Pasado 2: Para Siempre

161 13 163
                                        

El momento más esperado por Kayn había llegado

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

El momento más esperado por Kayn había llegado. Después de haber soportado el ver como Saori huía de él, escondiéndose detrás de su hermana, e incluso escuchar sus insultos y repudios, había llegado el día en el que su esposa recuperaría la memoria.

Había adornado una habitación entera, la que usarían de ahora en adelante, usando velas, flores... En definitiva, cualquier cosa que se viese bonita.

— Quizá me pasé un poco...— Murmuró con desagrado mientras rascaba su nuca.

Sí, la habitación estaba demasiado cargada de ñoñerías, pero ya era demasiado tarde como para ponerse a quitarlo todo. Apenas quedaban un par de minutos para que dieran las diez, debía ir a la habitación de Ayana y Saori para poder verla.

Así, avanzó con rapidez por los largos pasillos de su casa hasta llegar al lugar. Cuando recuperaron los recuerdos todos fueron hacia la villa de donde pertenecían Kayn y Eryen, pues estaba claro que no iban a desperdiciar las riquezas que les habían tocado en esa vida, por lo que Eryen y él aceptaron sus obligaciones como futuros líderes del lugar.

Cabía decir que, su supuesto padre, acabó muriendo de manera repentina, quizá tuvo un poco de ayuda para enfermar de una dolencia irreparable.

Ahora todos aquellos terrenos eran suyos. Ayana por el contrario no quiso saber nada sobre el tema, aunque Eryen le ofreció la posibilidad de organizar las tierras por su experiencia en su vida anterior, ella ya había tenido suficiente y no quería ser responsable de nada, ni que nadie la exigiera unas obligaciones.

Lo que Eryen sí que la había encargado, era que se encargara de los pocos hombres que vigilaban la aldea, enseñarles a combatir y a defenderse.

Así, Saori miraba con curiosidad las nuevas ropas que la chica se había creado.

— Qué ropa más rara.

— Bueno... Va a servir para lo que necesito.

Las ropas, de tonos rojos y blancos, eran telas que la permitían moverse con facilidad, parecía un kimono pues iba ceñido a la cintura y sus mangas eran bastante anchas, sin embargo, las telas no la llegaban a las rodillas.

— ¿Cuándo me enseñarás a luchar a mí? — Preguntó Saori con curiosidad mientras se sentaba en el borde de la cama, mirando con una amplia sonrisa a su hermana.

Ayana bajó su mirada y depositó la kama que tenía en su mano en la mesa.

— Nunca te ha gustado luchar...

Saori la miró extrañada, pues no entendía sus palabras.

Antes de poder preguntarla a que se refería, la puerta de la habitación se abrió de par en par.

Los ojos negros de Saori chocaron con los del recién llegado. Acto seguido, la pequeña se posicionó detrás de su hermana, quien suspiró con pesadez al ver al azabache allí.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jul 02, 2018 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Lazos oscurosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora