—¿Helado de mantequilla? ¿Qué clase de barbaridad es esa? —preguntó Emma mientras tomaba su almuerzo.
—Lo leí en una revista —respondió Alec, detrás de mí en la fila. Me encontraba en medio de los dos, aunque mi vista se concentraba en el chico de capucha sentado en la última mesa de la cafetería con la espalda hacia todos y la mirada a la pared—. ¿Qué opinas, Allison?
—Que no existe —respondí volviendo a mirar mi charola.
—Existen las galletas de mantequilla, sí. Pero no creo que exista el helado de ese sabor.
—Sí lo hay, Emma —recalcó Alec.
Ya todos con sus almuerzos, nos dirigimos a la mesa y nos sentamos. No dejaba de ver la espalda y la silueta en general de aquel chico. Era nuevo, no llevaba más de dos semanas, no conocía su rostro, ni su voz, tan solo lo veía sentado en la misma posición todos los descansos.
—¿Qué tanto le miras al rarito? —preguntó Emma.
—¿Quién será?
—Algunos dicen que no entra a ninguna clase. Por eso no conocen su nombre —explicó Alec mientras enrrollaba el espagetti en su tenedor.
—¿Entonces para qué viene a la preparatoria?
—No lo sabemos, Son. Pero déjalo en paz. No sería una buena compañía para nosotros.
—Cierto, nadie se ha atrevido a acercarse —agregó Alec para después comenzar a comer.
Me levanté de la mesa, decidida a saber quién era aquel chico de suéter negro con capucha. Caminé marcando cada paso, podía sentir la mirada de todos, incluso el temor. Continué el camino, pero este se levantó de la mesa al sentir mi presencia. Su suéter se rasgó finamente de la manga izquierda, todo gracias a un pedazo de plástico salido de la mesa. No pude ver su rostro, solo su andar hacia la salida de la cafetería.
Después de ese día nunca volvió.
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ETERNALLY ANGEL ✔️
Vampire*Segunda parte de You're everything I need* Los bosques de Blackbear vuelven a teñirse de sangre. Allison McClear decide volver y poner fin de una vez por todas. Pero nuevas personas llegan a su vida. Los peligros renacen, los misterios aumentan y e...
