Capítulo 40

545 15 0
                                        

  -Vamos, Ethan háblame sobre tus defectos.-

 -¿Ah? Anhel, eres una chica muy rara.-

 - No, sólo pido que me digas tus defectos, cualquiera puede amar la luz, déjame ver tu oscuridad.-

 -Tienes mucha razón pequeña. Aceptada la petición. El Ethan de ahora es un hombre calculador, impulsivo, irritable y algo brusco.-

 -¿El Ethan de ahora?-

 -Claro Anhel, todos estamos hechos de lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos.-

 -Déjame ver más de ti, continúa.-

 -Soy bastante directo, no soy galante del tacto y mucho menos de la empatía, me cuesta bastante ser sutil y no soy del todo tolerante, me aburro rápido y quizás soy algo frío con mis emociones.-

-Muy bien, continúa.-

 -Creo que estoy muy enamorado de ti.-

 -Eso no puede ser para nada un defecto Ethan.-

 - Claro que sí pequeña, el amor es peligroso para contigo mismo, el amor te lleva realizar las cosas más maravillosas y al mismo tiempo las más peligrosas, hablo del amor en general, sea el amor al dinero, a otra persona, a tu familia. Ya sabes, amor globalizado.-

 -Jamás te pediría que hicieras algo peligroso por mí señor misterioso.-

 -Nadie dijo que las ofrendas de amor son solicitadas, la vida en general te empuja a ellas, por ejemplo si en éste momento necesitaras un riñón no dudaría en dártelo, y si aún mi riñón no sirviera movería cielo y tierra para conseguirte uno con tal de salvar tu vida, aún sin pedírmelo haría eso y más.-

 -Tienes razón, organizando mis ideas los gestos más bondadosos son por amor.-

 - Y los peores crímenes también Anhel.-

*Mi cuerpo se estremeció al escuchar aquella afirmación tan elocuente.* - Lo quiero todo contigo Ethan, la paz y la guerra.-

 -Lo tendremos todo entonces, tus deseos son mis prioridades desde hoy.-*Se paró de su silla y besó mi frente con delicadeza.*

Aún mencionándome sus defectos seguía pareciéndome el mejor hombre que encontraría alguna vez. 

-Dime tus defectos Anhel.-

 -Wow, tengo muchos.-

 -Comienza, tengo toda la mañana para escucharte.-

 -Prefiero que los descubras.-

 -Si descubriera tus defectos, besaría cada uno de ellos sin detenerme.-

Ojos de bengalaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora