—Me transfiero de colegio, Brook —suspiró con pesar—. Así que planeaba aclarar las cosas contigo antes de irme.
Los ojos de la castaña se abrieron como los de un pequeño conejo asustado y después volvieron a cerrarse con un poco de pánico.
— ¿Transferirte? —preguntó— ¿Por qué?
Baro cerró los ojos, de una manera dolorosa. Quizá el chico no estaba muy preparado tampoco.
—Mis padres —pronunció apenas, como si le costara mucho trabajo expresarse—. Van a divorciarse...
La mirada de la pequeña era tan expresiva. Desde pequeños SunWoo podía adivinar todo lo que la chica sentía por medio de sus ojos. Lástima y ternura era lo que pasaba por ellos en ese momento.
—No, no. Deja de mirarme así. No vengo por tu lástima, Brook. Sabía perfectamente que algo así iba a pasar, así que deja de verme de esa manera.
—Sunwoo, yo... —la pequeña se puso nerviosa, no era su intención.
—Oh, vamos ¿Desde cuándo me hablas por mi nombre?
Baro no quería ser agresivo pero sabía del rechazo próximo que tendría, así que no debía bajar la guardia. Igual que ese otro chico.
Siempre lo supo. No iba a ser por DongWoo que perdería a la castaña. Desde el momento en que ese pelinegro llegó al parque con ella, sabía que algo iba a pasar.
"Debiste decírselo antes, hermano" fue el susurro que le dio JinYoung cuando Brooklyn se acercó con ese chico a la práctica.
"No me interesa" intentó convencerse.
En las fiestas podía liarse con quien fuera y aún así su mente no dejaría de tener un espacio para pensar en la pequeña.
"La estoy protegiendo" se dijo, cuando alejaba a cualquier chico con lo que creía malas intenciones hacia ella.
Por dios, incluso se peleó con Jackson cuando éste mencionó lo bonita que se veía Brooklyn al practicar.
Todo iba bien entonces, hasta ese maldito día en que el cachorro apareció.
Cuando Brook dejó de prestarles atención fue demasiado obvio. Cuando se escondía de todos y decía excusas tontas como que encontró un cachorro que no podía traer a casa, temió.
— ¡Eres un idiota egoísta! —gritó ella en medio de la conversación—. Sólo estabas pensando en ti todo el tiempo —lo empujó con suavidad, intentando expresar su molestia de alguna forma.
—Te estaba cuidando, ¿no te das cuenta?
— ¿Cuidarme? —la chica se rió sin gracia— ¿Qué hay de mí? ¿Alguna vez pensaste en lo que pude haber sentido?... ¿Qué si me gustaba Jackson también? Alejaste cada bendita oportunidad que tenía y lo hiciste a mis espaldas.
Dio media vuelta sobre sus talones bastante frustada, quería golpear al chico y al mismo tiempo gritar, sin embargo, no podía hacer ninguna de esas cosas o despertaría a todos dentro de casa. Llevó ambas manos a cubrirse el rostro intentando relajarse.
—Jackson ni nadie sería adecuado para ti... además, de verdad no te gusta
Diablos, ¿en serio?
—Maldición, SunWoo. Eso me corresponde a mí decidirlo, ¿no lo crees?Saber quien me gusta y si sí o no es adecuado —lo miró una vez más, aunque ahora más lejos porque también caminó un par de pasos— ¿Sabes al menos lo que sentía? ¡Llegué a pensar que no era bonita!... A-ahYoung tenía a un montón de chicos bajo sus pies, incluso JinYoung estaba tras ella... ¡¿Por qué demonios ninguno se me acercaba?!... ¿Qué tenía yo?... ¡Diablos, eso no es lo que me molesta!... ¡¿Sabes qué es lo que lo hace tan malo?! ¡Que te lo dije, te conté lo que pensaba y ni siquiera en ese momento te atreviste a confesar tu maldito plan!
—Brooklyn, eres idéntica a tu hermana ¡¿Cómo pudiste pensar que no eras tan bonita como ella?! Era ilógico y si te decía, te enfadarías conmigo.
Un grito agudo salió de su boca. Era como hablar con una pared. Baro era tan obstinado en ese momento que cualquier cosa que dijera simplemente la moldearía a un par de palabras que lo harían excusarse.
— ¿Qué esperabas? ¿Una felicitación? ¡Eres realmente un...
—Bien, chicos. Suficiente. —un adormilado rubio abrió la puerta de la casa y la castaña enseguida se paralizó.
¿Qué hacía Sandeul ahí?
La conmoción fue tan grande que ni siquiera supo cómo reaccionar en respuesta.
— ¿Qué hago aquí? —el chico pareció adivinar lo que la castaña estaba pensando, por lo que ella se limitó a asentir lentamente—. Llegué ayer en la noche, aunque al parecer veo que tú no... —una sonrisa ligeramente maligna apareció en su boca cuando la chica pareció sorprenderse—. Tranquila, no diré nada y... —seguidamente pasó su atención al chico delante de la castaña, analizandolo de pies a cabeza— ¿Quién eres tú?
Baro se había mantenido todo el tiempo callado y asustado, puesto que si el hombre que había abierto la puerta era el padre de la pequeña, tendría enormes problemas. No obstante, quien apareció fue increíblemente, el repartidor de pizzas de la vez pasada, por lo que la confusión lo atacó también. Tanto que por suerte no escuchó que la chica no había llegado a casa o estaría reclamando.
— ¿Tú eres el repartidor?... —contestó entonces.
Los ojos del chico se estrecharon y se abrieron con sorpresa al recordar.
— ¡Oh, tú eres ese chico! El de los problemas estúpidos que no quería pagarme...
Fue el turno de la castaña de sentirse ajena en medio de esa conversación. ¿qué?
— ¿Problemas estúpidos? —su ceño se frunció molesto.
— ¿Quién este sujeto de todos modos? —cuestionó su primo a Brooklyn con una sonrisa tras lograr su cometido, ignorar y molestar al chico.
— ¿Si quién es? —Baro enarcó una ceja, refiriéndose al visitante.
— ¿Qué?... ¡Ah! —pasmada y sorprendida de haber regresado a la conversación, reaccionó—. Él es mi mejor amigo, Sunwoo y él mi primo JungHwan...
— ¿Mejor amigo? —mascullo el chico.
—Si, Brooklyn ¿mejor amigo?... A distancia se nota que este sujeto quiere ser algo más, pero te prohibo que lo sea ¡Está loco!
— ¡¿Qué?! —dijo Baro.
—Sandeul hazte a un lado y déjanos entrar.
Estaba en medio de un par de chicos sumamente infantiles.
Gracias, de todas formas, Sandeul...
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My Cute Secret Boy -GongChan- B1A4
FanfictionEs un secreto, nadie puede saberlo. Es demasiado lindo, adorable y sobre todo inocente... como un cachorro. ¿Un chico así? No es real, ya no existen. Yo lo pensaba -como la mayoría-, hasta que lo encontré... ♡ Gongchan & you~ (Brooklyn) ♡ Heterose...
