—Literalmente te estarás metiendo en la boca del lobo —protesta Alec mientras toma un caja de cereal y la echa al carrito de compras.
—Prefiero entrar por ahí. Y si lo hago, existe una salida.
—¡Por el culo!
No puedo evitar reír e ignorar su preocupación. Continuo el camino mientras tomo otras cosas.
—Dijiste que existían.
—Alec, detente. Sí, existen, pero no en mi mundo —miento—. Estoy retrasando mi viaje un día para ayudarte a comprar comestibles. Tienes que ser agradecido de vez en cuando.
—Gracias —responde con amargura.
—Ve por leche. Te espero aquí.
Alec se va y sigo viendo el pasillo, distraída entre los tantos cereales, hundida en mis pensamientos. Salgo a la realidad de manera abrupta cuando mi carrito choca con el de alguien más en la salida del pasillo. Me apresuro a ver a la persona. El señor de un poco más de setenta años, talla por arriba de la mediana y barba blanca me mira con preocupación.
—Lo siento mucho. Estaba distraída. ¿Se encuentra bien?
—Sí, lo estoy. No te preocupes, los jóvenes de ahora suelen estar así.
Esbozo una sonrisa.
—Me pareces familiar —comenta. Después de examinar mi rostro sus ojos se iluminan—. ¿Conoces a Aurora Lackberg?
Mi corazón se detiene al escuchar ese nombre.
—No, lo siento, señor.
Me apresuro a tomar el carrito.
—No, espera.
Toma la parte frontal y la detiene.
—¿Todo está bien, Allison? —pregunta Alec interviniendo.
—¿Allison? ¿A-Allison?
—Tengo que irme, señor.
—Eres la hija de Aurora. Tienes su misma voz cuando era joven, y ese brillo en los ojos...
—¿Aurora Lackberg? —pregunta Alec, recibe una mirada asesina por mi parte y entiende su indiscreción—. Disculpe, ¿qué es ella para usted?
—Es mi hija.
—Es tu abuelo —me susurra.
—Todo esto es una confusión. Soy Allison McClear. No conozco a ninguna Aurora. Alec, vámonos de aquí.
Estamos por irnos cuando el señor me toma entre sus brazos, puedo sentir la calidez de un abrazo sincero y fraternal, parecido al de mi madre. Su perfume es una colonia digna de un abuelo.
—Te busqué durante tanto tiempo.
Siento algo dentro de mí removerse. Tal vez los recuerdos de mamá, posiblemente la necesidad de un amor honesto. Correspondo su abrazo y contengo las lágrimas. Me separo después de algunos segundos, sus ojos adornados con algunas arrugas expresan tanta tristeza.
—¿Es tu novio?
—Alec, amigo de Allison —se presenta. Ambos estrechan sus manos.
—¿Vienes con tu padre?
—Señor Lackberg...
—Abuelo —corrige con molestia.
—Abuelo. Tenemos mucho de qué hablar. Te espero en la cafetería de Mabel en quince minutos.
No duda en acceder. Nos despedimos con una simple sonrisa. Cada quien toma sus respectivos caminos. Una lucha dentro de mí se hace presente. Puedo faltar a esa cita o decir toda la verdad y recuperar lo único de familia que puede quedarme.
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ETERNALLY ANGEL ✔️
Vampire*Segunda parte de You're everything I need* Los bosques de Blackbear vuelven a teñirse de sangre. Allison McClear decide volver y poner fin de una vez por todas. Pero nuevas personas llegan a su vida. Los peligros renacen, los misterios aumentan y e...
