CAPÍTULO 34: MALAS COMPAÑÍAS

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Poco más de un mes sin actualizar!

Disculpen la demora, he cambiado de trabajo y este nuevo me consume mucho tiempo, lo cierto es que es algo que deseaba hacer desde hace tiempo y está resultando fascinante.

Pero no se preocupen, no dejo la historia, ¡prometo actualizar antes que termine febrero!

Y bueno, para darles un poco de contexto, mientras Kyan encuentra a Daniel afuera de su departamento, en otro lado de la ciudad ocurre una fiesta de Navidad a la que llegarán algunos invitados muy especiales...


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Un hombre que incluso a la distancia se adivinaba alto, de hombros anchos y poderosos, cabello corto y brillante color plata y un andar resuelto, caminaba directo hacia su persona. Era... inquietantemente guapo.

Lo supo de inmediato. Él era R.

"Presenté a tu hermano con uno de mis invitados, la química era obvia" había dicho su verdugo horas antes.

Ese impresionante sujeto la miraba con sus ojos azules muy claros mientras se plantaba de frente a todos. Una sonrisa se torcía en sus labios, irónica, envolviendo el aire con enfado.

- Olaf, no esperaba encontrarte aquí con S.

No dejaba de mirarla.

Él pensaba que ella era Sylvan, pese a estar vestida como lo estaba. Reiner Köhler decía que ella era S. Sentía una extraña emoción.

Sylvan había sido el objeto de la pasión de una persona así, había escuchado el audio que así lo probaba. Se preguntaba si ella era realmente capaz de conseguir algo remotamente similar.

Su hermano quería que ella lo sedujera pero, ¿cómo hacerlo? Ella era una total estúpida. Sólo iba a humillarse a sí misma.

- No esperaba volver a verte. No puedo decir que me alegra- decía él, mirándole.

Eso había sido dirigido a ella. La intensidad de ese sujeto la desconcertó por completo. Tal vez estaba siendo algo grosero, pero no pudo ver la ofensa en sus palabras.

- No deberías estar con estas personas- decía, sin importarle que "estas personas" estuvieran ahí.

Pero M de pronto simplemente se alejó del grupo, como todo perdiera importancia. Ella ni siquiera lo siguió con la vista, hechizada por aquella atención.

"¿Estás aquí contra tu voluntad?" le preguntó entonces haciendo figuras con las manos.

¡Sabía lenguaje a señas!

Negó con la cabeza. ¿Qué otra cosa podía hacer? ¿Cómo explicarle el enfermizo acontecer que la había llevado ante su presencia?

- Olaf, me parece que quiero hablar con ella a solas- le decía a O, sin que su mirada cambiara de sitio.

Lundgren hizo una mueca cínica.

- No es como si fuera a enterarme de lo que se dicen con su lenguaje secreto. Llévatela si gustas, pero recuerda que es de mi propiedad y cada segundo que pase contigo, es un segundo que me debes.

R chasqueó la boca y la tomó de la mano. Aparentemente aceptaba el trato.


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El animador del evento de navidad llamó a los asistentes del Hilton Doubletree a pasar a las mesas. La elegante multitud se encaminó hacia el salón de banquetes, entre risas y copas. Enzo Baladi también se dirigía ahí, aunque su atención estaba puesta en su teléfono, donde hablaba con Novak.

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