Capítulo III

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  • Dedicado a TEAMPIÑALES
                                        

POV Draco.

¿Cómo puede estar tan cerca mío sin que vomite? Bueno, basta, debería ser más tolerante, el plan está tomando exactamente la forma que quería, aparte no es que sea realmente fea, desagradable sí, pero fea no.

De todas formas, no me importa.

—¿Qué? ¿Quieres que te bese? —Solté una pequeña risa, estos majestuosos labios no podrían atreverse a tocar unos sucios, muy lindos, pero sucios. 

—No, yo... —Buscó mi mirada, genial.

¿No podías hacer otra cosa, Granger?

—Yo... —No pretendía perderme, pero fue exactamente lo que hice, un café tan lindo como el de sus ojos no es algo que me tope a diario, sus sucios labios se encontraban medio abiertos, la inercia hizo que mi cuerpo buscara su cintura, encontrar la cercanía a su cuerpo sería lo único que necesitaba para volver a tomar el control de mis acciones, me detuve hasta que encontré las pecas de sus mejillas con facilidad, y podía contar los lunares diminutos, casi invisibles, que dejaban camino libre a una tez uniforme y muy suave, a mi parecer.

Pero en ese momento el estómago de Hermione hizo un ruido. Tenía hambre, yo igual. No podía dejar que adelgazara, debía estar bien para que Pansy la viera y sintiera mas celos.

—Creo que deberías ir a desayunar...

—Eh, sí, totalmente de acuerdo —Ella aseguró mis brazos con sus manos, los puso devuelta al lado de mis piernas, pero no las soltó. ¿Qué demonios hace?

—Mmmh, creo que puedes... O más bien, deberías... —Aguarda un segundo más Granger, lo que sea que estoy sintiendo, no me da del todo asco.

—Oh, lo siento, soy una idiota. Acaban de atacarme con una maldición imperdonable y la maldita anda por ahí como si no hubiera sucedido nada. —Estúpida Pansy, busco tu bienestar haciendo que vuelvas a mi y me sigues ocasionando problemas.

La única parte buena de toda escena es que no había nadie más dentro, solo la estúpida Hermione y la estúpida Pansy lo vieron, si ninguna dice nada, no tendría ni por qué hablarlo con papá. ¡Já! Si se enterara, él mismo hubiera defendido a capa y espada a Pansy con tal de lastimar a un sangre sucia.

—Escucha, podemos dejar eso de lado, promete que no vas a abrir la boca y no tendremos otro tipo de situación así. Jamás —La muecasorpresiva en su rostro fue todo lo que necesitaba para saber que no pensaba decir nada, pero tampoco pensaba quedarse con los brazos cruzados. Era momento de una táctica que leí algunos muggles hacían. Que asco. Tomé su barbilla para tener su rostro más visible.

Hice la misma mueca.

Es difícil, Granger. Trato de no sentir tanto rechazo, realmente lo intento. No lo hagas peor.

—Que se jodan todos —Era el momento adecuado para huir, pero en decidí pegar mis labios a los suyos. Inteligente.

¿Y ahora qué? Ya me ensucié. ¡No puede ser! ¿En qué momento creí que era buena idea?

Mi orgullo no puede ser lastimado, no me voy a mover ni una quinta.

Y ahí viene, siento un ardor en mis mejillas, solo significan malas noticias. Cierra los ojos, demonios.

Soy un Slytherin, toda mi decendencia ha pertenecido a esta casa, porto con orgullo mi túnica verde y la serpiente me represente, no puedo andar por ahí sintiéndome débil y dejando que una Gryffindor (¡que encima es sangre sucia!) me haga sentir de esta forma. Tan vulnerable. Lo odio. Te odio.

Cuando pasó por mi mente el grandioso pensamiento de "oh, nadie ha entrado a la sala común a ver esta lamentable escena", fue como si le hubiera pedido a todos los dioses que se cumpliera esta solicitud.

—¡Por Merlín, Draco!

—¿Qué diablos quieren ahora?

—¿Qué diablos haces tu con la Sangre Sucia? —dijo Goyle sin volter la mirada, Hermione estaba muy enojada.

—¿No puedo besar a una chica? —Podía considerarlos amigos, estaban para mi en las buenas y en las malas, bueno, ¿cómo no iban a hacerlo? Pero a veces eran demasiado inoportunos.

—Pero tú la odias —Sentí la mirada fulminante de Hermione antes de salir corriendo y vi su cabellera alejarse.

—¡No la odio! Ahora es mi... novia! Así que, con su permiso, simios.

—¿¡TU QUE!? —Ambos simios se vieron los rostros con la misma expresión, sabía que iban a quedarse analizando la respuesta varios minutos, incluso hasta horas, en ese tiempo podía tratar de arreglar más de un problema que ahora cargaba encima sin sentirme madre de los pollitos con ellos detrás.

Les di la espalda y caminé hacia la puerta, ahí estaba el fenómeno de Hagrid y hablaba con Hermione. No logré escuchar de quien hablaban pero era un Weasley, malditos.

—... Weasley, por supuesto.

— Ahhhh, la última vez que la vi estaba en el Gran Comedor.

— Gracias Hagrid, te veo luego.

Caminó muy rápido, sus pies trazaron su camino hacia el Gran Comedor. Entré abriendo ambas puertas, todos lo notaron y detuvieron por un segundo cualquier cosa que estuvieran haciendo, excepto claro, Hermione. Me paré tras ella esperando que alguien lo notara pero Weasley llegó justo en ese momento a sentarse a su lado.

—¡Ronald! —Parecía que quería balanzarse sobre él, era una emoción muy fuerte, ¿qué demonios? Me senté en la banca que estaba detrás de mi para disimular, no le rogaría a nadie.

—¡Hermione! ¿Qué pása?

— Cállate y abrázame —susurró Hermione, sólo Ron y yo lo escuchamos, Hermione lo abrazó pero el sólo le dio palmadas en la espalda, una chica rubia estaba a su izquierda.

— Hermione, escucha, no es un buen momento... —dijo Ron antes de ser interrumpido por la misteriosa chica que jamás había visto en mi significativa existencia.

— Oye, estúpida, suelta a mi novio.

— ...está Lavender.

— Oh, lo siento, pero es mi mejor amigo.

— Hoy dijiste que Harry lo era —Debía intervenir, de ahora en adelante no podía solo llegar y abrazar a Weasley porque sí. Teníamos una relación, falsa, pero debía ser lo más creíble posible, aparte, ¿qué tiene que andar abrazando a ese traidor? Podría abrazarme a mi, puedo intentar no vomitar.

¿Qué demonios estoy diciendo?

— ¿Qué pasa aquí? Suéltala Weasley.

— ¿Porque la soltaría?

— Aléjate ahora —Las palabras empezaron a salir de mi boca sin buscarlas, me metí a un problema yo solo y cabé mi propia tumba.

-¿Acaso es de tu propiedad? Ni que fuera tu novia.

-Pues...

A un Paso del Amor -EDITANDO-Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora