Capítulo 11

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No conseguía asimilar nada. Todo era distinto. En las últimas 24 horas de mi vida, todo había cambiado. Mi padre era Travis, y mi padre no biológico era un cazador de lobos. A demás, esta noche, yo me convertiría en el enemigo de mi padre no biológico. Todo era muy raro, no asimilaba nada. Estábamos en el bosque sin saber que hacer. Si volvía a mi casa, estaría Gus esperando a mi padre no biológico y decirle que Mark era un hombre lobo, de tal manera que no lo dejarían matarlo, y él moriría. Esto era un constate sufrimiento, tal vez no era mi padre biológico, pero me había tratado como tal y se lo agradecía muchísimo. No me había dado cuenta pero estaba en los brazos de Mark. Tanta tristeza había podido conmigo.

- Mark, ¿qué está pasando?

- Ally, todo va a salir bien - entonces Travis apareció, no era capaz de mirarle a la cara.

- Hermano, me he enterado de lo de Gus. ¿Qué tal Ally?

- Corta Travis, le he contado lo tuyo - le dijo Mark.

- Yo... Ally... no se que pudo pasar para que pasara eso. No sabía que eras mi hija hasta hace poco. De verdad que lo siento - dijo él, pero en ese momento no quería pensar en nada. Toda mi vida engañada.

- Travis... vete por favor - le dije y él acepto y se fue.

- Ally, esta noche serás como yo. ¿Notas algo? - dijo Mark de repente.

- ¿Cuanto queda?

- Media hora. Tranquila.

Durante esa media no hablamos más, nos dedicamos a mirar el cielo y él a veces me cogía el pelo. Pero yo estoy con Matt, no puedo tracionarle.

- Mark, ¿de verdad te imprimaste de mí? ¿No hay otra persona que te guste?

- Ally... por favor, dejemos ese tema.

- ¡No lo voy a dejar! Estoy harta de que nadie me diga la verdad.

- Tu lo has querido... si, si estoy imprimado de ti. Y nunca podré dejar de pensar en ti.

- Mark...

- Ally, tu has querido que te lo contara.

- No, no es eso - de repente me entraron náuseas, me estaba mareando y no podía mantenerme en pie.

- ¡Mierda! Tu tranquilizante... piensa en... yo que sé... ¿ositos? ¿arcoiris?

La vista se me nubló. Me caí al suelo. Todo daba vueltas, parecía que me estuviera muriendo. Era algo muy difícil de explicar, lo único que podía hacer era sentir. Sentir como la luna me llamaba, como mi cuerpo se transformaba en algo totalmente diferente. Y cuando abrí los ojos y miré para abajo, no tenía manos, sino pata, y un pelaje dorado cobrizo, parecido a mi pelo. A mi lado estaba Mark, con un pelaje negro carbón. Me sentía libre, ligera. Me puse a correr por todo el bosque, olvidándome de todos los problemas.

Después de un cuarto de hora, nos transformamos en humanos de nuevo, había sido genial.

- ¡Uau! Ha sido... ¡flipante!

- Si - dijo él cortado - ¿no sientes nada hacia mí?

- ¿Qué? ¡No! Desde luego que no. Tal vez he cambiado de forma, pero mi mete sigue intacta.

- Cuando pasas tu primera transformación con un cambiaformas... el vínculo se hace más grande.

- ¡¿Por eso has venido?! Claro, como no pude darme cuenta. Tu solo querías que me gustaras. Eres un egocéntrico de mierda - no me lo podía creer. Solo quería lo que él quería - Me voy.

- No, no lo entiendes. Te quiero. Y las circunstancias por las que estoy aquí, no es por eso.

- Déjame  en paz.

- ¿A dónde vas?

- A resolver mis problemas - y me marché.

Caminaba por el bosque yendo hacia mi casa y evitar que Gus contara todo. Notaba que Mark me seguía desde lejos. ¿Es qué no se ha reído suficiente por hoy? Por fin conseguí llegar a mi casa y Gus estaba sentada en porche. Por suerte, mi padre no había llegado aún.

INCOMPATIBLES  (completo)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora