—¿Va a despertar? —preguntó Harry al ver a Lavender.
Ginny había logrado arrastrar a Lavender devuelta a la Sala Común, de la cual todos habían desaparecido.
—Pero han pasado horas —Ron sonaba ¿preocupado?
—Tal vez se quedó dormida.
—Es lo más probable —respondió Ginny.
—¿Deberiamos?
—¿Despertarla? —preguntó Ron y su cara se puso más pálida de lo normal— Creo que deberíamos dejarla descansar.
—¿Hablas en serio? No pienses en tí, piensa en ella.
—Esta bien, despiertenla.
Y así lo hicieron, Ginny le dió una suave palmada en las mejillas y repetía su nombre, pero no funcionaba.
Siguieron intentando, incluso con cosquillas, pero no funcionaba.
—Ron, necesitamos ayuda. Tu sabes que hacer —dijo Harry rendido.
—Por Merlín, está bien.
Ron se acercó lentamente a ella y la besó en los labios, le dijo algo inaudible en el oído y se retiró.
Sólo así reaccionó.
—¿Qué pasó? —trató de ponerse de pie pero inmediatamente se sentó.
—Espera, te vas a a marear —dijo Harry tomándola del brazo.
—Yo sé muy bien que pasará.
—¿Cómo te sientes? —preguntó Ginny.
—Como si hubiera dormido tres años.
Harry y Ginny rieron por la respuesta, pero Ron seguía sentado sin mover un dedo y con los brazos cruzados.
—Amigo, debes hablar con ella —le susurró el peliazabache, Ron no pudo quejarse porque Harry lo había tomado del brazo hasat el punto de ponerlo de pie—. Ahora, ve.
Ron caminó lentamente hasta estar frente a su novio y se sentó a su lado. Era incómodo.
—¿Podrían? —Ginny comprendió y desapareció de la mano de su novio sin pensarlo dos veces.
Lavender se mordió los labios, la expresión de Ron no tenía significado, parecía asustado, pero a la vez molesto, como si tuviera que hacer algo para que la molestia se fuera pero eso lo aterraba.
Algo como hablar con Lavender. Estaba nerviosa, demasiado, pero no sabía por qué. La mirada perdida de Ron no le decía nada, podría pensar que se quería disculpar, o que iba a hacer otra cosa. Pero no lo sabía.
Siempre había creído que conocía muy bien a su novio, que eran el uno para el otro y por eso se entendían, pero esta vez no lo sentía.
Él estaba desconectado, fallaba en la perfecta "química" que los unía.
¿Y si nunca habían estado conectados?
—¿Qué pasa, Won-Won? —su corazón se aceleró.
—Debemos hablar.
☀
El calabozo aún estaba frío y había silencio, o eso era hasta que se escucharon unos pasos. Hermione abrió los ojos de golpe y se trató de incorporar, pero una mano la detuvo.
—¿Qué pasa? —preguntó la dulce voz que pertenecía a Luna Lovegood.
—Escucho algo... Son pasos.
—¿Estás segura? —la rubia giró la cabeza y vió a su novio dormir tranquilamente, no quería despertarlo, pero debía— Neville, hey, ¡Neville!
—Estoy despierto —dijo con los ojos semiabiertos y bostezando.
—Hermione escucha pasos, ve y revisa.
—No, no. ¿Qué haces? Neville ve a dormir, iré yo.
Y sí, Hermione Granger y Luna Lovegood estaban conviviendo sin matarse. E incluso Luna la estaba ¿protegiendo?
Así es. Después de todo podría decirse que eran amigas. O algo por el estilo. Y en momentos así no hacía mal ofrecer ayuda o cuidarse entre sí.
Era guerra.
Hermione se levantó y caminó lentamente hacía la reja. Una figura vestida completamente de negro estaba bajando las escaleras.
Los ojos de la chica se iluminaron al recordar las palabras de Draco <Yo te traeré comida y algo de beber, siempre.> y automáticamente pensó en él. Estaba un noventa y cinco por ciento segura de que era él. Noventa y cinco.
Pero el cinco por ciento sobrante pensaba cualquier cosa, podría ser otro mortífago, podría ser Colagusano, podría ser el mismísimo Voldemort.
La figura vestida de negro se acercó a la chica y la observó. Ella se quedó desconcertada y por una parte aliviada.
Era lo que imaginaba.
Un mortífago.
A este no lo conocía, pero era delgado, ya que lo había confundido con Draco.
—Veamos, que tenemos aquí, carne nueva —el mortífago tenía una voz muy grave, paso la mano a través de la reja y acarició la mejilla de Hermione—. No sabía que estabas aquí, querida.
—No me haga daño, se lo imploro —ella le rogó.
—No lo haré si te portas bien —una sonrisa maléfica apareció en su horrible cara.
Hermione giró la cabeza y pudó ver a Neville abrazar a Luna y susurrarle algo en el oído, ella parecía estar llorando.
—No le harás daño.
—¿Quién lo ordena? —preguntó el morífago mientras bufaba.
—Yo, tal vez no sea mucho, pero soy lo suficiente para luchar contra ti.
—¿Luchar? —el rió.
—¡Expelliarmus! —gritó Neville, pero la reja se interpuso en su tiro.
—Con que tienes una varita, ¿eh?
—Haré lo que sea por ellas, valen mucho —Neville observó a Luna por última vez, ella estaba sentada contra la pared.
—No creo que puedas hacer mucho ahí adentro.
—¡Desmaius! —el rayo de luz salió del calabozo, pero no estuvo cerca de darle al mortífago.
—¡Avada Kedavra!
El rayo de luz verde topó contra su pecho, y lo lanzó al suelo, el impacto había sido muy fuerte, una lágrima salió de sus ojos y observó a su novia por última vez, era tan hermosa.
Su vida no se había ido en vano, ella estaba viva.
No tuvo el tiempo para darle todo el amor que se merecía, pero si lo suficiente para demostrarle que haría por ella.
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A un Paso del Amor -EDITANDO-
Fiksyen PeminatDraco tiene un plan para poner celosa a Pansy luego de terminar su relación pero, con el paso del tiempo, la razón para estar cerca de Hermione no es la misma. ¿O esa razón siempre había sido la misma? Ella con su actitud de mandona y controladora...
