-Marisol-
Vuelvo a cerrar la puerta de un portazo, al igual que ayer. Todo esto parecía una broma, todos se burlaban de mí y me lastimaban. Desde el día que me abandonaros en el Orfanato de Luján no podía parar de pensar en mis padres biológicos, nunca supe la verdad. En el placar, tomo una carpeta que tenía escondida era aquella carpeta que me había dado la hermana Estela me la había leído el mismo día que fui con mi papá. "Los padres biológicos de Marisol tuvieron un accidente de autos, nunca se supo nada de ellos después de la explosión. Los cuerpos no fueron hallados"
Eso giraba en mi cabeza, todo el tiempo, al igual que aquella historia del chico que me había visitado Franco Rodríguez. Después de lo que había pasado, llamé a mi primo enojadísima pero me lo negó todo. Los conozco desde que tengo memoria, siempre me hicieron bromas con eso, no iba a aceptar sus disculpas, por mentirosos. Guardo la carpeta de donde la había sacado, cuando llego a la cocina me impresiono al ver la foto de mi mamá. La extrañaba.
Estaba por prepararme un té, pero sentí un escalofrío, un dolor fuerte en el estomago. Estaba haciendo mal las cosas, dos casualidades, en dos días distintos. Tomé las llaves del auto y salí apurada del edificio. Saqué el auto del estacionamiento y manejé hasta casa. Lo curioso era como seguían las cosas, las mismas flores, los mismos colores, nada había cambiado, pero consideraba un cambio. Mi papá.
_Hija_ sorprendido.
_Papa, tenemos que hablar_.
_Que sorpresa_ contento.
_Tengo que preguntarte algo_ de brazos cruzados. _ ¿Hay algo que me tengas que decir de mis padres biológicos? _.
_ ¿Cómo? _curioso. _ ¿Desde cuándo te importan? _.
_No te lo voy a volver a preguntar_ sincera. _ ¿Qué sabes de ellos? _.
_Te dejaron una carta_ suelta. _ ¿Para que la queres? _.
_ ¿Dónde está? _enojada.
_En la habitación de tu mamá_ harto.
_No lo puedo creer_ decepcionada. _ ¿Por qué me lo escondiste? _.
_Siempre me dijiste que nunca los quisiste conocer, por eso no te la di_ explica.
_Te odio papá_ revoleándole una manzana de su frutera. _No era mamá la que se tenía que ir_.
Subo las escaleras, entrar a su habitación me provoca un escalofrío, este era el cuarto donde mi mamá murió, el cáncer y el tiempo se la habían llevado. Las cortinas color crema, que combinaban con el acolchado y cubre almohadas. En su vestidos abro su placar y debajo de todo una caja marrón con papeles del trabajo. Encuentro una carta con mi nombre, me tiro en un costado y la abro.
"Marisol, decir tu nombre me provoca un cosquilleo en el cuerpo, a tu papá le gusta el mar y a mí me encantan los días de sol. MARISOL, ese es tu nombre y que siempre vas a tener. No sos la única y espero que tampoco me odies. No sabes lo difícil que es esto para nosotros, nunca quisimos dejarlos y menos en dos Orfanatos diferentes, pero así se dieron las cosas. Ustedes nunca pudieron conocerse pero esperamos que el día de mañana se vuelvan a encontrar y si nosotros no estamos con ustedes, queremos decirles que los amamos. La decisión que tomamos fue nuestra única salida. Pero les prometo que nos vamos a volver a ver, tarde o tempano. Marisol, hija mía, cuida a tu hermano.
Carolina, tu madre"
_No_ grito. _No puede ser_.
Salgo de mi casa lo más apurada que puedo, había guardado la cara en mi bolsillo. Lo único que tenía de mi familia, me lo habían ocultado por muchos años, me quedaba algo por hacer.
(CONVERSACIÓN TELEFÓNICA)
_Hola, habla Marisol_ comento. _ ¿Se encuentra la Hermana Estela? _.
_Un segundo por favor_ me dicen.
Después de unos segundos me atiene ella, aquella dulce voz que podía reconocer en cualquier lugar. Mi madre por años.
_ ¿Marisol? _ contenta. _ ¿Cómo estás hija mía?_.
_Hermana Estela_ sonriente. _Que bien me hace escucharla, necesito preguntarle algo_.
_ ¿Qué pasa? _curiosa.
_Mi papá me escondió la carta de mis padres biológicos, hoy la leí_ le cuento. _ ¿Es verdad, tengo un hermano? _.
_Lamento mucho que te enteres de eso en este momento_ angustiada. _Pero es verdad Marisol, tu hermano está más cerca de lo que imaginas. Es de nuestro Orfanato vecino. De La Plata_.
_ ¿Cómo se llama hermana? _.
_Franco_ confirma. _Franco Rodríguez_.
_Gracias hermana_ satisfecha. _Perdón por haberla molestado_.
_Siempre es un placer escuchar tu voz_ contenta. _Te espero pronto_.
(FIN DE LA CONVERSACIÓN TELEFÓNICA)
_Lo sabía_ revoleando mi teléfono.
De ninguna manera iba a volver a mi casa. Sigo manejando hasta llegar al Hospital Italiano, estaciono y me bajo. La recepcionista se fija en mí al verme alterada.
_ ¿Estás bien? _.
_ ¿Franco Rodríguez? _pregunto. _Necesito verlo_.
_Perdón señorita, no puede pasar a verlo_ suelta.
_Vengo por la transfusión de sangre_ le comento.
_ ¿Quién? _escucho detrás de mí.
Una mujer se me queda mirando, con extrañez, no la reconocía y al parecer yo tampoco sabía quién era. Tenía los ojos hinchados y colorados de tanto llorar, el pelo marrón, al igual que sos ojos.
_Soy su hermana_ suelto. _Marisol_.
_Viniste_ me dice la señora, aferrándose a mí. _Gracias_.
_Creo que sos la mamá_ adivino, con una risita.
_No lo puedo creer_ emocionada. _Pensé que lo iba a perder_.
_No, no digas eso_ le limpió las lágrimas. _Me acabo de enterar hace unos minutos. ¿Cómo está el? _.
_Está débil_ me cuenta. _Te necesita_.
_Está bien_.
_ ¿Rodríguez? _llama el médico, acercándose. _Necesitamos la donación_.
_Acá estoy_ le digo, a los ojos. _Soy su hermana_.
_La estábamos esperando_ sonriente. _Acompáñeme_.
Mamá, tu deseo se va a cumplir. No voy a bajar los brazos, Franco y yo volveríamos a vernos y nunca nos íbamos a separar. Los hermanos se han unido esa es la ley primera.
ESTÁS LEYENDO
SIN SALIDA 3
Teen FictionNo hay secreto que el tiempo no revele. En esta nueva etapa de su vida Franco Rodríguez se sumerge en las profundidades de su pasado, descubriendo todas y cada una de las verdades ocultas por años. Aquellos días que vivió formarán parte de él por si...
