Capítulo XLVIII

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Las cosas no siempre terminan como se quiere, siempre algo cambia por más que desees que no sea así. 

Sam cumplió su sueño, se convirtió en el médico que deseaba, pero no era del todo feliz, algo en su interior se sentía vacío y solitario, algo le faltaba y ese algo era la persona que amaba.

Trataba de buscar el amor en otras personas, quería aplicar el refrán de que "Un clavo saca a otro clavo" pero rápidamente se dio cuenta que eso no era cierto, en vez de sacar el amor que sentía por Daiki lo extrañaba aún más.

No había sabido de él en todo este tiempo que había pasado, al parecer Daiki cambio de número y de dirección,  por más que lo buscó no lo encontró y de las personas que conocía no supieron decirle nada. Era como si al mayor lo había tragado la tierra.

Sam no podía darse por vencido aunque no sabía si lo iba a volver a ver pero no perdió las esperanza.

Por otro lado, estaban a quienes el destino los llevó de maravilla y eran Kury y Kido. Ambos arreglaron sus diferencias y volvieron a la hermosa pareja de siempre.

Ellos se veían tan lindos juntos, se notaba que se amaban y que podían superar cualquier obstáculo. Vendieron La Mansión y se mudaron lejos de ahí,  comenzaron una nueva vida ellos dos, se alegraban por Sam ya que sabían cuanto él deseaba ser un doctor.

Aunque sabían el sufrimiento de su hijo aunque él no le dijese nada. Lo conocían y no había necesidad de que hablará sobre el tema, se le notaba que no era del todo feliz.

Pero por ser sus padres no preguntaban ni comentaban nada, al contrario, siempre lo intentaban animar y tenían un deseo enorme de tener otro hijo a lo que a Sam no le gustó mucho la idea.

Irving hizo su vida lejos de Kar, al final se dio cuenta que Kar no podía corresponderle como él quería y se dio por vencido. Pero encontró un chico que si lo amaba  y lo apoyaba en todo. Cambió de trabajo ya que si quería reiniciar todo tenía que comenzar con eso.

En fin... Era feliz con su nueva vida alejado de los bares, no olvidó el pasado ya que eso lo hizo ser lo que era hoy en día.

Su novio, futuro esposo, era un respetable empresario, el cual no le importaba el que dirán los demás en cuanto a su sexualidad, eso era lo que más le encantaba a Irving.

Kou salió con Sam por un tiempo, pero la relación terminó por algunas incompatibilidades que a Kou no le agradaban. El es hombre de decir las cosas directamente y liberal, da demasiadas libertades a su pareja con el objetivo que hagan lo mismo con él. Odiaba dar explicaciones cuando salía y esas cosas y eso hizo que la relación no funcionara.

Kou siguió con su vida saltando de cama en cama si hallar su lugar, las relaciones no le duraban mas de dos semanas más o menos. Pero él era feliz así, solo necesita encontrar a alguien que le robe el corazón, cosa que no se sabe si pasará. La vida da muchas vueltas después de todo.

Jun terminó casado con Deru, quien se lo iba a imaginar, hasta adoptaron dos hermosos hijos. Eran muy felices. Hacían una linda pareja ellos dos. No hay mucho que contar de ellos, ya que tenían su vida soñada.

Kar si que tenía una vida complicada, al final su amor por Sam era todo pantalla, tenía una vida fuera de la mansión por eso nunca se veía en el lugar. Le propuso matrimonio a un chico llamado Soo, este aceptó ya que ambos estaban locamente enamorado. Kar dejó de ser infiel para dedicarse solo a su futuro esposo.

Pero no todo le salió color de rosa, las manías son difíciles de dejar atrás.

Al final, Soo se enteró de lo que hacía a sus espalda y canceló la boda. Dejando a Kar en una gran depresión. Quien se iba a imaginar que un hombre como Kar lloraría por amor.

Pero él no era el único que tenía otra vida a parte de la mansión, Daiki también, después de que Sam lo dejará volvió a sus andadas y se reencontró con un chico que tenía un buen tiempo que no veía. Su nombre es Eliót.

Empezaron una relación nuevamente, era como si volvieran a empezar. Pero había un problema, Daiki ya no podía amar.

Daiki se había convertido en un experto en ocultar sus sentimientos, después de todo, la hipocresía existe.

La relación entre ellos iba de maravillas, el único problema es que Eliót era el mejor amigo de Soo el novio de Kar. Esto trajo consigo varios conflictos.

Soo envenenó la mente de Eliót con cosas no muy buenas de Daiki, eran ciertas pero a Daiki le molestaba que Soo se metiera en cosas que no le importaban.

Habló con Kar pero este no pudo hacer nada, Soo lo había dejado y Eliót también dejó a Daiki diciendo que él era un mentiroso.

Esto fue un gran golpe para Daiki porque a parte de que odiaba las mentiras, se había encariñado con Eliót, no hasta el punto de decirle “Te amo” pero si al punto de decir “me gustas un poco más."

Daiki se había cansado de vivir, su depresión era mas grande que la de Kar, su vida poco a poco se fue consumiendo en el alcohol y en el primer trasero que se le pusiera delante, había perdido su trabajo que tanto amaba por su falta de interés. se había alejado de todos y se mudó a una nueva ciudad. 

Pensaba que si cambiaba de ambiente todo iría mejor, pero no fue así. No pudo mantener su fachada de hombre fuerte que soportaba cualquier adversidad. Ese hombre quedó en el pasado.

Después de todo, seguí siendo un simple mortal, un hombre, un ser humano con sentimientos no solo de felicidad, también sufría, odiaba, se enojaba, lloraba y amaba.

Pero ese fue su límite, la presión del alcohol, de ver el mismo rostro de una persona aun cuando se acostaba con miles lo consumía poco a poco.

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Se preguntarán, por qué sé todo esto, pues yo solo continúe la historia que Daiki contaba en un principio.

Mi nombre es Shun, no sé si me recuerdan, soy el hermano de Deru.

Después de lo que sucedió con mi hermano me fui al extranjero para que el hiciera su vida, duré un corto tiempo fuera porque me mantenía en contacto con Daiki en secreto.

Siempre le enviaba mensajes a escondidas (si leen más atrás veran los mensajes que le llagaban a Daiki sin explicación alguna) y terminé enamorándome de él.

Aún que el no correspondía mis sentimientos, yo aún así no me di por vencido y tampoco lo haré. Quiero recuperar el antiguo Daiki, quiero que sea solo mío esta vez. Ya no soy un niño y sé que puedo lograrlo, mi amor por él lo logrará.

Ahora, mientras escribo esto, estoy sentado en una silla en la sala de espera de una clínica, vine a visitar a alguien que lleva unos meses aquí.

Se preguntarán dónde esta Daiki, pues la última vez que lo vi fue en un maldito estado de coma.

Estoy aquí para ver como sigue, los doctores dicen que no hay esperanza de que despierte, pero yo no les creo por eso no he dejado que lo desconecten. Sé que él despertará.

No importa si son días, semanas, meses o años los que tarde, yo... esperaré por él.

                         
                     ~ Fin~

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Muchas gracias por leer hasta aquí esta historia, espero que les haya gustado y que no los haya decepcionado jejeje

Besos para todos y les pido de favor que lean mi próxima historia, será una recopilación de todas mis historias cortas que tengo en mi pc.
Ya hay varias personas que me dicen que están bien para publicarlas, así que les haré caso. No sé cuando la pueda publicar porque no tenga mucho tiempo, pero estén atentos. Les aseguro que llamará su atención (^.^)

ahora si me despido :3 bye.

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