Ángel
Estaba sentada en una de las sillas de la sala de espera del hospital donde estaba internado Zack. Samantha estaba acostada sobre las sillas y su cabeza estaba sobre mis piernas. Zack caminaba por toda la sala esperando noticias del doctor. Jeff, Jack, Jackson, Ben y Lucas estaban esperando con nosotros. Ellos le habían agarrado cariño a Zack. Mia, Savannah y su padre estaban esperando al igual que nosotros. Savannah parecía devastada, ya que ella le agarró un cariño muy especial a Zack.
Yo solo estaba recordando cuando me lo encontré en la calle.
Nos habíamos reunido en grupos para encontrarlo. Zack, Jeff y Jack iban conmigo.
Cuando me separé de ellos y Zack chocó conmigo, sentí como destrozaban mi corazón. Al verlo tan débil y demacrado. Me sentí terrible, más de lo que ya estaba, cuando se desvaneció en mis brazos.
Por suerte los chicos no estaban lejos y lo trajeron con rapidez al hospital más cercano... hemos estado aquí desde entonces.
-¿Familiares del joven Zack?-dijo el doctor saliendo y todos nos levantamos. Mi esposo fue el que se acercó al doctor.
-¿Cómo está?-dijo mi Diablo de ojos verdes muy preocupado por el pequeño Zack.
-Ya está estable, por suerte le donó la sangre que le faltaba-sonreí aliviada. Ese cuento no me lo sabía.
-No es nada ¿Podemos verlo?-preguntó Zack emocionado y el doctor asintió.
Íbamos a pasar primero solo Samantha, Zack y yo. Pero el doctor nos detuvo el paso.
-Solo uno puede pasar-dijo el doctor y todos nos miramos ¿Quién iría?
-Yo iré-dijo Zack mirándonos y yo sonreí. Yo podía verlo después... además estaba seguro que mi Diablo le tenía muchas preguntas a Zack.
-Adelante-dije y Zack entró a la habitación. Me acerqué con cuidado al doctor-Disculpe... necesito un favor suyo.
-Por supuesto ¿Cuál sería?
Sonreí agradecida... esto resolvería todas mis dudas.
Diablo
Entré a la habitación donde estaba Zack. Allí lo encontré vendado y tenía bolsas de sangre conectadas a su cuerpo, así como también bolsas de suero. Me sentí mal al verlo así, no debí dejar que Tom se lo llevara, pero ahora no lo dejaría ir.
Me senté en una silla al lado de la cama para verlo mientras dormía. Pero de repente solo vi como sus ojos estaban conectados con los míos. Le sonreí y él hizo lo mismo, pero con un poco de dificultad.
-Lamento despertarte-le sonreí y el soltó una pequeña risa. Era una risa cargada con un toque travieso, me recordaba mucho a mí.
-No es nada... ¿Cómo llegué aquí?-preguntó confundido mirando toda la habitación.
-Angelina te encontró-dije y el suspiró aliviado.
-Es toda una ángel... le queda el nombre-sonrió y yo hice lo mismo. Eso mismo pensaba yo cuando recién conocí a mi hermosa ángel.
-¿Qué te paso?-pregunté confundido mirando todas sus heridas.
-Tom me torturó por desobedecerlo... pero escapé con ayuda de Evan...-allí recordé lo que Samantha me había dicho. Evan nos había estado engañando, quería confrontarlo y exigirle toda la verdad-¿De dónde lo conoces?
-Evan conocía a Angelina desde hace mucho tiempo, pero siempre estuvo enamorado de ella... por eso él y yo no nos llevamos muy bien-dije recordando todos los malos ratos que Evan me ha hecho pasar y todos los celos que he tenido que soportar.
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Diablo de ojos verdes
AcciónEl Diablo en realidad no es como lo pintan. No es ningún hombre rojo con cuernos y cola. En realidad es sexi, de cabello negro y ojos verdes. No vive en el infierno, sino en una mansión. Es un narcotraficante, peligroso y astuto; logra todo lo que...
