¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Capitulo Nueve: El lobo y el León Si
Todo, en su vida había sido a causa de su hermana gemela Cersei, había reusado a casarse cuando su padre lo creyó en la edad adecuada, a causa de Cersei. Se hizo miembro de la guardia real a causa de Cersei, solo para poder estar cerca de ella. Todo a su alrededor había girado a causa de su hermana; pero hubo un tiempo en que las cosas no fueron así, por un año que duró más de lo que él hubiera esperado realmente.
Cuando conoció a Aurora, la viajera... luego de haberse ido de Casterly Rock y haberla dejado bajo el cuidado de su padre, Jaime volvió un año después como miembro de la guardia real. Él solo quería verla, y averiguar si al tenerla de frente, sus convicciones aún seguían en pie. Su padre había estado convenciéndolo por medio de cartas en todo el transcurso de ese año para que se casara con la chica viajera, y Jaime por un momento lo consideró. Por un lapso, él dejó de pensar en Cersei y quiso volverse el hombre que su padre deseara que fuera, el heredero de Casterly Rock, criando pequeños Lannister que propagaran uno de los apellidos más temidos de todo poniente.
Pero cuando había llegado, Aurora había huido y junto a su padre empleó un plan de búsqueda por todo el Este, buscando en todos los bosques y colinas algún rastro de la misteriosa chica, pero jamás se supo de ella y Jaime tomó aquel desafortunado momento, como una señal de los dioses, por lo tanto, declinó de cualquier otra oferta que su padre pudiera haberle hecho para casarse y reafirmó sus botos ante su progenitor como miembro de la guardia real.
Los años entonces, pasaron y Jaime creció y cada día se volvía más parecido a su hermana, cada noche de pasión con ella y cada mirada lo hacía olvidar a la única mujer que el creyó amar más que a Cersei; con el tiempo y gracias a su hermana, Jaime creyó haber olvidado a Aurora, creyéndola lo suficientemente lejos y en brazos de otro. Sin embargo, él había guardado sus pertenencias, en la vieja estancia fuera de los muros de Casterly Rock, Jaime aún conservaba en perfecto estado, un par de libretas, notas y otras cosas que él no sabía que eran y entre esas cosas, Jaime encontró un colgante que parecía un diente de león muy pequeño, tenía una piedra roja en medio y aquello fue lo único que Jaime conservó de Aurora.