Capítulo XLIII

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Daiki había llegado a la mansión un poco tarde, solo deseaba que Sam estuviese dormido, para su suerte así fue. El mismo podía sentir el olor de Irving en su ropa y eso sería un problema si Sam se entera, aunque no hizo nada no quería que las cosas se arruinaran y su plan con Irving se fuera abajo.

Se dio una rápida ducha y se acostó al lado de Sam, este al sentirlo se aferró a él pero no se despertó. Daiki lo abrazo y al poco tiempo quedo dormido.

*

*

La puerta de la gran Mansión se abrió dándole la bienvenida a un nuevo miembro. Irving había llegado tal y como lo había prometido, Daiki había hablado con Kury a primera hora de la mañana. Todo estaba listo y Daiki esperaba que todo saliera según lo planeado.

Ese día paso con normalidad, lo más extraño para Daiki fue que Sam no le dijo nada con respecto a que llegara tarde. Él no le dio mucha importancia a eso y fue a trabajar. Al caer la noche paso por la mansión a buscar a su esposo. Tenía que hablar con el respecto a lo sucedió pero él no estaba.

Pregunto a Kury por Sam y le dijo que había ido de compras, así que el mayor decidió esperarlo. Aprovecho y fue a saludar a Irving el cual se estaba instalando en su recamara. Salió rápidamente de ahí ya que no quería que hubiese sospecha de que ellos dos se conocían.

Se dirigió a la sala de estar en la cual se encontró a Jun. Eso lo sorprendió ya que las cosas con Jun habían quedado inconclusa la última vez, este sería un buen momento para aclaró todo pero él no estaba listo para eso tan repentino.

Jun lo miro y noto que Daiki no iba a decir nada así que se puso de pie cerrando el libro que leía segundos antes y se acercó a él.

- ¡Te quiero! Quiero que olvides todo... no necesito que me des tu falso amor, omite darme un beso sin pasión... – iba a seguir hablando pero se detuvo, la mira de confusión de Daiki lo hizo detener y camino a su lado para irse.

- ¡Espera! – hablo Daiki deteniendo la Jun por el brazo.

- Te acordaras de él cuando ya no te quede nadie, cuando te des cuenta que a pesar de todo, él estaba ahí, entonces será demasiado tarde... eso dice el libro – comentó volteando a ver al mayor y zafándose del agarre.

- ¡Lo siento! – Exclamo el mayor pero fue ignorado totalmente, Jun simplemente siguió su camino. – ¡Que cruel es! – dijo sin pensar que alguien lo escucharía.

-¡Te lo mereces! – Comento Kar apareciendo detrás de Daiki. Daiki suspiro resignado.

- Olvida lo que dije Jun, solo espero que algún día me puedas perdonar – dice Daiki y camina por la misma dirección que Jun para retirarse del lugar.

- No, no lo hare... Preferiría regresar con Len, aunque todo fuera mentira – dijo al ver que el mayor pasaba a su lado, su tono sonó apagado. Daiki lo miro y se enojó al escuchar ese último comentario. El menor se dio cuenta y sabía que Daiki le iba a decir que no lo hiciera. - ¿Por qué no hacerlo...al menos me entendía, bueno eso puedo pensar si volvemos – dijo con la cabeza gacha evitando encontrar la mirada del mayor.

- Si quieres irte con Len no te detendré - bajo su cabeza y apretó sus puños –si serás feliz entonces ve –dijo sintiendo un agudo dolor en el pecho, no sabía la razón de ese sentimiento pero no podía evitarlo.

- Tal vez así sanamos ambos...seria lindo pensar en ello, solo quedara ese triste dolor...vivir en una mentira suena bien – suelta una risa sintiendo nostalgia por sus propias palabras.

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