Capítulo 28... GongChan...

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Algo no estaba bien, algo no se sentía correcto.

A pesar de que la situación con CNU era muy cómoda, no podía dejar de pensar que no estaba bien. DongWoo se merecía algo mejor, una chica que correspondiera sus sentimientos.

Cada que pasaba por la castaña en las mañanas, ella se prometía darle fin a ese extraño hecho todos los días. En cuanto caminaran juntos al colegio diría que no era podían seguir, que se merecía algo mejor.

Aún no eran novios oficiales pero cada que llegaba a casa y veía al cachorro en su sala, se jactaba y aludía sobre su relación con CNU.

Esa expresión de dolor en los ojos del pelinegro de mirada inocente, le hacía sentir bien pero cuando se iba de su casa, lo observaba marcharse, espiándolo desde la ventana de su habitación con una expresión igual de dolida.

Esa tarde después de comer pizza con DongWoo y recibir burlas de sus amigos por su "nuevo novio", decidió quedarse al final en la skate park a practicar un poco. Aún cuando CNU se esforzaba en hacerla sentir mejor, no podía dejar de pensar en la ausencia de sus mejores amigos en sus actividades diarias.

¿Dónde estaba Baro en ese momento? ¿JinYoung estaría mejor?

Su caída sobre el asfalto fue horrible y volvió a llorar como si todo el maldito mundo estuviese en su contra.

Si eso era el amor, deseaba nunca más sentirlo...

[***]

GongChan saltó de sus sábanas en cuánto vio a alguien entrar por su balcón.

Todo ese tiempo lo había dejado abierto, por si el ángel decidía regresar alguna noche. Esperaba que fuera ella y no un verdadero ladrón.

—Auch... —escuchó como esa persona se golpeaba y caía de rodillas al suelo.

¡Era ella! ¡Oh, cielos! ¡Era ella!

Corrió a ayudarla. Una tabla de skate había sido lanzada lejos porque estaba furiosa y se tocaba la frente, donde fue el golpe, en una expresión adorable.

—Brooklyn... —jadeó al verla una vez más tan cerca, pensó que nunca más la volvería a ver.

Intentó ayudarla a levantarse, sin embargo, la chica lo rechazó enseguida y se levantó ella sola.

—Brooklyn, déjame explicarte ¡Déjame explicarte todo ahora!

Estaba ansioso, en serio necesitaba decirle la verdad a su ángel. Todo este tiempo había añorado hacerlo y ahora era el momento.

—Te odio —fue lo que ella contestó con un puchero— ¡Te odio muchísimo!

Esas palabras dolieron bastante.

—Brook... —susurró.

— ¡Eres lo peor que me ha pasado! ¡No sé en qué momento te volviste tan importante para mí! ¡Eres un cobarde, un tonto y un patán!... ¡Te vas a casar con mi hermana y ni siquiera se te ocurrió decírmelo!... ¡Jugaste con mis sentimientos y me humillaste al igual que AhYoung!... ¡Los odio tanto!... ¡Toda mi vida los odiaré! ¡Tu dañaste a JinYoung! ¡Tú me hiciste lastimar a Baro! —comenzó a golpearle en el pecho— ¡Ahora no sé qué contestarle a DongWoo!... ¡Él es un chico lindo, atento y caballeroso!... ¡Pero todo el día no puedo dejar de pensar en ti!

GongChan miró con pánico la puerta mientras intentaba detener los golpes de la castaña. Tenía miedo de que su madre los escuchara y le descubriera con una chica a tan altas horas de la noche en su habitación.

—Brooklyn, baja la voz —murmuró con sumo nerviosismo.

— ¡¿De verdad?! ¡¿Aún tienes miedo de que te oigan?!... ¡Maldición, GongChan! Primero pensé que eras un chico tímido pero ahora... ¡ahora me doy cuenta que no eres más que un cobarde! ¡Un estúpido niño que vive escondido tras las faldas de su madre! ¡Pensé que eras un hombre de verdad!

Eso le dolió en su orgullo sin duda.

—Brooklyn, tu no entiendes... —se sintió molesto también.

— ¡Por supuesto que no! ¡Tu nunca explicas nada y ni siquiera sé porqué sigo tan enamorada de ti!...

Oh, oh... Sus ojos cristalinos se abrieron por completo mirando el asombro reflejado también en el chico delante de ellos.

Todo se quedó en absoluto silencio y nadie movió un sólo músculo de su lugar.

— ¿Q-qué... qué acabas de decir?...

GongChan apenas encontró voz para articular esas palabras. La chica de inmediato le quitó sus manos y le dio la espalda dispuesta a marcharse por donde entró.

—Ni siquiera sé porqué vine en primer lugar.

Tomó su tabla pero GongChan fue veloz y tal como se prometió, esta vez no la iba dejar escapar.

—No. No —al menos había sacado algo bueno de sus citas arregladas con AhYoung. Ya le podía hablar con más claridad a una chica—. Tu dijiste que estabas enamorada de mi... ¿Eso es cierto? —la castaña no quiso voltear— ¡¿Eso es cierto, Brooklyn?! ¡Dímelo bien de una buena vez!

La jaló del brazo de una manera que la lastimó y la hizo enfurecer.

— ¡¿Y qué si lo es?! ¡Eso fue lo que planeaste tú con AhYoung, ¿no es cierto?! ¡Tú querías gustarme para después reírte con ella a mis espaldas!

—¡Eso no fue así!

—¡¿Entonces como demonios fue?! —regresó la mirada y lo empujó lejos de ella. GongChan cayó sentado sobre la cama, no esperaba esa agresividad.

— ¡Yo estaba buscandote a ti!... Y estaba tan mareado por salir de casa. Te vi en la skate park y te seguí... después no recuerdo nada, sólo que desperté en una habitación. Estabas tú con un vestido rojo y me sentí mejor...

— ¡Besaste a AhYoung delante todos!

— ¡Por qué pensé que eras tú!... —Brooklyn sintió como se estremecía todo su cuerpo—. Perdón por confundirte con tu gemela pero no tenía idea de que existía otra persona identica a ti...

—Debiste explicarlo... —susurró—. Debiste saber que no era yo...

—¡Maldita sea, Brooklyn! ¡Escucha lo que dices! ¡Lo intenté! ¡Lo intenté mil veces pero tú no me dejaste! —volvió a su altura, intimidándola un poco. La tomó de los hombros y la acercó a su cuerpo—. Lo supe en ese instante, cuando demasiadas personas nos vieron. La chica que conozco no sería así y el beso que tanto ansiaba darte no se sintió en absoluto como imaginé...

Sus rostros se acercaron. Una distancia demasiado peligrosa.

—Vas a casarte con mi hermana de todos modos...

—Ella no me hace sentir lo que tú...

— ¿Qué quieres decir? —sus labios podían sentirse tenuemente. Una sensación electrizante.

—Que te amo, Brooklyn. Te amo demasiado...

Sus labios finalmente se juntaron con dulzura, como si ninguno pudiese frenar su corazón. Sus cuerpos reaccionando a la enorme satisfacción que expresaba eso. Todo era correcto, así debía ser.

Los brazos de la castaña rodearon su cuello y el inexperto chico profundizó el beso más perfecto que pudo haber tenido en toda su vida.

My Cute Secret Boy -GongChan- B1A4Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora