Abro los ojos lentamente, mi cabeza duele, mi cuerpo esta pesado, doy un suspiro mientras me siento en la cama, no se como llegue aquí, lo último que recuerdo es que todos estábamos celebrando en la sala, Deru bailando y todos bebiendo como si no hubiese mañana, me río de mi mismo y decido levantarme.
Solo tengo un bóxer puesto, tomo mi pantalón de pijama, miro mi celular y ya son las 4 de la tarde, no puedo creer que dormí tanto, agradezco que sea fin de semana, me lavo los dientes y la cara y me dirijo a la cocina por un baso de jugo.
Caminaba por el pasillo, todos estaban dormidos, no se escuchaba ni un ruido. Un gran silencio.
Escuche la puerta abrirse, me dirigí a la entrada y para mi gran sorpresa era él. Me acerque rápidamente y lo abracé.
- ¡Asahi! Te he extrañado - le dije acercándolo a mi.
- Daiki ¿por que me abrazas? - me dijo fríamente a lo cual me aleje sorprendido.
- Disculpa - dije y me dirigí a la sala al escuchar a alguien hablando.
- ¡Asahi! - dijo Deru abrazándolo contra su cuerpo. Lo mire con rabia. ¿Por qué deja que lo abracen y a mi me rechazó? Me preguntaba mirando aquella escena.
- ¡Asahi! - dijo Rous abrazándolo también, el correspondió con una sonrisa en el rostro lo cual hizo mas mi ira.
Al poco tiempo llego Kury y Kido, dejo que todos los abrazaran menos yo. Observaba todo desde el sillón cuando Deru se acercó a mi sentándose a mi lado.
-¿Qué te pasa Daiki? No te ves muy feliz al ver a Asahi. - dijo mirándome y yo fijo mirando a Asahi.
- Abrazo a todos y a mi me rechazó - le dije disimulando mi rabia.
- Tranquilo por algo a de ser, ve y habla con él. - dijo poniéndo una de sus manos en mi hombro.
Asentí con la cabeza y me puse de pie al ver que Asahi estaba solo.
- ¿Hice algo que te molestara? - le pregunte cuando estaba frente a el.
- Debemos terminar Daiki - dijo sin rodeo, me miro a los ojos con tristeza, yo me quede sorprendido antes sus palabras y todos los que allí se encontraban nos miraron.
- Me dices la razón - logre decir mientras un nudo se hacía en mi garganta.
- Yo... Yo no soy bueno para ti, te amo pero siento que no soy lo suficiente para merecerte. - bajo la cabeza evitando mirarme.
- ¿Tú que sabes? ¿qué sabes tú lo que es o no bueno para mi? - le grite y todos se sorprendieron.
-¡Lo siento! - dijo casi en un susurro a penas audible, sabia que estaba llorando pero no lo dije nada.
Salí de ese lugar a mi habitación, tome una camiseta, la llave de mi auto y mi celular, salí lo mas rápido que pude de la mansión.
Subí a mi auto y acelere hasta mi casa. Llegue y lo primero que hice fue darme un baño, estaba tan enojado que no quería ver a nadie. Salí de la ducha y en ese escuche mi celular sonar, conteste sin mirar quien era.
-¿Qué? - pregunte enojado ya que no quería ser molestado.
- ¡ Ayúdame! - dijo una voz apagada y llorosa del otro lado del teléfono.
Me sorprendió al escucharlo y al darme cuenta que era Sam todo en mi cambio, no sentía enojo ni rabia, solo preocupación al no saber que le pasaba.
- ¿Dónde está? - pregunte buscando una camisa y un pantalón para cambiarme.
- ¡ No lo sé! - contesto entre sollozos.
- ¿qué ves a tu alrededor? - me coloque el bóxer luego el pantalón.
- ahh... Árboles, una pequeña casita que parece un templo y una hermosa vista de la ciudad, creo que estoy sobre una colina en las afueras de la cuidad. - dice entre sollozos, al parecer había llorado mucho.
- Escúchame Sam, no te muevas de ahí, iré por ti ¿entiendes? - me pongo la camisa para luego ir por mis zapatos.
- Rápido, tengo miedo - dice y cuelga el teléfono.
Entro mi celular en mi bolsillo y debo apurarme antes de que sea de noche.
Me pongo mis zapatos, tomo mi chaqueta, las llaves, salgo de la casa, subo al auto y aceleró, conecto el celular al alta voz del carro y llamo a Eiichi, el conoce cada rincón de esta ciudad.
Como lo supuse el sabia donde estaba ese templo, me dijo por donde debía ir y por donde sería mas rápido. Hice lo que me dijo, estaba preocupado no pensaba en otra cosa que no fuera Sam. Pensaba la razón de que me llamó a mi, hubiera llamado a Deru o a alguien mas ¿ por qué me llamo a mi? Me preguntaba una y otra vez mientras llegaba al lugar.
Llegue y vi unas largas escaleras, busque donde parquear el auto, tome mi chaqueta la cual me puse ya que hacia frío, puse la llave del auto en mi bolsillo y subí las escaleras a toda prisa.
Era un hermoso lugar, antes de llegar al templo que se veía al fondo, el camino era hermoso, rodeado de árboles en ambos lados, la tenues luz del atardecer se colaba por las ramas de los árboles.
Camine hasta la entrada y allí estaba el, mirándome con sus ojos rojos de tanto llorar, con su hermoso cabello azul con el cual el viento jugaba. Me acerque y me abrazo comenzando a llorar nuevamente, le correspondí el abrazo con la misma ternura que él me reflejaba.
Sumergió su rostro en mi pecho y lloraba. Quería hablarle, quería preguntarle como había llegado a ese lugar tan apartado pero no lo hice. Él me necesitaba y yo estaba ahí para él.
Levanto su rostro después de lograr calmarse y me miró a lo cual le devolví la mirada, sus hermosos ojos azules me hipnotizaron una vez mas, no eran necesarias las palabras nuestras miradas lo decían todo o al menos lo que el otro quería creer, él se puso en cuclillas y me besó.
No lo dude y correspondí a su beso, sus labios... Había olvidado lo suave y tierno que era besarlo. Cerré mis ojos y me entregue a su beso, él acariciaba mi pecho con sus cálidas y suaves manos, yo deslice una de mis manos por debajo de su camiseta.
No me importaba nada mas, solo estábamos él, yo y un templo que era el testigo de lo que pasaría mientras el sol se ocultaba.
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La Mansión
Fanfiction( Advertencia: este contenido contiene relaciones chicoxchico si no te gusta este genero por favor no lo leas) La historia se centra en una hermosa mansión donde los hombres homosexuales van a divertirse, pasan muchas cosas a los que viven allí...
