Capítulo 30

18.8K 733 19
                                        

Logan

- ¿Qué quieres? - pronuncié dirigiéndome a él, a Roger - al decir aquello, comenzó a moverse hacia a mí. No sé por qué, pero me dio la sensación que estaba jugando, que tenía una estrategia.

- Nada, ¿No puede uno venir a divertirse? - dijo al llegar a mi para a continuación coger bebidas.

- Depende de cómo quieras divertirte, o mejor dicho con quién - intervine.

- Divertirme bebiendo y bailando, divertirme con Helena - sonrió.

- Espero que esa tal Helena, sea tu pareja - intenté hacerle ver que no quería que se acercase a Ely. Dicho aquello, decidí marcharme de allí. Simplemente no tenía nada más que hablar con ese individuo, ni si quiera quería seguir viéndole la cara. Y, además, necesitaba llegar hasta Ely, ver que seguía riéndose y divirtiéndose con Holly y Adam, ver que estaba bien, ajena a todo.

- Por cierto - llamó mi atención antes de desaparecer del jardín trasero - Enhorabuena por la boda - dijo levantando su copa como si estuviera brindando.

¿Cómo pudo enterarse?, eso fue lo primero que pensé. Las únicas personas que sabían de mi compromiso con Ely, eran mis padres, Natalie, Harry, Ely y yo. Ni si quiera se lo habíamos contado aún a Holly y Adam, aunque lo más seguro es que tuvieran conocimiento de ello por Nat. Volví definitivamente lo más rápido posible junto a Ely. Quizás unos segundos después la visualicé bailando con Holly, mientras Adam hacia constancia de ese momento entre amigas con unas fotos. Me acerqué a ellos, y llamé la atención de Ely para que se acercase un momento.

- ¿Le contaste a alguien lo de la boda? - pregunté intentando transmitir poca preocupación.

- Mm, no. Aunque Holly y Adam me felicitaron, lo saben. - respondió cogiendo su vaso de mis manos.

- Si bueno, eso lo imaginé. Ya sabes lo bocazas que es mi hermana para cosas como esta.

- Bueno, con lo de Abby resulto siendo bastante discreta - dijo riéndose y dándome un beso en la mejilla - ¿Qué pasa, quieres seguir manteniéndolo en secreto?

- No para nada, sólo que...- dudé por varios instantes si debía contarle lo de mi encontronazo con Roger. Joder estábamos tan bien, estaba tan tranquila siendo totalmente ella en todos los aspectos, que sentía que iba a arruinar todo. Estaba en ese punto en el cuál no sabía que iba a ser lo mejor para ella, para nosotros.

- Suéltalo - insistió.

- Sólo que quiero contarlo en una cena. Invitaremos a todos nuestros conocidos y familia y daremos la noticia.

- Sería fantástico – dijo acariciando mi nuca, y a continuación sus labios se posaron en los míos dándonos un beso tierno, pasional. Un beso a esos labios que les estaban ocultando lo ocurrido minutos atrás.

Dos horas después, aún estábamos allí. Dejándonos llevar por la música, riendo y disfrutando de la compañía de Holly y Adam. Y aunque sintiese que ya no encajábamos en esas fiestas locas, dónde lo importante era beber y hacer el imbécil, estaba siendo bastante emocionante la noche. Era el único de toda la fiesta que ya no estaba en la universidad, algunos empezarían el último curso, como el caso de Ely, Holly, Nat y Adam. Pero otros apenas habían terminado el primero, y sinceramente se les notaba la juventud y a mí en cambio la madurez.

- Deberíamos irnos - interrumpió Ely en mi oído izquierdo.

- ¿Ya te cansaste? - pregunté curioso.

- No, pero ya es media noche, y mañana quiero ir temprano a por Abby - hizo una pausa y se acercó más a mí - Ya sabes, ya la echo de menos.

- ¿Abby?, ¿Quién es Abby? - pronuncié con una cara de duda, de sorpresa.

- Imbécil - dijo riendo para darme un pequeño empujón en el hombro.

- Nos tomamos la última y nos vamos - pronuncié mirándola.

- De acuerdo, pero no te eches mucho en la copa - puso cara pícara - Tendremos que estrenar de una vez por todas tu cama - dijo tocando un botón de mi camisa. Debo de admitir que en ese instante, se me quitaron las ganas de tomar otra copa, en menos de un segundo.

Ely

La fiesta de anoche fue alucinante, no pensaba pasarlo tan bien. Era la primera a la que iba después de aquella fiesta dónde me reencontré con Logan, y esta vez fui con él, prometida. Mi vida estaba cambiando, iba por el camino correcto y lo sentía. Era la primera vez que veía claro un futuro con Logan después de todo, un futuro en convivencia en una casa propia, con nuestra hija y los que vendrán. Parecía un sueño, pero un sueño de esos que los reproduces despierta, y lo sientes como real, como posible.

Dejé mis platos en el lavabo de la cocina. Susan, la cocinera barra limpiadora de la casa de los Clifford había vuelto de unas vacaciones en su ciudad, por lo que ya era ella la que cocinaba y limpiaba la casa. En más de una ocasión me ofrecí ayudarla, pera muy concienzuda con su trabajo. Por lo que subí a la habitación a darme una ducha. Logan se había marchado a por Abby, y sin mí ya que me quedé dormida.

Al menos me dejó una nota diciéndome que iba a por la peque. Así que estaba sola en esa inmensa casa de dos plantas y con más habitaciones que personas viviendo en ella, aunque creó que Natalie todavía estaba durmiendo. Excepto los padres, que se tuvieron que ir bien temprano a trabajar. Quince minutos después, salí de la ducha y comencé a secarme para ponerme un pantalón vaquero y una camiseta. La música sonaba de fondo, y en ese preciso momento Sia- Unstoppable. Motivada recorrí parte de la habitación bailando mientras me vestía. Hasta que escuché que entraban por la puerta.

- Mira a mamá - escuché decir a Logan que venía con Abby en brazos.

- Hola pequeña - me faltó tiempo para ir a cogerla.

- Dice tu padre que ceno y durmió de maravilla - dijo dejando las cosas de Abby en la cama.

-Ven pequeña - pronuncié colocándola en el andador para que así aprendiese rápido a caminar - Mamá tiene que terminar de vestirse – dije dirigiéndome a ella.

- Bueno si te quieres quedar así a mí no me molesta - intervino Logan mirándome de arriba a abajo y riéndose. Le tiré la toalla y comencé a ponerme la camiseta mientras Logan sacaba las cosas de la mochila de la peque. Era aún temprano, por lo que pensé en ir al parque preferido de Abby, hacer tiempo hasta el almuerzo y aprovechar la mañana junto a Logan. Ya que esta tarde de nuevo se marchaba al hospital a trabajar.

- ¿Te apetece ir al parque hasta el almuerzo? - dije llamando la atención de Logan - Esta tarde estaremos sin ti.

- Me gusta la idea, me cambio de zapatos y nos vamos - pronunció metiéndose en el vestidor.

Yo me puse a peinarmecon una coleta alta, me eché perfume, cogí el móvil de la mesita de noche yagarré a Abby. Pasaríamos una buena mañana, en familia, esa familia que Logan yyo habíamos creado. Quien nos lo iba a decir a nosotros, que íbamos a tener aun pequeño ángel en nuestras vidas. Un ángel al que admirábamos y del que disfrutábamos,independientemente de lo que sentíamos el no por el otro, el amor que le procesábamosa Abby era indefinible. Daría mi vida por ella, por ella y por Logan, y estabacompletamente segura, que él sentía lo mismo

Ely Williams [P.2]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora