, me gusta cuando me haces eso, no quiero que te alejes de mí, solo quiero tocarte todos los días y despertar a tu lado? ¿por qué? ¿por qué no puedo decir eso? - dice gritando, al parecer estaba enojado con sigo mismo. Jadea y el llanto es cada vez mas fuerte.
- ¡joder! ¿Cómo me haces eso? - dice Daiki con una sonrisa y cubre su boca con una de sus manos para disimular su alegría - en verdad eres todo un tonto-
Al escuchar a Daiki, Asahi reacciona, no sabía que había pasado estaba histérico y su mente gritaba lo que en verdad quería o eso es lo que él pensaba.
-¿eh...? - dice confundido y mirando al mayor que al parecer se divertía - Espera... Tengo que pensar como decirte... - comento sujetando a Daiki de los brazos y mirándolo con sus ojos llorosos.
- ¡Tonto! Ya lo dijiste, musitaré tus palabras. Dijiste: que me amas, que quieres casarte conmigo, que te gustan mis besos, que te gusta cuando te hago eso, que no quieres que me aleje de ti, que solo quieres tocarme todos los días y despertar a mi lado. Por cierto ¿A que te refería con que te gusta que te haga eso? - dice Daiki divertido.
Asahi no podía creer que había pensado en voz alta, su rostro se puso totalmente rojo al escuchar cada palabra que el mayor le decía. Estaba sorprendido y sus lágrimas cesaron por la sorpresa. -¡baka! - dice y se aferra al pecho de Daiki ocultando su rostro en el pecho se esté. Daiki lo abraza con fuerza y entierra su rostro en el hombro del menor.
- ¡Dilo una vez más! Di que me amas otra vez - le susurra en el oido y el cuerpo de Asahi se estremece al escuchar sus palabras.
- ¡Te amo! - dice en un susurro con la intensidad exacta para que él lo escuche - Pero no te acostumbre porque no lo volveré a decir - le dice sonriendo y mirando a Daiki.
- ¡imposible! Ya me estoy acostumbrando - dice para luego sujetarle el rostro con una de sus manos y la otra en la caderas de Asahi, acto seguido une sus labios con los de él en un apasionado beso.
En la mansión todos estaban preocupados por lo que iba a pasar con ellos, todos estaban en silencio esperando a que Daiki y Asahi regresarán.
Al escuchar la puerta de la mansión abrirse todos voltearon a ver y vieron a Asahi entrar solo. Todos se quedaron en shok, pensaron que no había podido arreglar las cosas.
-¿Qué pasó? - le pregunto Sam acercándose a él y todos curioso lo miraban esperando respuesta.
- Todo bien - Dijo Asahi con una sonrisa y un rostro sonrojado.
Todos tiraron un grito de alegría mientras Sam lo abrazó, no se sabe si ocultaba su rostro por algo pero no quería que Asahi le viera la expresión.
-¿y dónde está Daiki? - preguntó Kury - Esto hay que celebrarlo - dice feliz.
- Dijo que iría a su casa, que tenía unas cosas que hacer - dijo con algo de decepción.
- Celebremos nosotros - comenta Ritsu con una botella de Whisky en la mano. Todos dijeron un gran sí y comenzaron a tomar.
Sam no estaba de mucho humor y decidió irse a su cuarto temprano. Estaba desanimado pero nadie se había percatado de eso. Sus pensamientos estaban perdidos y no sabía que hacer.
- ¿Cómo se le explica al corazón lo que el cerebro sabe? - se pregunta acostándose en su cama abrazado de la almohada. Quería dormir pero al parecer no le era posible.
Al día siguiente Daiki llego temprano a la mansión, se le veía feliz, estaba en la cocina tomándose una taza de café.
- Buenos días Daiki - dice Sam entrando a la cocina.
-Buenos días Sam. Extraño verte despierto tan temprano - le dice con una sonrisa - ¿Te sirvo una taza de café? Se ve como que la necesitas. - dice mirándolo fijamente dándose cuenta de que al parecer no había dormido bien.
- Te lo agradecería - trata de darle una sonrisa tierna pero no le sale muy bien.
Daiki le sirve la taza de café y se sienta al lado de él.
-¿Quieres contarme qué te pasa? - pregunta tratando de animarle.
- Me pasa tú, siempre me pasa tú- dice con toda sinceridad tomando su café. - Te vas a casar y eso... Eso es algo que no puedo soportar. ¿En verdad ya no sientes nada por mi? -
Daiki lo escuchaba y su sonrisa desapareció, al escuchar esa pregunta se sorprendió.
- yo... - cuando iba a responder Kido entro a la cocina y Daiki no dijo nada, su expresión había cambiado y su corazón se sentía quebrado. Sam se puso de pie rápidamente - Te veo en el lago en la noche - susurro para que solo Daiki pudiera escucharlo y salió del lugar pasando por el lado de su padre sin ni siquiera saludar.
Kido lo observo con una mueca preguntándose que le pasaba, pero decidió no meterse aunque sospechaba algo, se acerco a la cafetera tomando una taza de café.
- Buenos día Daiki ¿Sabés que le pasa a Sam? - le preguntó mirándolo.
- Buenos días Kido y pues creo que eso ya lo sabes - Suspiró tomando la taza y llevándola al lavado.
- Lo suponía, por eso también quiere irse a estudiar al extranjero - dijo con un suspiro después.
- ¿Se irá? - pregunta sorprendido, no podía creer que se fuera.
Todos sus pensamientos se nublaron, no podía creer que él se iría, con razón estaba tan extraño y tan preocupado. Debía hacer algo.
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La Mansión
Fanfiction( Advertencia: este contenido contiene relaciones chicoxchico si no te gusta este genero por favor no lo leas) La historia se centra en una hermosa mansión donde los hombres homosexuales van a divertirse, pasan muchas cosas a los que viven allí...
