29-Invasión.

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-¡Que es tan importante como para que me llames en este día!-al abrir la puerta, Luke se encontró con un Alfredo visiblemente molesto.

-Es ella. La capturé en la madrugada, pero, ¡pasa para que la veas!-Luke se hizo a un lado de la puerta y Alfredo pasó de mala gana.

En el centro de la habitación se encontró con un pilar incrustado entre el suelo y el techo, junto a el, amordazada y atada se encontraba una mujer alta, de piel blanca, pelirroja, ojos verdes con los que, horrorizada, los miraba. Alfredo la estudió con cierto interés y al final dijo.

-Si. Es ella-se volvió hacia Luke que se había quedado a su espalda observando-. ¿Fuiste cuidadoso?-.

-Lo suficiente como para no dejar rastro-Luke sonrió con malicia.

-Perfecto. ¿ya te dijo lo que nos interesa?-.

-Si. El original fue guardado en la bóveda subterránea bajo la sección de pinturas-Luke miró a la mujer y después a Alfredo que estaba excitado.

-Luke-su voz dejo al descubierto un leve temblor al momento que lo tomaba por el hombro-. Tu eres el mas fiel de todos mis hombres, incluso, seria capaz de poner en tus manos mi vida-Luke tragó saliva y supo de antemano lo que esas palabras significaban-. Es por eso que quiero que seas tu quien me entregue el botín de guerra-Luke lo miró y asintió con un movimiento cabeza casi autómata.

-¡Pero señor... Lo que usted me pide es...!-.

-Si. Lo sé, pero una vez conseguido, todo habrá terminado y al final seré yo y solo yo-la ambición en sus ojos era algo que Luke ya se había acostumbrado a ver.

-Lo haré señor. ¿usted se quedará aquí?-la cuestión hizo que Alfredo lo mirase.

-No. Yo estaré cumpliendo con algo mas importante, tu encárgate de cumplir mis ordenes y una vez conseguido, encárgate del sabotaje y llévate a Max contigo-.

-Entiendo y que hacemos con...?-de pronto un ruido en la puerta los obligó a volverse al mismo tiempo.

Ana entró de golpe con los ojos mas desencajados que nunca y en ellos la ira se había desencadenado. Los dos hombres se miraron entre si y Luke lo comprendió todo.

★★★★★

Después de asegurarse que sus ordenes serian cumplidas, inició el ascenso hasta aquel lugar en donde alguna vez se sintió amada, donde creyó que su amor sería eterno tal y como se lo profesaba aquél hombre...

Los recuerdos volvieron como espadas en su pecho al ver que a pesar de tantos años de haber pisado aquel lugar aun le dolía el estar ahí. Las lágrimas descendieron por sus mejillas mientras la puerta del elevador se abrió y temblorosa, avanzó. Sus piernas le flaquearon estando frente a la puerta, pero sin embargo era la única manera de cambiar todo.

El general Santiago se lo preguntó aquella vez en el café, al que ya no volvió y aunque en su momento no le dió la importancia que merecía, ahora sabía lo que tenía que hacer: Matar a Luke... Se decidió y su dedo avanzó hacia el timbre...

-El original fue guardado en la bóveda subterránea bajo la sección de pinturas-la voz de Luke sonaba decidida y Ana se detuvo un momento antes de tocar el timbre, se quedó parada frente a la puerta y lo escucho todo...

Sintió como las fuerzas le abandonaban al descubrir el gran secreto guardado celosamente tras la invasión, todo en su interior se revolvió y la rabia la hizo pedazos...

No pensaba estar un momento mas en ese lugar escuchando como todo lo que habían logrado se sustentaba en una sucia mentira y sin pensárselo dos veces, de un empujón la puerta cedió, los dos hombres se miraron, en sus ojos encontró la respuesta que tanto buscaba y Luke se dió cuenta.

Imperio De Sombras: El Origen De La Oscuridad. (En Edición)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora