-Capitulo 42-

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-Ezequiel-

Logro mover mis piernas, mis manos. Abro los ojos, estaba en una habitación de hospital. No me acodaba mucho de lo que había pasado, me dolían la cabeza y las piernas.

_ ¿Qué me pasó? _.

Me despabilo y trato de levantarme, cuando lo hago algo se suelta de mi haciendo sonar una sirena, les avisaba por si quería escaparme. Un medico llega rápidamente y me dice que volviera a la cama que todo estaba bien. Me ayuda a acostarme y veo que Mary, la mamá de Franco entra en la habitación.

_Tranquila_ le sugiere. _Yo me encargo_.

Vuelvo a la cama y me siento.

_ ¿Cómo te sentís? _me pregunta.

_Yo no soy el problema_ suelto. _ ¿Cómo está Franco? _.

_Necesito que te calmes_ me aconseja. _Franco no está bien, tiene amnesia post-traumática_.

_Por favor_ agarrándome la cabeza. _ ¿Y ahora? _.

_Hay que esperar_.

_ ¿Cómo está Palo? _ me acuerdo.

_No quiere entrar a ver a Franco_ me cuenta. _No después de lo que te pasó_.

_Necesito verlo_ me arranco el suero.

_El está descansando_.

_Mary, necesito ver a mi amigo, por favor_ mirándola a los ojos.

_ ¿Te vas a controlar? _seria. _No podemos esforzar sus recuerdos_.

_Lo prometo_ sincero.

Me ayuda a levantarme de la cama y caminamos juntos hasta la habitación en donde Franco se encontraba. No estaba tan lejos pero había que caminar bastante. Entramos, trato de no hacer ruido, el estaba descansando. Tan tranquilo como siempre. Había recuperado sus signos vitales. Estaba bien de color, eso me tranquilizaba un poco.

_Franco_ lo llama Mary. _Hay alguien que quiere hablarte_.

Se queda paralizado al verme.

_Tranquilo_ suelto. _No voy a gritar_.

_ ¿Por qué tenes una bata? _curioso.

_Me pusieron un tranquilizante y me llevaron a una habitación_ le cuento.

Asiente. Tranquilo.

_ ¿No te acordas de mí? _ pregunto, tenso.

_Ahora que lo decís sí_ me impresiona. _Sos el chico que estaba en la foto, Ezequiel, ¿no? _.

_ ¿Qué foto? _.

La saca de la caja y me la da. Estábamos en el colegio, Palo, el y yo. Los tres mosqueteros, unidos para siempre. Pase lo que pase.

_Creo que somos mejores amigos_ comenta. _Perdón, pero no te conozco_.

_Cuando era chico, estábamos en Quinto Grado_ empiezo a contarle. _Te molestaba, te trataba mal. Un día, a la salida del campo de deportes te lastimé, te agarré del cuello_.

_ ¿Por qué? _apoyando su mano en su cuello.

_Porque era un tonto, que no sabía lo que hacía_ respondo. _Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde_.

_Pero cambiaste_ suelta. _Por eso somos mejores amigos, ¿no? _.

_No cambié solo, me ayudaste_ le tomo la mano. _ ¿Siempre juntos hermano? _.

Apoyo la cabeza en la camilla, no quería que me viera sufrir. Mojo las sabanas con mis lágrimas y no puedo evitar sentirme culpable. Por todo. Este era el adiós. Nada va a cambiar, Franco nunca se iba a acordar de mí.

_Lo lamento Eze_ me dice Mary, apoyando su mano en mi espalda.

_ ¿Eze? _pregunta Franco. _ ¿Volviste? _.

_Nunca te voy a dejar hermano_ mirándolo a los ojos.

_ ¿Siempre juntos? _pregunta.

_Siempre juntos_ abrazándolo.

SIN SALIDA 3Donde viven las historias. Descúbrelo ahora