Capítulo 39

3.2K 294 7
                                        

Dante está muy concentrado en acomodar los libros. Me aseguro de que nadie esté. Como casi siempre, se encuentra completamente solo.

—Hola.

Se sobresalta y se golpea la cabeza levemente con la esquina de una mesa.

—¡Auch!

—¿Estás bien?

—Sí, estoy bien.

Se da la media vuelta y sonríe al verme.

—¿Qué haces aquí? Si vienes por libros tengo que cerrar en cinco minutos...

—No. Solo vine a verte. ¿Cómo estás?

Tuerce los labios. Puedo adivinar cuál será el siguiente tema de conversación.

—Bien. ¿Y tú?

—Usas ese tono por lo que sucedió con Sophia, ¿no es así?

—Sí. ¿Te encuentras bien? —pregunta mientras frota su nuca con una de sus manos.

—Eso creo.

—Todo sucedió inesperadamente. La vi un día anterior en una tienda de recuerdos. Me parece que estaba comprando un regalo para su madre.

—¿Un regalo?

—Fue una desgracia. Su madre cumplía años el mismo día en que ella murió.

Bajo la mirada.

—Siguen poniendo flores en el altar que hicieron en la universidad. Por cierto, ¿cómo está Aiden?

—Supongo que bien.

—¿Y Daren?

—En casa. Preguntó por ti la vez pasada. Lamento no haber venido antes.

—No te preocupes, Allison. Supongo que lo de Sophia te tomó por sorpresa. Como a todos nosotros.

—Sí. Así fue —respondo sin mirarlo a los ojos.

Nos quedamos en silencio durante algunos segundos.

—Allison.

—¿Sí?

—¿Por qué Daren y tú estaban tan interesados en los vampiros y hombres lobo?

—También vine por eso.

Doy unos pasos hacia él. Los latidos de Dante suben de ritmo conforme mi cercanía.

—Me agradas, Dante. Sigo usando tu bolígrafo.

"Le gusto. Me va a besar", piensa.

—No te besaré —aclaro.

—¿Qué? —pregunta sorprendido.

"Mierda. ¿Es una broma? ¿Corro?", continúa pensando.

—A lo largo de este tiempo he comprendido que existe un regalo que muy pocos te pueden dar. Eres muy fanático de la historia.

Tomo un libro de historia acomodado en un estante detrás de su cabeza.

—Y cuyos personajes se han inmortalizado en estos libros. Pero dime, ¿vale la pena cuando sus cuerpos no son más que... nada?

—N-no sé de q-qué hablas, Allison.

—Tus padres murieron y vives con tu abuelo enfermo. Dices que odias al resto de tu familia, ¿a quién le importaría que cambiaras un poco?

Me acerco a su cuello. Puedo imaginar la sangre correr por sus venas rápidamente debido al bombeo constante y acelerado de su corazón.

ETERNALLY ANGEL ✔️Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora