Capítulo 14

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—Estás... Estás aquí.

Contengo mis lágrimas, y las ganas de abrazarlo. Reik se ha vuelto un ser con pocos sentimientos y demostraciones de amor, no quiero incomodarlo en su regreso.

—Así es.

—¿Cómo?

—Tate no mentía. Encontraron su cuerpo en el bosque, pero era un cuerpo agonizante.

—Fue un largo proceso entre hacerle creer a todos mi muerte. Salí de la funeraria caminando, obviamente muy bien protegido.

—¿Y qué relación tiene Daren con todo esto? ¿Por qué lo hiciste? ¿Tate lo sabe? ¿Qué sucedió?

—Calma, princesa. Son demasiadas preguntas —interrumpe Reik—. Fue un lobo. Solo sé eso. Tate no lo sabe.

—Yo fui quien lo ayudó a esconderse todo este tiempo, también quien lo ayudó a fingir su muerte. Supe de él porque, bueno...

—Daren nunca se fue de Blackbear. Él te espiaba algunas veces en la universidad, o en tu propia casa —interrumpe Reik entre risas.

Miré a Daren confundida, y aterrorizada.

—No podía dejarte sola.

Reik rueda los ojos. Me da la impresión de que Reik sabe más acerca de Daren de lo que ha dicho. Pero es algo que aclararé después y en privado.

—¿Por qué decidiste esto?

—Me encontraron mal herido, no me daban esperanzas de vida. Bueno, no se la daban a un humano. En el hospital, Daren me visitó, mis heridas comenzaban a sanar así que me propuso lo que hicimos. Acepté.

—¿Cómo pudiste pasarte por muerto?

Reik solo esboza una sonrisa, se acerca a mí, toma mi mano y la coloca sobre su pecho. Puedo sentir su corazón latir fuertemente, de un momento a otro, se detiene.

—Ahora lo sientes, ahora no lo sientes.

—Ventajas de ser lo que somos —comenta Daren.

Quito la mano y doy un paso hacia atrás. Comenzaba a confundirme acerca del bando bueno, si el par era capaz de hacer todo con tanta perfección, Daren me engañaría de igual manera acerca de sus buenas intenciones.

—Nadie podía saber sobre lo que verdaderamente soy, así que hicimos todo esto.

—Tu madre estaba destrozada, imbécil —golpeé su pecho con una mano.

—La veo algunas veces. Bueno, sin que ella se dé cuenta. Y creo que está mejor sin mí. Vuelve a cuidar de su aspecto y comenzó a salir con un hombre hace un par de meses.

Despeino mi cabello en señal de frustración. La llegada de Reik no parece alegrarme por completo, sino confundirme aún más. Necesito hablar con alguien que no esté involucrado en esto, que me diga su opinión y me ayude a confiar en quien verdaderamente debo.

—¿Tienes en donde quedarte?

—Acabo de dejar el cuarto de hotel que alquilé.

—Puedes quedarte aquí. Usa la habitación de mis padres, han dejado la cama y el armario vacío.

—Gracias.

Reik desempaca su ropa mientras silba una canción desconocida para mí. Entro por completo a la habitación y cierro la puerta detrás de mí.

—No estoy de humor para tener sexo —aclara, haciéndome reír.

—No eres tan suertudo.

No responde.

—Tú le llamaste para decirle que el alumbrado público no servía.

—No era cierto. Yo le dije que los Brooks habían vuelto. Tal vez por eso no quiso pasar por esa calle, ibas a saber que estaban allí.

—¿Crees que pueda confiar en él?

—Daren es extraño, pero quiere protegerte, de eso estoy seguro.

—No lo sé...

—Aunque no sé si pueda protegerte de él mismo.

—¿A qué te refieres?

Pero antes de que pueda responder, saca un par de suéteres de su maleta. El suéter negro con el fino rasgado en la manga izquierda está ahí, Reik lo deja sobre la cama antes de colgarlo en el armario. Me acerco rápidamente y lo tomo entre mis manos.

—¿Es tuyo?

—No, es de Daren. Me lo dio para vestirme en la funeraria.

Mi mente parece explotar.

—¿A qué te referías con lo anterior?

Reik me mira preocupado, a puesto que mi rostro se ha convertido en un papel.

—¿Qué sucede, Allison?

—Este suéter le pertenecía a un chico muy extraño. Él iba a la preparatoria en Vancouver, yo estaba iniciando. Una vez intenté acercarme pero él se fue, su suéter se rasgó con la mesa. Este es su suéter.

—Allison, tenemos que hablar.

Me invita a sentarme en el borde de la cama, los dos lo hacemos.

—No dudo que haya sido él. En realidad, no dudo que él te haya seguido de Vancouver, a Blackbear.

—¿Por qué lo dices?

—Él habló acerca de ti. Tan solo dijo que te conocía, pero que tú a él no. También dijo que le salvaste la vida y que algunas veces después de eso te espiaba a escondidas para saber cómo te encontrabas. Supongo que era como gesto de agradecimiento, pero de donde vengo, eso solo significa una cosa.

—¿Qué cosa?

—Daren está obsesionado contigo.


ETERNALLY ANGEL ✔️Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora