9-La Luz De La Esperanza.

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En un determinado momento sintió que todo le daba vueltas, un dolor agudo le punzaba en la cabeza y todo su cuerpo se sentía entumecido, tenía ganas de abrir los ojos pero algo se lo impedía ...

Pasaron muchos minutos y después de varios intentos fue abriendo los ojos, la claridad y el exceso de blancura lo obligaron a cerrarlos de nuevo. Poco a poco se fue acostumbrando a la luz, no estaba seguro de donde estaba, recorrió, con sus ojos verdes, minuciosamente aquella habitación, de pronto, un pinchazo en la cabeza le devolvió todo:

Esa barrera naranja, ese escudo en su cuerpo; todo tenía sentido: el sello muerte había sido roto exitosamente.

Miró su cuerpo, estaba desnudo con una bata blanca puesta, no hizo falta llamar. La puerta de la gigantesca esfera se abrió y entró Alfredo seguido de José y Ana.

-¿Como estas? -le interrogó Alfredo.

-No tan bien como quisiera. ¿que pasó después del sello?-su voz fría ahora le agradaba a Alfredo.

-Te perdiste en la inconsciencia, todo salio bien. Detrás de esa puerta...-dijo señalando a un lado-. Hay ropa que compré para ti. Vístete que tenemos trabajo que hacer-sin pronunciar algo se levantó dificultosamente y con su cuerpo desnudo avanzó hacia la gran puerta.

La abrió y momentos después salió vestido con un jeans color negro, playera roja y unos tenis de ultima moda. Viéndolo así, pensó José, se ve exactamente igual a Jairo.

-¡Que haremos!-.

-Te irás con Ana y seguirás sus órdenes a pie de la letra. Ella ya tiene órdenes mías y cuando estés preparado nos volveremos a reunir-.

-Esta bien. Es solo que... Tengo hambre-dijo pasando una de sus manos por su delgado abdomen.

-Ana te llevara de paso a cenar-.

-¿A cenar? ¿a que horas son?-contestó de prisa.

-Son las nueve de la noche-le respondió Alfredo.

-Pues... ¿Cuantas horas han pasado desde el sello?-deletreo Max incrédulo.

Todos se quedaron sorprendidos al ver lo que pasaba y sin mas Alfredo le contestó con una sonrisa.

-Son las nueve de la noche del sábado 17 de Junio.-Max se quedo estático ante la respuesta.

Habían pasado cuatro días desde el sello y todo el tiempo estuvo inconsciente. Ahora entendía el porque de tanta hambre y las ganas de ir al baño que de repente se le venían.

★★★★★

Jairo:

Hace un par de noches soñé una gran habitación blanca con forma ovoide, luces naranjas, destellos morados, una extraña fuerza me ahogaba tratando de matarme tal vez, un dolor en el centro de mi pecho me despertó y al despertar vi a mi padre inconsciente frente a la pared de la cama.

No se que pasó pero todos estos días, después de esa noche, es lo mismo, me duele tratar de dormir para luego comprobar que todo es igual: muchas personas corriendo despavoridas en todas direcciones, el cielo centelleante lleno de oscuridad, explosiones por todos lados y la muerte cobrando vidas a cada segundo.

En las noches me despierto sudado y en el día trato de refugiarme en la compañía de las personas para no pensar en esos malditos sueños que me están matando.

A través del capataz trato de aprender algunas cosas del campo para distraerme, recorro los sembradios viendo a los trabajadores y ayer, en uno de esos recorridos, de pronto escuché una voz, esa voz que se mezcla en mis pesadillas y a la que había tratado de reconocer sin ningún resultado, pero ahora era mas clara, mas formada y en un intento supe de quien era y me volví por todos lados tratando de encontrar aquel que me hablaba por mi nombre, no era nadie, sin embargo, esa voz en mi cabeza me dolía, me penetraba hasta lo mas profundo y sentía como cada parte de mi escuchaba ese sonoro aullido que no podría ser de alguien mas que, de Valerius.

Imperio De Sombras: El Origen De La Oscuridad. (En Edición)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora