Esa fue la ultima conversación larga que tuve con ella. Pasé días sin verla hasta que la encontré llegando a su casa toda embriagada, apenas podía contener su cuerpo.
-Sam. Dije saludándola.
-Vaya vaya miren quien está aquí ¿Ya fuiste por tu noviecita?. Balbuceó.
-Sí, está en mi casa. Respondí observando como trataba de ubicar la llave de la puerta.
-Hija de putas..las llaves. Gritó.
-Ven Samantha estás borracha. Dije cargándola.
-¡Bajame! Y..yo estoy bien. Volvió a balbucear.
-Me arrepentiré de hacer esto. Dije noqueándola.
La subí a mis hombros y vine a casa, para evitar que se escapara o hiciera algo estúpido la amarré y la amordace para cuando despertase no comenzara a gritar como loca; la dejé en una de las habitaciones y me dediqué a Shanodee. Cuando Samantha recuperó su sobriedad le propuse un trato.
-Escuchame con atención Samantha porque no lo diré dos veces ¿entendido?.
Asentó con la cabeza.
-Te convertiré para que vivas una vida plena, para que te vayas del país y seas feliz prostituyendote si quieres pero lo haré para que no regreses mas. Lo único a cambio que tienes que hacer es tener sexo con Shanodee, sé que no es nuevo para ti mamar tetas y chupar clítoris así que esa es mi petición ¿La aceptas?.
Asentó nuevamente.
-Perfecto, te sacaré de aquí para que hagas lo tuyo y luego te convertiré pero sólo si prometes irte lejos de mi ¿lo prometes?. Pregunté.
Asentó repetidas veces.
-Ok, vamos. Dije parándola del suelo de la habitación y llevándola a mi habitación.
Debo admitir que cuando las vi teniendo sexo mi pene se puso duro como roca. Había tenido sexo con ambas y el pensar que podía tener un trio me excitaba aún mas pero ciertamente no vi venir los planes de Shanodee de matar a Samantha. Me quedé perplejo pero muy muy excitado por esa razón cuando me hallé solo en la habitación decidí de una manera muy enferma follarme el cadáver de Sam.
Shanodee's POV
-Pero ¿Qué demonios?. Pregunté estupefacta de ver tal atrocidad.
-Shan. Dijo asustado.
-Que asco. Mascullé.
-¡WOW!. Exclamó corriéndose dentro de ella.
-Follarte un cadáver ¿Es en serio?.
-Tengo ganas. Dijo tomandome del cuello con su agilidad motriz pegandome contra la pared.
-Estás enfermo. Dije con respiración entre cortada.
-No mi amor, no estoy enfermo es que simplemente estoy muriendo porque no tengo sexo diario como quiero. Dijo aventandome por la ventana.
Sentí como el brillante y cristalino panel de vidrio se estrellaba detrás de mi. Caí unos cuantos metros hasta tocar el piso del área del jardín. Mi cuerpo quedó como alfiletero de costurera con tantos vidrios incrustados, perdí levemente mi visión y sólo veía una sombra moverse de lado a lado sobre mi.
-Shan..Shanodee. Escuchaba a lo lejos.
-Me has tirado por la ventana. Reafirmé.
-Perdoname Shan no quise hacerlo, la ira y el desespero me descontroló. Dijo tratando de ayudarme a ponerme de pie.
-Necesito mas sangre, todo mi cuerpo me duele. Susurré a un tono de voz casi inaudible.
-Vayamos adentro. Dijo tomandome por las piernas y dejándole en el sofá enorme de la sala.
-Lo que haz hecho no tiene perdón de Dios. Exclamé recordando todo lo que había visto mientras retiraba de mi dermis las astillas de vidrio.
-Superalo, esa ha sido la única vez que he hecho algo de tal magnitud. Dijo entregándome una bolsa de sangre del refrigerador.
-A mi no vuelvas a tocarme mas nunca en tu puta vida. Dije asqueada.
-No quiero pelear contigo ahorita Shanodee, bebe la sangre y callate. Me ordenó.
-Pues ahora S-O-P-O-R-T-A-L-A esto lo recordaré por el resto de mi ahora muy larga vida.
-Callate. Dijo dándome una cachetada.
-
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Inmortalidad Maldita II
VampiriElla me rompió el corazón, ahora es mi turno. Pase mucho tiempo planeando una venganza perfecta, sin embargo esta no se consumó si no hasta que tuve la oportunidad. Ella es perfecta para mi, la amo pero el que me desechara como un pañal sucio quebró...
