Ely
- Dime que quieres pasar el resto de tus días junto a este loco por amor - pronunció arrodillado con ese traje negro que lo hacía tan sexy y sosteniendo un anillo. Aunque no un anillo típico. Pude notar que era un anillo artesanal, de tanza bien unida y tintada de un rojo coral, además de tener una pequeña perla blanca y brillante en el centro. No era el típico anillo de plata y diamantes, pero, joder, era un momento tan romántico, un detalle tan bonito que fuese un anillo de Hawái. - Dios Ely, dime algo ya porque me da algo - dijo riendo nervioso.
- Por supuesto que si - respondí emocionada y sonriente. Su reacción instantánea fue levantarse y cogerme en peso. Comenzó a girar conmigo en brazos, mientras me abrazaba fuerte contra él, expresando su inmensa alegría por mi respuesta.
- Eres la mujer de mi vida - me susurró al oído.
- Creo que ese puesto también lo perderé en poco por Abby - reí acariciando su cabello y mirándole a la cara.
- Mm, puede ser - me siguió la corriente y la risa - Te amo – dijo mirándome fijamente a los ojos. Tras decir aquello me colocó el anillo en el dedo indicado y yo no pude evitar lanzarme a sus labios. Sentía el impulso de unirme a él de nuevo, de volver a compenetrarnos, de volver a ser suya por completo, aunque supiese que siempre lo fui.
- Hazme tuya Logan - dije entre algunos besos.
Eso bastó para que, de un impulso, Logan me colocase sobre el capó delantero del coche. Los besos pasaron a ser más intensos, más profundos, más pasionales. Al mismo tiempo, sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo, empezando por el cuello y bajando hacia la cadera. Y yo, no me quede atrás. También comencé a acariciarlo, a recorrer su cuello con mis labios. Poco a poco nos dejamos llevar. Era tal la necesidad que teníamos el uno por el otro, que ni si quiera nos paramos a pensar en el lugar donde estábamos, encima de su coche. Mis manos y mi piel anhelaban el contacto con él, con todo su cuerpo.
En un momento, Logan volvió a cogerme en peso, se dirigió a la puerta de atrás de su coche, y se sentó quedando yo encima. Y ahí, sin más dilación, se bajó su pantalón de traje y me levanto la tela del vestido. Después de confirmarle que tomaba la píldora desde el nacimiento de Abby, continuó con sus besos por las partes desnudas de mi cuerpo. Y tras tanto tiempo, de tanta falta del uno por el otro, ahí estábamos. Sintiendo una increíble satisfacción por dentro al sentirnos mutuamente.
La luz del día me despertó. Abrí los ojos y vi que Logan no permanecía allí, junto a mí en la cama. Pero si estaba nuestra pequeña, aún dormida como un angelito. Me estiré un poco y me levanté, cuando pude visualizar una nota pegada en la silla del escritorio de Logan. La agarré por un extremo y la leí.
"Buenos días pequeña, ¿Qué se siente al despertarse como la prometida de un Clifford?
Baja a la cocina y comete el delicioso desayuno que te deje preparado. Para nuestra pequeña dejé batido de frutas. Intentaré no tardar mucho en volver, tengo que ir al hospital por una llamada. Te amo futura señora Clifford."
Fue inevitable no reírse ante su nota. Por lo que, con una increíble sonrisa de oreja a oreja, bajé a por ese desayuno. Unos minutos después, entré a la cocina donde me encontré a Natalie super energética limpiando un mueble de la habitación.
- Ya quisiera yo levantarme con esa energía - dije llamando su atención y dirigiéndome a la nevera.
- No lo pude evitar - hizo una pausa - Me encontré una polilla de esas y me dan tremendo asco - río.
- Bueno, nunca viene mal una limpieza - reí viendo el desayuno que me preparó Logan, unas tortitas con caramelo y un batido de fresa - Voy a desayunar con la peque y te ayudo.
- De acuerdo - dijo mirándome como salía de la cocina - ¿Oye y ese anillo?
Sentí el impulso de contarle que su hermano me pidió matrimonio. Pero anoche, al llegar a casa y estar acostados en la cama. Logan y yo hablamos, y decidimos mantenerlo en secreto hasta que pasase unos meses. Simplemente por equilibrar un poco todo lo que estábamos viviendo, y ya después dar la noticia. Aunque para nuestro mundo paralelo, para nosotros, seríamos desde anoche prometidos.
-Ah, un regalo que me hizo Logan de la última visita a Hawái - al menos, no mentí en parte.
Logan
La noche de ayer fue sin duda inolvidable. Entraba dentro de mis mejores 10 noches, en las cuales siempre estaba Ely presente. Hoy me había levantado más temprano de lo normal. Ya que escuché mi teléfono de vibrar a causa de una llamada. Me tiré como aproximadamente diez minutos hablando por teléfono en el cuarto de baño de la habitación, ya que no quería despertar a ninguna de mis pequeñas.
Estuve conversando con el médico jefe del departamento de cirugía del hospital central de San Francisco. Por lo visto, había recibido una recomendación del hospital de Seattle, en la cual me señalaban como un excelente profesional, compañero y persona. Claramente era una buena recomendación para un puesto de trabajo. Dicho doctor, el doctor Anderson, me solicitaba una cita con él para ofrecerme una oferta de empleo. La cuál no podía rechazar en estos momentos.
Había dejado todo lo profesional en Seattle, y aunque jamás me arrepintiese de haberlo hecho por los motivos que lo hice, necesitaba trabajar. Ganar dinero, con el cuál podría darle a Ely ese hogar que tanto deseaba y que yo le prometí y, sobre todo, darle una boda de cuento. Así que, tras una breve ducha, una nota escrita para Ely y la preparación del desayuno de mis peques, me marché de casa. Después de treinta minutos conduciendo, llegué al hospital. Subí hasta la planta nueve, donde se encontraba la zona de cirugía y cuidados intensivos. Además de sus correspondientes departamentos. Di varios toques en la puerta indicada como "Cirujano Dr. ANDERSON". Rápidamente me comencé a poner tenso. Aunque no lo pareciese, me jugaba bastante en esto.
- Oye - dijo Ely para a continuación besarme delicadamente - El desayuno estuvo delicioso, aunque mejor estuvo la nota - río.
- Seguro que te resistes, ese era el objetivo - reí y continúe montando la cuna de Abby - Aunque aún no me contestaste a la pregunta, ¿Qué se siente al estar prometida conmigo? - le guiñe un ojo.
-Mm, ya te lo diré - sonrió pasándome el tablón lateral de la cuna - Por cierto, ¿Qué tal en el hospital?
- Pues si no me equivoco, recibiré pronto una llamada diciéndome que soy el nuevo médico cirujano - pronuncié entusiasmado.
- Sería fantástico.
Afirme con la cabeza y continúe con mis hazañas de manitas. La peque cada noche nos quitaba más espacio a Ely y a mí en la cama, ya era hora de acostumbrarla a su propio espacio. Cosa que daría como beneficio que tendría a Ely más pegada a mi noche tras noche.
Todo iba de fábula, ydebo de reconocer que el consejo de Harry, el padre de Ely fue bastantecorrecto. Desde que lo lleve a cabo no pase ni un segundo pensando en Roger, yestaba seguro que a Ely, le ocurría lo mismo. Esta era nuestra vida, nuestromomento, y estaba siendo indescriptible.
ESTÁS LEYENDO
Ely Williams [P.2]
Teen FictionSegunda entrega de Logan Clifford. Tras una bonita relación pese a los problemas y los kilómetros que los separaban, Logan y Ely llegaron a su fin. Y todo por la inesperada aparición de Ann. ¿Cómo superaran la ruptura con el amor de su vida?. Logan...
![Ely Williams [P.2]](https://img.wattpad.com/cover/121459270-64-k317670.jpg)