C28.

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- ¿Qué tal el viernes con André y Joyce? - me pregunta David cuando entramos al salón.

- Intenso. - me río.

- Apuesto a que si. - guiñó.

Entra mi titular al salón.

- Buenos días, jóvenes. ¿Qué tal el fin? - pregunta.

- Súper bien, ya sentía que me hacia falta. - contesta una niña de mi salón.

- Claro, si es como ir al baño. Es necesario. - todos se ríen por su comentario.

Se abre la puerta, es Mariano. Súper típico de el siempre llega tarde.

- ¿Puedo pasar? - pregunta parado en la puerta.

- ¿Te pusieron retardo? - pregunta mi titular.

- No.

- Entonces pasa.

Ash, mejor le hubieran puesto retardó y así no pasaba.

Mariano se sentó en su lugar en frente de Georgia. Ew.

Se me hace raro que Georgia no diga palabra alguna, debe de saber que me tiene que tener miedo.

Ahora que André me ha dado permiso para que se sepa todo, literal todo, debe de saber que no puede contra mi.

En verdad sería buena idea contarle que ya tengo su permiso.

Georgia se ve como nerviosa. Ni siquiera se esta hablando con Mariano como siempre.

La última vez que hablé con ella fue el jueves y sólo fue porque me pidió un apunte y obviamente yo le dije que no. Ops.

Todavía no me explico como es que se atrevió a hablarme.

Dan el toque para salir a formarnos para el homenaje, es el primero que tenemos desde antes de salir de Semana Santa. La semana pasada no tuvimos porque ese día entramos y pues hoy ya hay.

- ¿Nina, puedo hablar contigo? - me pregunta Mariano cuando estamos haciendo la fila para bajar al patio de honores.

- ¿Qué quieres?

- Hablar, de verdad escúchame.

- Ok, ¿crees que yo quiero?

- ¿Todo bien? - pregunta David agarrando mi mano.

- Necesito hablar con ella. - dice Mariano.

Los dos se echan miradas durisimas.

Son los ojos azules de David, contra los ojos azules de Mariano. ¿Porqué tendrán los dos los ojos azules?

Digo Mariano es español, y yo opino que no tuvo que regresar nunca de España.

David es de aquí pero tiene cosas parecidas a Mariano aunque en si ellos dos no se parecen en lo absoluto.

Los dos son altos, David un poco más. Son blancos, Mariano un poco más. Tienen los labios rojizos, Mariano un poco más rojos. La cara fina de hombre, David un poco más marcados sus rasgos de hombre. La diferencia es que David tiene el cabello castaño claro casi casi rubio y Mariño lo tiene castaño obscuro tipo negro. No pasan como hermanos o familiares, pero apuesto a que David tiene que tener descendencia española.

- Nina. - dicen los dos al mismo tiempo.

Que oso. No me había dado cuenta que estaba pensando tanto.

- ¿Qué? - pregunte.

Las filas ya por fin están echas, en eso empezamos a caminar con dirección a las escaleras del edificio.

Totalmente tuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora