Daiki estaba dormido boca arriba en su cama, sin ropa y con tan sólo un lado de la sábana cubriendo la parte baja de su cuerpo. Estaba en un sueño profundo ya que se había dormido algo tarde la noche anterior.
Lentamente alguien abrió la puerta de la habitación de este para no despertarlo. Era Sam. Se acercó a él sin hacer ruido y se quedó mirando su rostro dormido por un momento.
- No creas que me iba a ir sin despedirme, amor - le susurra a Daiki sabiendo que estaba dormido - No fue suficiente el beso de anoche - sonríe al decir eso y acerca sus labios a los de Daiki dándole un cálido beso. - Adiós o hasta luego amor, aun no sé cual será - comenta y sale de la habitación con el mismo cuidado que entró para no despertalo.
Pero eso no sirvió de nada, Daiki estaba despierto y pudo escuchar todo lo que Sam le había dicho, se había hecho el dormido porque no le gustan las despedidas. Cuando sintió que Sam había salido del cuarto se sentó en la cama, dio un gran suspiro y se quedo mirando a la nada por unos segundos. No pensaba salir de la habitación hasta que Sam se fuera, sabía que si lo veía no lo iba a dejar ir, así que prefirió no salir de su cuarto.
Sam estaba listo para irse al aeropuerto, todos salieron a despedirlo menos Asahi, pensaban que aún seguía dormido y a Sam por una parte le alegraba que fuera así. No sabía como ver a su tío después de lo que pasó, era doloroso para él saber que a quien ama se casará con otro.
Sam se fue al aeropuerto, dejando todo lo que conocía atrás, no sabía cuando iba a volver pero esperaba que cuando lo hiciera ya su amor por Daiki halla desaparecido.
Asahi salió de su habitación, no había dormido en toda la noche. Estaba en pijama y se dirigió a la habitación de Daiki. No tocó la puerta al entrar y vio a Daiki sentado en la cama. Daiki miró a la puerta al sentir que se abría y le dio una sonrisa al verlo entrar.
- ¿Se puede? - preguntó Asahi desde la puerta.
- ¡Pasa! - le dijo Daiki acomodando su sábana para que le cubriera por completo su parte baja.
Asahi entró cerrando la puerta detrás de él, se subió a la cama recostando a Daiki hacia atrás poniéndose sobre él.
- Daiki ¿Me quieres? - le pregunta serio el menor sin apartar la mirada del contrario.
-¡Te quiero! - exclama el mayor levantando sus manos sujetándole el rostro al contrario.
- A mi me quieres ¿y a quién amas? - pregunta con algo de temor en su mirada esperando la respuesta que el mayor fuera a darle.
- ¿A qué viene esa pregunta? - dice Daiki sentando en la cama nuevamente con Asahi sobre él, lo sujeta por las caderas y le da un pequeño beso en la mejilla.
- E...es que tengo miedo que ames a alguien más - dice sincerándose con sigo mismo el menor. Abraza a Daiki por el cuello y posa su cabeza en el pecho desnudo de este.
Daiki le levantó la cabeza para que lo mirará - Puedes estar tranquilo, no me iré con nadie más. Solo estaré contigo - le dice con seriedad y decisión. No iba a buscar otros chicos, a partir de ese momento se iba a dedicar a serle fiel a Asahi. Quería que esa relación si perdurara por mucho tiempo y se iba a dedicar a cuidarla.
Asahi al escuchar eso sonrió, acercó sus labios a los del mayor dándole un apasionado beso el cual fue correspondido. Asahi lo había empujado hacia atrás quedándose sobre él, sus besos eran cada vez más apasionados.
- Te necesito - le dijo el menor en un murmuró sin dejar de besarlo.
Daiki sabia a que se refería y le levantó la parte superior de la pijama quitándola y tirándola a un lado. Asahi se separó del beso jadeante en busca de aire y comenzó a lamer y besar todo el cuello y el pecho del mayor con necesidad.
Daiki podía sentir la erección de Asahi en su abdomen lo que hacía que la de él se hiciera notable por igual. Ambos estaban en una burbuja de lujuria, solo pensaban en darse placer uno con otro. Daiki giró a Asahi colocándolo debajo de su cuerpo desnudo. Con sus manos se deshizo de la ropa que le quedaba al menor y lo observó completamente con una mirada de deseo.
El rostro de Asahi estaba completamente rojo al ver como el mayor lo miraba pero a pesar de que se sentía avergonzado lo excitaba aun más.
- Hazlo... e...estoy listo - dijo jadeando, estaba desesperado por sentir a su amado en su interior que no quería preparación previa.
- Podría lastimarte si hago eso - le dice Daiki y se estira a un lado abriendo una de las gavetas que estaba en el buró al lado de la cama, saca un lubricante y Asahi lo mira sorprendido.
- No sabía que tenías eso - dice tapando su rostro con sus manos.
- Estamos en mi habitación, aquí tengo hasta lo que no te imaginas - dice en un tono de voz pervertido mientras le abre las piernas al menor posicionándose entre ellas.
- Espero que algún día me muestres esas cosas - dice Asahi mirándolo completamente rojo y sintiendo como el mayor vierte el líquido frío en su entrada lo cual hace que un leve gemido salga de él.
- Cuando gustes- comenta con una sonrisa maliciosa e introduce su miembro de una sola estocada en el interior del menor haciendo que este diera un fuerte grito por el dolor.
El mayor se queda quieto un momento jadeando para que el menor se acostumbre al tamaño. Asahi jadea rápidamente tratando de acostumbrarse y levanta sus manos abrazando a Daiki por el cuello atrayéndolo hacia él.
- ¡Muévete! - le ordena al mayor en un susurro mientras sus labios se unen con los del contrario en un apasionado beso para ahogar sus gemidos que estaban a punto de salir.
Daiki lo obedeció y comenzó a envestirlo lentamente mientras aumentaba el ritmo con cada estocada. Correspondió al beso el cuál lo provocaba aun más y sus envestida comenzaron a ser fuertes y profundas. Sentía su cuerpo caliente por todas partes y lo que quería era aliviar el deseo. No se daba cuenta de si iba a lastimar al menor solo se dejo llevar por la lujuria.
Asahi gemía fuertemente en los labios contrario, estos no lograron callarlo del todo. Se separó del beso y unas lágrimas salían de sus ojos a lo cual Daiki se sorprendió al verla y detuvo sus movimientos.
- Lo siento ¿estas bien? - dice preocupado de haberlo lastimado.
- N...no te detengas, estoy bien - contesta con la respiración agitada aferrándose del cuello de Daiki.
Daiki lo abrazó por las caderas y y lo sentó sobre el abrazandolo fuertemente mientras el miembro del menor rosaba su abdomen con cada envestida.
La habitación estaba sumergida entre gemidos y jadeos de ambos, sus cuerpos bañados en sudor y sus mentes deseando más.
Daiki con una de sus manos masturbaba el miembro de Asahi haciendo que este se corriera y sus abdomen quedaron lleno de esa sustancias blanca y pegajosa. Daiki no dejo de moverse rápidamente hasta que llego al climax y se corrió dentro del menor.
Ambos terminaron agotados y tirado en la cama boca arriba uno al lado del otro.
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La Mansión
Fanfiction( Advertencia: este contenido contiene relaciones chicoxchico si no te gusta este genero por favor no lo leas) La historia se centra en una hermosa mansión donde los hombres homosexuales van a divertirse, pasan muchas cosas a los que viven allí...
