Matias:
Mueve el tenedor de un lado a otro escarbando la comida, sus padres al notar su nuevo estado de ánimo no han podido parar de observarla, de observarnos buscando alguna respuesta de lo que la tiene así.
Después de la llamada debimos medicarla y tratar de calmarla para que no llegara a uno de esos ataques de ira que sufre. Ninguno de los chicos ha tocado la comida y, para no arruinar aun más la noche la que dice algunas palabras de vez en cuando es Isabel.
Aun no entiendo una mierda, ¿Por qué Cassie está con esas personas y no con nosotros? ¿La están obligando? ¿No nos recuerda? ¿Qué mierda está pasando?
— ¿No van a probar nada? ¿Tan malo me ha quedado todo?— Pregunta la señora Collen, embozando una sonrisa burlona. Sam la observa y su rostro cambia de inmediato. Le regala una sonrisa forzada y pincha algo de pollo y lo lleva a su boca.
—Todo esta delicioso, Madre. —Habla Marcos, tomando una bandeja de una colorida ensalada y sirviéndose. Lo sigo y hago lo mismo que ha hecho anteriormente.
Extrañamente el ambiente cambia un poco, no como debería estar para noche buena, pero si empezaron conversaciones placenteras y largas. Sam solo sonreía de vez en cuando, no podía parar de mirarla; de estudiarla, hoy se ve hermosa, su cabello brilla con intensidad y sus hermosos labios solo me invitan a besarla delante de todos los presentes, pero lo que más incita a mirarla es lo pensativa que se la ha pasado, se que está planeando algo. Lo que me preocupa, es que no nos incluya como la mayoría de veces.
Me ayudo a levantar porque estoy jodidamente adolorido con la paliza que me propinaron ayer. Lo que no he querido decirle a Sam es que estoy más que seguro que su amigo Luis Lerman estuvo metido en ella. No quiero meter más mierda en su vida.
— ¿Qué tienes en mente? —Pregunto, cuando ambos hemos vuelto a salir de su casa. No dice nada, solo fija sus ojos marrones en mí, estos dicen tanto y a la vez nada... la conocía, la conocía casi a la perfección y sabía que se traía algo entre manos, algo que no me incluía a mí.
— ¿Por qué sigues junto a mi?— Pregunta, desviando la mirada. Sentí mi cuerpo temblar, no podía perderla de nuevo.
—Porque te amo, lo sabes. No empecemos con la mierda que me has hecho daño a mi o mi familia. Todo esto lo hizo una persona que ya está muerta, solo nos queda encontrar a Cassie y todo va a estar jodidamente bien. —Traga duro y vuelve a mirarme con los ojos llenos de dolor, angustia.
— ¿Y si no hubiesen llegado a mi vida crees que esto estaría pasando? — Pregunta, tragando con dificultad.
—Me importa poco si estuviese pasando o no. Ahora mismo me importas tu, tu y encontrar a mi hermana. Te conocí, llegamos a tu vida o tú o la nuestra, como sea. Lo que sé es que no me arrepiento, antes todo era demasiado aburrido; y no es que me guste que mi hermana no este, me preocupa, me perturba, pero sé que cuando ella aparezca... cuando eso pase todo va a estar muy bien —tomo su barbilla y hago que me mire —. Tú vas a seguir conmigo. ¿Entendido? — No dice nada, solo hace que la suelte para desviar nuevamente la vista.
— ¿Quieres entrar? —Pregunta en un susurro. La miro confundido, ¿Estaba así por lo de Cassie? No, no lo creo.
—Claro. —Digo, levantándome antes que ella, tragándome el gemido por el dolor que sentí al hacerlo tan bruscamente.
—Ten cuidado —Dice, tratando de ayudarme, pero rechazo su ayuda.
— ¿No confías en mi? —Pregunto, plantándome frente a ella. Ella traga duro e intenta apartarse pero la detengo tomándola con cuidado por el antebrazo. —. ¿Qué está pasando, Sam? ¿Qué es lo que te tiene así? — Niega con vehemencia y miedo plasmado en su mirada. —. ¿Nada? ¿Segura? —Insisto, ella; aunque con duda vuelve a negar. —Bien, cuando confíes en mi vuelves a buscarme. — Entonces, salgo de allí soportando el dolor en mi cuerpo, en mi pecho, en mi alma. Duele, duele hasta la mierda que la persona que ames no confié en ti como tú lo haces con ella.
ESTÁS LEYENDO
-SAM-
Roman pour Adolescents¿Samantha Collen? Una chica egoísta que solo piensa en sí misma. ¿Cassie Rusell? He hecho una pequeña lapida en su nombre. La resignación a llegado a nosotros... a mi. -Matias Rusell. Voy a encontrarte así sea lo ultimo que haga. -Samantha. Seg...
