(PV Keima)
Hoy se reformó el tratado de paz entre el Cielo y el Infierno, luego de dos horas de largos discursos y propuestas, al fin terminó en las buenas condiciones de siempre, aunque me quedé dormido a mitad del discurso del Todopoderoso y no me enteré de nada, hasta que Gustav el aprendiz de Uriel nos despertó a los dos.
- Keima, me agradas, pero mi Maestra ya tiene novio y tú también, así que eviten esas escenas que pueden mal pensarse.
- Fue tu mami la que se quedó dormida en mi hombro, enano.- le dije jalándole la oreja antes de mirar a la chica.- ¿No deberías estar en el escenario junto a los otros Arcángeles y Demonios?
- ¿Y fingir que quiero oír a esos dos hablar de un montón de cosas aburridas? No gracias.- se quejó mientras Gustav se reía divertido al ver su cara.- Bueno, será mejor que nos vayamos antes de que me llamen para el evento.
- ¿Qué evento?- preguntamos Gustav y yo.
- Ya saben que hoy se llevan los acuerdos del tratado de paz ¿Correcto?- ambos asentimos.- Pues, en dos semanas se realiza un gran festival para celebrar el año 510 de dicha unión , este año se llevará a cabo aquí en el Cielo junto con la Convivencia, así que ambos eventos se celebrarán con fiestas, combates, juegos y obras de teatro. Esta década me toca a mi hacer la obra, ya les envié el libreto, sólo debo esperar a que lo aprueben.
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- ¡No lo haré!
- ¡Por fa Keima!
Me levanto en la mañana para encontrar a Uriel bajo mis sábanas con una noticia. Le aprobaron la obra de caperucita roja, lo cual es bueno, pero de pronto viene y me dice que me inscribió para la obra como protagonista ¡O sea caperucita! ¡NONONONONO!
- ¡Keima!
Melchor entró y nos vio a los dos en la cama, y estoy desnudo.
- ¡Melchor llegaste justo a tiempo!- dijo la chica saltando hacia él, y como tenía mi sábana sobre su cabeza, se la llevó encima y mostrando mi cuerpo.- ¡Serás el lobo feroz en mi obra!
- ¿Ah?- se quedó confuso, supongo que estaba listo para una escena de celos o algo así.
- Ustedes harán la caperucita roja y el lobo feroz, ya tengo los disfraces. Los ensayos comienzan en dos horas, así que vayan al teatro tan pronto puedan.- dijo quitándose las sábanas de la cabeza.- ¡Nos vemos!
- ¡Te dije que no voy a....!- no me dejó terminar antes de irse quien sabe a donde.- Por dios mujer, deja de decidir por los demás.
- Jajajaja, por un segundo creí que me estabas engañando con ella.- dijo mirándome de arriba abajo, haciendo que me sonrojara.
- ¡No es mi culpa!- dije tomando las sábanas para cubrirme.- ¡Ella se mete en mi cama aunque sabe que estoy desnudo!
- OH, así que esta no es la primera vez.- dijo acercándose de forma amenazadora.- Keima, creo que vas a ser castigado.
- ¿Q-Q-Qué?- pregunté completamente rojo.- ¿P-Por qué? S-Si fue ella...
- Pero no parece que te moleste.- dijo atrapándome con su cuerpo.- Así que...sufrirás un gran castigo.
Me besó de forma salvaje, sus manos capturaron las mías y mi cerebro no estaba seguro de cómo reaccionar, su lengua recorría cada rincón de mi boca y yo seguía ahí congelado y sin saber qué hacer. Antes de darme cuenta estaba amarrado a la cama con las extremidades abiertas formando una X, completamente expuesto.
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Mi Angelito Inmortal
HumorMi nombre es Keima, Un chico me dijo que había muerto y ahora era un aprendiz de ángel guardián. No sé qué sentir ahora, pero creo que no me molesta. Lo que me intriga es que en mi primer día de trabajo un hombre me besó reclamandome como su pareja...