A media noche.

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Quinta Parte: Sangre.

Capítulo 28: A media noche.



—Vas a aprender a respetarme Gennovive, esta es la noche... esta es nuestra noche—bramó drogado de odio mientras la zarandeaba sin piedad, sin embargo ella no se permitió mostrar ni un ápice de debilidad en frente de ese maniático... sabía que era eso lo que el buscaba, tenerla vulnerable para romperla en pedazos.

— ¿Y piensas qué vas a tenerme?, ¿De verdad eres tan estúpido Nicolás? —Siseo—. Tócame un cabello, uno solo y hare que el Lord te desollé vivo, lastima a mi hijo y Severus no tendrá piedad—amenazó.

—No seas ilusa—gritó abofeteándola tan fuerte que Genn sintió la sangre correr en su boca—. El lord está ocupado matando a Potter y a sus amigos en este momento... tú adorado mocoso está encerrado en las cocinas... Dumbledore se ha fugado y Severus está desaparecido desde hace horas—se jacto empujándola directamente al suelo.

Genn sintió su espalda baja crujir, cómo pudo logró amortiguar el golpe con ella para evitar que su vientre se viese afectado... jadeo de dolor.

—Estas sola Gennovive—susurró con perversión—Solos tú y yo.

Ella negó desesperada, sintió cómo sus manos eran inmovilizadas, lo sintió en todas partes... Nicolás la tenía a su merced y por primera vez en su vida le daba la razón: estaba sola.

— ¿Qué se siente? —Preguntó rozando sus labios—. ¿Eh?, ¡Responde maldita zorra! —gritó apretando su rostro al punto de lastimarla.

—Si piensas que voy a suplicarte...—apenas logró decir Genn—. Puedes irte, no obtendrás de mí lo que buscas, No voy a rogar. —Nicolás gruño el doble de molesto mientras que con su varita inmovilizaba su cuerpo y sus manos pasaban a su cuello dispuestas a apretar y asfixiar.

—Siempre subestimándome... siempre pisoteándome—susurró mientras Genn gemía desesperada por aire—. Pero esto se acaba esta noche primita... esta noche es mi turno—Lo siguiente que supo la morena fue que su ropa era rasgada.

Eso era todo, ese segundo dejo ir la poca esperanza que aún conservaba.

Sus asquerosas manos aruñaron su cuerpo en un frenesí incomodo, Genn cerró los ojos suplicando a una deidad superior por la vida de su hijo... indefensa se dejó hacer sin soltar ni una lágrima... no le daría el placer de verla destrozada.

—Voy a matar a tu bastardo esta noche Genn, voy a reducirte a cenizas—gruño en su oído mientras mordisqueaba su cuello.

Genn aguanto el grito agudo que intentaba salir por su garganta, mordió su lengua hasta sangrar mientras se concentraba en respirar.

—Primero voy a violarte, por supuesto—le explicó de forma insana mientras bajaba sus pantalones.

Genn observaba entre la oscuridad de la noche, preguntándose a sí misma si podría aguantar una violación y al mismo tiempo buscar una salida.

—Eres tan poco hombre—soltó intentando distraerle, le vio apretar los dientes... eso es, voy a dejarte hecho trisas con tan solo palabras—Ni violándome me tendrías porqué sabes que me das asco... no te comparas con Severus ni en un millón de años—Nicolás apretó las manos en su cinturón sintiendo que su sangre hervía—Es más, no te comparas con Michael Milevakk, incluso él siendo un asqueroso Muggle fue lo suficientemente hombre cómo para llevarme a la cama sin tener que obligarme—Eso fue todo, eso bastó para que soltase su varita en un descuido absurdo, Genn se empujó así misma hacía arriba con rabia mientras le propinaba un puñetazo limpio.

La Mujer de Severus Snape #Wattys2016Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora