Cuando la castaña finalmente escapó de la casa de los Gong, poseía una tenue sonrisa, sin embargo, tuvo que borrarla cuando pensó en todo lo que sucedería. Suspiró. Había muchas cosas que resolver todavía.
Se lanzó desde el muro de aquella residencia y cayó hábilmente sobre sus pies para comenzar a correr hacia la suya. Si se daba prisa podía llegar poco antes de que todos despertaran, o eso esperaba hasta que encontró a DongWoo en la entrada de la mansión, muy dispuesto a tocar el timbre.
— ¡DongWoo, espera! —gritó ella mientras aceleraba. Debía impedir que llamara.
El chico volteó enseguida y sonrió ampliamente al reconocerla, más aún cuando la vio correr hacia él.
—Estaba por tocar, ¿qué haces afuera? —miró el costoso reloj en su muñeca— tan temprano... —agregó confundido y ciertamente curioso.
—Salí-salí a correr... —contestó agitada y nerviosa, fue lo primero que se le ocurrió, aunque seguro se notaban las mentiras dentro de su boca.
— ¿A correr? —preguntó él. La chica mordió sus labios mortificada, ahí iniciaba la serie de preguntas desconfiadas que la orillaban a decir la verdad o una enorme red de mentiras que no podía mantener— ¿En jeans?
La chica miró su atuendo, era cierto, no se veía en absoluto deportiva, salvó la chamarra que le regaló el cachorro para que el frío matutino no la dañara.
—T-tú... tú sabes que deportes p-practico... —esos titubeos no eran por el frío, ni por el intentar recuperar el aliento, si no por el miedo que sentía en ese instante.
—Oh, ¿y entonces? —Brook frunció el ceño al no entender a lo que se refería—. Ya sabes... ¿tu tabla o la bicicleta?...
Sus ojos divagaron por todo el lugar como un ciervo asustado. Era cierto, olvidó la tabla en la casa del cachorro ¿Y si había más problemas por ello? Debía avisar antes de que eso pasara, por lo que debía huir de ahí. Vamos, piensa. Pronto notó que el chico escondía algo a sus espaldas.
— ¿Qué traes ahí? —sonrió, o bueno, intentó hacerlo— ¿Qué es eso? —se acercó dispuesta a descubrirlo, de esa manera el más alto no podía notar su expresión tensa y lo distraería.
CNU se rió por unos segundos al tratar de alejarla, no obstante, cuando todo resultó inútil, cedió entre risas y le mostró la rosa que había comprado esa misma mañana.
—Es una flor... —susurró desconcertada ¿Por qué llevaría una flor a su casa? Levantó el rostro confundida y entonces notó la timidez del chico junto con un sonrojo que nunca había visto en él— ¿Es para mí? —casi se queda sin aire cuando el chico asintió.
La culpa estaba oprimiendo su pecho.
—Sé que puede sonar un poco apresurado e incomodo pero yo quisiera... pedirt-...
La castaña chilló un poco, apenas ella se escuchó. Eso no podía seguir. Se lo había prometido al pelinegro. Se lo había prometido a sí misma.
—DongWoo... —tomó entre sus manos las ajenas, que le ofrecían la rosa con timidez. No la estaba aceptando, estaba manteniendo la flor entre las manos del chico. Negó con la cabeza cuando el mayor levantó el rostro de las manos envueltas alrededor de la flor—. No...
— ¡Brooklym, sé que es apresurado! Te lo he dicho ya... pero nosotros podríamos-...
La chica cerró los ojos, rechazar a DongWoo sería demasiado complicado. El chico era perfecto, por dios. ¿Por qué le ocurrían cosas así? DongWoo era atento, alto, caballeroso y muy guapo.
—No puede haber nosotros... —confesó con pesar— N-no me gustas... —los ojos del más alto delataron todo lo que por su cabeza pasó—. L-lo siento... yo quiero a alguien más... —los dedos del chico se habían debilitado pero al escuchar lo siguiente, se apretaron hasta lastimar más a la flor— tú eres un excelente chico y podemos ser amigos-...
—Basta. No sigas —susurró bajando la mirada e igual bajando los parpádos.
—Eres caballeroso... guapo... inteligente...
— ¡Pero no lo suficiente para ti! —se alejó de la pequeña castaña con firmeza. Quizá la había empujado un poco, aunque no la hirió como ella a él si lo estaba haciendo.
—¡DongWoo! —intentó alcanzarlo, justo cuando el chico ya se había ido.
—Muy bien hecho, Brooklyn. No te bastó con romperme sólo a mí el corazón...
La voz de SungWoo se escuchó a sus espaldas, por lo que enseguida giró.
— ¿Qué?... —cuestionó cuando no pudo procesar esas palabras— ¿Qué estás diciendo?
—Lo que escuchas —suspiró SunWoo.
—Debes estar jugando.
Una lágrima rebelde se deslizó por una de sus mejillas. Aún no estaba lista y el mundo parecía confabular en su contra, poniendo una situación demasiado injusta, demasiado repentina.
Se prometió ser fuerte, ser firme y valiente. Iban a enfrentar juntos lo que acontecería pero no esperaba que todo fuera al mismo tiempo.
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My Cute Secret Boy -GongChan- B1A4
FanfictionEs un secreto, nadie puede saberlo. Es demasiado lindo, adorable y sobre todo inocente... como un cachorro. ¿Un chico así? No es real, ya no existen. Yo lo pensaba -como la mayoría-, hasta que lo encontré... ♡ Gongchan & you~ (Brooklyn) ♡ Heterose...
