-.-.-.-.-.-.-.-Capítulo 6-.-.-.-.-.-.-.-
Mi cama comenzó a moverse violentamente obligándome a abrir uno de mis ojos.
Gemí ante el contacto de luz solar con mis ojos y cubrí rápidamente mi rostro con mis brazos para aminorar el ardor de mi retina.
-Levanta!-exclamó mi madre.
-Mamá son las 5 de la mañana!!-protesté-…Ni siquiera ha salido el sol!.
-Vamos hija…Este día es muy importante…¡no puedes llegar tarde!.
¿Tarde?...¡¿Tarde a dónde??...
-A donde llegaré tarde??
Oí un bufido por parte de mi madre y presentí que estaba haciendo la mueca de <<¡¡es en serio??>>.
-A la boda!!.
-Ahhhh….a la boda-mi cerebro adormilado aún no funcionaba bien-…Espera ¿qué?.-me sobresalté al procesar bien-…¿De qué hablas??.
Mi madre volvió a bufar.
-Amy ya no tenemos tiempo, ve a ducharte y luego vienes a probarte el vestido.
-¿Qué…?
No pude terminar mi frase ya que mi alterada madre me empujó por el pasillo hasta llegar al baño donde me obligo a darme una fría y rápida ducha.
Después me arrastró hasta mi dormitorio y empezó ponerme un vestido blanco un poco ajustado.
Me obligó a sentarme en una silla y comenzó a maquillarme.
En ese momento lo único que transitaba por mi mente era: ¡¿Qué mierda está pasando?!.
Luego cogió mi móvil-ladrillo y comenzó a teclear algo, se lo puso en el oído y escuche una conversación muy irritante donde mi madre exigía que la otra persona que hablaba a través de la línea se diese prisa en llegar.
A los pocos minutos tocaron la puerta, y una mujer esbelta entró en la habitación.
Me rodeo mientras me observaba fijamente y se masajeaba la sien.
-Un moño alto, eso es lo que necesita.
Acto seguido abrió el enorme bolso que traía y extrajo de el una plancha para el cabello y otras cosas cuyos nombres desconozco.
Se acercó a mí y empezó a jugar con mi cabello.
Lo aliso, lo ondulo, lo ato, lo desato, y así sucesivamente...
Mi cerebro, según supongo, aún seguía dormido, porque, de otra manera, ya habría exigido explicaciones y habría analizado bien la situación en la que me encontraba.
