¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Capitulo 24: El dije especial.
POV Robb
Mientras Arya y el perro dormían, mis ojos no podían despegarse de la pequeña llama que se extinguía frente a mí. Todos los horrores que había pasado últimamente estaban calando hondo en mi interior, haciéndome repasar una y otra vez los errores que cometí en el pasado. Jamás debí haber confiado en la palabra de Walder Frey, jamás debí haber dejado sola a mi madre con el traidor de Roose Bolton. Debí haber vuelto a casa cuando Aurora me lo propuso.
Y ni siquiera era capaz de calmarme a mí solo, ella ya no estaba a mi lado para ayudarme a hacerlo. Tenía que aprender por mí mismo hasta volverla a ver.
Arya se despertó cuando salió el sol, el perro se levantó y partió a buscar un conejo que cazar para desayunar mientras yo me quitaba la armadura.
—Deberías llevarla contigo, Robb — dijo Arya acercándose a mí.
—Voy a pie, no la necesito solo me estorbará
Ella frunció su pequeña cara y sobó el lomo de su caballo.
—Llévate a mi caballo, el perro puede compartir el suyo conmigo — Arya miró detrás de sí misma al perro que despellejaba el conejo, gruñó por lo bajo y le dio una mirada moribunda.
No estaba seguro acerca de confiar en que el perro iba a cuidar de mi hermana, la hubiera llevado conmigo si hubiera podido obligarla, pero su decisión era determinante y no iba a ir conmigo por mucho que la intentara obligar, algo me decía que podía darme una paliza si me atrevía a hacerlo.
Me atreví a pensar en eso cuando me di cuenta del tipo de relación que tenía con el perro, él la miraba con respeto y a la vez con fastidio, Arya me contó que él la quería llevar con su familia para recibir dinero a cambio del rescate, cuando las cosas no salieron bien recordó que tenía una tía en el Nido de Las Águilas, el perro no se iba a dar por vencido hasta que le dieran dinero a cambio por la vida de mi hermana, estaba seguro de que si hubiera traído oro conmigo, me la hubiera llevado aunque algo me decía que si así hubiera sido, de cualquier forma Arya me hubiera dejado, ella estaba empecinada en ir a Bravos.